Cien días desde el inicio de la ofensiva israelo-estadounidense contra la República Islámica de Irán y dos meses de la tregua más precaria e imprevisible -de un tiempo a esta parte cuando en la región se habla de alto el fuego no se pasa de la continuación de la guerra en niveles tolerables- se cumplieron este domingo horas después del último cruce de ataques en Ormuz y de una violencia que no cesa en Líbano.. La aceptación por las partes del flamante memorando de entendimiento entre Teherán y Washington para la prolongación del cese de la violencia durante 60 días y la apertura de negociaciones nucleares, que parecía un hecho hace poco más de una semana, continúa en el aire, aunque no así el deseo del presidente estadounidense de alcanzar un acuerdo duradero y pasar página de una crisis en Oriente Medio que cada día que transcurre hace más daño a la economía mundial y a la propia y a las perspectivas de su partido en las midterms de noviembre.. A pesar del castigo sufrido en todos los frentes durante los meses de marzo y abril -que se unen al que le infligió Israel en la guerra de los 12 días de junio de 2025-, el régimen de los mulás sobrevive, con una nueva generación tomando el relevo y el poder de facto en manos de la Guardia Revolucionaria, y su mayor fortaleza es la aparente inflexibilidad de sus posicionamientos.. El asesor militar del nuevo líder supremo de Irán, que sigue sin dejarse en ver en público, había asegurado este viernes que, por lo que a Teherán respecta, las conversaciones con EE UU están paralizadas y que un hipotético acuerdo quedará a expensas de la liberación de una significativa cantidad de activos iraníes bloqueados en el extranjero.. En una entrevista con la cadena televisiva NBC, el presidente estadounidense, Donald Trump, respondía a las autoridades iraníes. El mandatario aseveró que la descongelación de los activos iraníes está ahora mismo fuera de cualquier acuerdo inicial. “Eso vendrá después. Si se portan bien, si hacen un buen trabajo, comenzaremos a dialogar al respecto”, zanjó.. Además, el inquilino de la Casa Blanca reiteraba que su prioridad es la de garantizar que Irán no termina haciéndose con un arma nuclear e insistá en la importancia de que Irán entregue o contribuya a la entrega de los 400 kilos de uranio enriquecido presuntamente enterrados bajo toneladas de escombros tras las distintas oleadas de bombardeos. “Si llegamos a un acuerdo y ahora somos amigos, iremos todos juntos. Será nuestro equipo. Lo sacaremos y lo destruiremos, ya sea que esté en el lugar o que lo llevemos fuera”, afirmó Trump antes de avisar que Estados Unidos “irá con los iraníes o sin los iraníes”.. Después del cruce de fuego del pasado sábado, que consolida un esquema que podría resumirse en acción o advertencia iraní en Ormuz, respuesta limitada de Washington contra posiciones del régimen en la zona y de nuevo represalia iraní contra bases estadounidenses en países del Golfo, el domingo comenzaba con el anuncio por parte del Comando Central de EE UU del derribo de dos drones de ataque unidireccionales iraníes en el estrecho de Ormuz alegando que amenazaban directamente el tráfico marítimo internacional. En el otro gran frente bélico, Líbano, la situación escalaba por la tarde con el bombardeo no anunciado de las fuerzas israelíes contra un “cuartel general” de Hizbulá al sur de Beirut.. “La guerra no ha acabado con la República Islámica pero se ha abierto una oportunidad para el desbloqueo político interno. Si los nuevos interlocutores, más pragmáticos, pueden marcar la agenda a través de las negociaciones podrían consolidar sus posiciones internas”, explica a LA RAZÓN el analista político hispano-iraní Daniel Bashandeh. “En cambio, si se bloquean o se apuesta por la confrontación, la militarización del sistema político continuará. Todo ello dependerá también de si Trump apuesta por la negociación. La incógnita pasa por ver si Israel bloqueará cualquier interlocución entre EEUU e Irán”, asegura.. Israel ataca un cuartel general de Hezbolá en Beirut. Cuatro días después de la entrada en vigor de la tregua pactada entre las autoridades libanesas y las israelíes, las Fuerzas de Defensa bombardeaban ayer -sin aviso de evacuación previo- varios puntos del feudo de Hizbulá al sur de Beirut. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y su ministro de Defensa, Israel Katz, aseguraron ayer que se trata de la “respuesta” a los ataques de la milicia proiraní en la mañana del domingo contra territorio israelí. Al cierre de esta edición se confirmaban dos muertos y 11 heridos como consecuencia de los ataques del Tsahal.. Poco después, desde la radio pública israelí Kan se informaba de que el objetivo del Tsahal en el suburbio beirutí era “un cuartel general de Hizbulá implicado en la planificación de un ataque contra regiones de Israel y no altos responsables de la organización”.. En ausencia de una respuesta directa de la dirección de Hizbulá y para dejar constancia aún mayor de la lealtad de la milicia chií al régimen iranio, desde Teherán, el portavoz de la comisión de seguridad del Parlamento iraní, Ebrahim Rezaei, avisaba de que su país “dará una respuesta decisiva y dolorosa” al ataque israelí sobre el sur de la capital libanesa de la tarde de ayer.
Cien días desde el inicio de la ofensiva israelo-estadounidense contra la República Islámica de Irán y dos meses de la tregua más precaria e imprevisible -de un tiempo a esta parte cuando en la región se habla de alto el fuego no se pasa de la continuación de la guerra en niveles tolerables- se cumplieron este domingo horas después del último cruce de ataques en Ormuz y de una violencia que no cesa en Líbano.. La aceptación por las partes del flamante memorando de entendimiento entre Teherán y Washington para la prolongación del cese de la violencia durante 60 días y la apertura de negociaciones nucleares, que parecía un hecho hace poco más de una semana, continúa en el aire, aunque no así el deseo del presidente estadounidense de alcanzar un acuerdo duradero y pasar página de una crisis en Oriente Medio que cada día que transcurre hace más daño a la economía mundial y a la propia y a las perspectivas de su partido en las midterms de noviembre.. A pesar del castigo sufrido en todos los frentes durante los meses de marzo y abril -que se unen al que le infligió Israel en la guerra de los 12 días de junio de 2025-, el régimen de los mulás sobrevive, con una nueva generación tomando el relevo y el poder de facto en manos de la Guardia Revolucionaria, y su mayor fortaleza es la aparente inflexibilidad de sus posicionamientos.. El asesor militar del nuevo líder supremo de Irán, que sigue sin dejarse en ver en público, había asegurado este viernes que, por lo que a Teherán respecta, las conversaciones con EE UU están paralizadas y que un hipotético acuerdo quedará a expensas de la liberación de una significativa cantidad de activos iraníes bloqueados en el extranjero.. En una entrevista con la cadena televisiva NBC, el presidente estadounidense, Donald Trump, respondía a las autoridades iraníes. El mandatario aseveró que la descongelación de los activos iraníes está ahora mismo fuera de cualquier acuerdo inicial. “Eso vendrá después. Si se portan bien, si hacen un buen trabajo, comenzaremos a dialogar al respecto”, zanjó.. Además, el inquilino de la Casa Blanca reiteraba que su prioridad es la de garantizar que Irán no termina haciéndose con un arma nuclear e insistá en la importancia de que Irán entregue o contribuya a la entrega de los 400 kilos de uranio enriquecido presuntamente enterrados bajo toneladas de escombros tras las distintas oleadas de bombardeos. “Si llegamos a un acuerdo y ahora somos amigos, iremos todos juntos. Será nuestro equipo. Lo sacaremos y lo destruiremos, ya sea que esté en el lugar o que lo llevemos fuera”, afirmó Trump antes de avisar que Estados Unidos “irá con los iraníes o sin los iraníes”.. Después del cruce de fuego del pasado sábado, que consolida un esquema que podría resumirse en acción o advertencia iraní en Ormuz, respuesta limitada de Washington contra posiciones del régimen en la zona y de nuevo represalia iraní contra bases estadounidenses en países del Golfo, el domingo comenzaba con el anuncio por parte del Comando Central de EE UU del derribo de dos drones de ataque unidireccionales iraníes en el estrecho de Ormuz alegando que amenazaban directamente el tráfico marítimo internacional. En el otro gran frente bélico, Líbano, la situación escalaba por la tarde con el bombardeo no anunciado de las fuerzas israelíes contra un “cuartel general” de Hizbulá al sur de Beirut.. “La guerra no ha acabado con la República Islámica pero se ha abierto una oportunidad para el desbloqueo político interno. Si los nuevos interlocutores, más pragmáticos, pueden marcar la agenda a través de las negociaciones podrían consolidar sus posiciones internas”, explica a LA RAZÓN el analista político hispano-iraní Daniel Bashandeh. “En cambio, si se bloquean o se apuesta por la confrontación, la militarización del sistema político continuará. Todo ello dependerá también de si Trump apuesta por la negociación. La incógnita pasa por ver si Israel bloqueará cualquier interlocución entre EEUU e Irán”, asegura.. Israel ataca un cuartel general de Hezbolá en Beirut. Cuatro días después de la entrada en vigor de la tregua pactada entre las autoridades libanesas y las israelíes, las Fuerzas de Defensa bombardeaban ayer -sin aviso de evacuación previo- varios puntos del feudo de Hizbulá al sur de Beirut. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y su ministro de Defensa, Israel Katz, aseguraron ayer que se trata de la “respuesta” a los ataques de la milicia proiraní en la mañana del domingo contra territorio israelí. Al cierre de esta edición se confirmaban dos muertos y 11 heridos como consecuencia de los ataques del Tsahal.. Poco después, desde la radio pública israelí Kan se informaba de que el objetivo del Tsahal en el suburbio beirutí era “un cuartel general de Hizbulá implicado en la planificación de un ataque contra regiones de Israel y no altos responsables de la organización”.. En ausencia de una respuesta directa de la dirección de Hizbulá y para dejar constancia aún mayor de la lealtad de la milicia chií al régimen iranio, desde Teherán, el portavoz de la comisión de seguridad del Parlamento iraní, Ebrahim Rezaei, avisaba de que su país “dará una respuesta decisiva y dolorosa” al ataque israelí sobre el sur de la capital libanesa de la tarde de ayer.
Israel vuelve a bombardear los suburbios de Beirut pese a la tregua en respuesta a un ataque de Hizbulá
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