La Fiscalía de Medio Ambiente investiga al Ayuntamiento de Sevilla por un vertedero ilegal en una parcela de su titularidad ubicada en la zona de Palmete, colindando con otras parcelas de Alcalá de Guadaíra (Sevilla), que supone peligro de filtración a aguas subterráneas y afecta al río Guadaíra y a la masa aluvial del Guadalquivir.. La actuación de la fiscalía se debe a una denuncia del Seprona de la Guardia Civil de mayo de 2025, cuando los agentes comprobaron «la existencia de un vertedero de grandísimas dimensiones y larga evolución temporal», según la denuncia de la Fiscalía, a la que ha tenido acceso EFE, que ha pedido al Ayuntamiento que «se identifique a los responsables del área medioambiental del Ayuntamiento entre noviembre de 2020 y noviembre de 2025».. La Fiscalía ha requerido igualmente al Instituto Geológico Minero (IGME) para que sus técnicos remitan un informe pericial «sobre el riesgo y el impacto que el depósito de los residuos existentes» en la parcela investigada «pudiera provocar a los dos acuíferos y en el río», por hallarse el vertedero ilegal e incontrolado en la zona de influencia del Guadalquivir.. La Fiscalía ha podido constatar «la existencia de un trasiego de camiones que vertían, con total libertad y sin ningún tipo de control, residuos de toda clase», tanto peligrosos como no peligrosos, «con posterior quema en muchos de los casos».. Agentes de Medio Ambiente ya calcularon en enero de 2022 que el volumen de vertidos era de 300.000 metros cúbicos y constataron la inexistencia de limpieza alguna desde 2020, y desde entonces se ha ido incrementado el volumen de vertidos que ya era de «enormes proporciones», mientras que la Fiscalía ha calculado su extensión «global» por varias parcelas en 64,36 hectáreas.. La Delegación de Medio Ambiente ya incoó con antelación a estas actuaciones judiciales expediente sancionador contra el Ayuntamiento de Sevilla, instándole a adoptar «las medidas necesarias para evitar los vertidos en ejercicio de sus competencias».. Ese expediente también se debió a que el vertido de residuos en la zona, consentido «durante años» por el Ayuntamiento, había convertido el paraje «en un vertedero carente de autorización ambiental y sin cumplimiento de obligación legal alguna, existiendo incluso peligrosidad para la salud de las personas y el medio ambiente».. Ese expediente ya concluyó con una resolución por infracción muy grave y la imposición de una sanción de 55.000 euros, si bien, ante la inexistencia de cuantificación de daños y perjuicios, el expediente sancionador contra el ayuntamiento por incumplimiento de la obligación de mantener limpio el cauce del río, que puso fin a la vía administrativa, finalizó con la imposición de una sanción de 1.400 euros.. En una inspección efectuada por agentes de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) en noviembre pasado ha constatado «un incremento de volumen de residuos con respecto a la inspección realizada en abril» del mismo año.
La actuación de la fiscalía se debe a una denuncia del Seprona de la Guardia Civil
La Fiscalía de Medio Ambiente investiga al Ayuntamiento de Sevilla por un vertedero ilegal en una parcela de su titularidad ubicada en la zona de Palmete, colindando con otras parcelas de Alcalá de Guadaíra (Sevilla), que supone peligro de filtración a aguas subterráneas y afecta al río Guadaíra y a la masa aluvial del Guadalquivir.. La actuación de la fiscalía se debe a una denuncia del Seprona de la Guardia Civil de mayo de 2025, cuando los agentes comprobaron «la existencia de un vertedero de grandísimas dimensiones y larga evolución temporal», según la denuncia de la Fiscalía, a la que ha tenido acceso EFE, que ha pedido al Ayuntamiento que «se identifique a los responsables del área medioambiental del Ayuntamiento entre noviembre de 2020 y noviembre de 2025».. La Fiscalía ha requerido igualmente al Instituto Geológico Minero (IGME) para que sus técnicos remitan un informe pericial «sobre el riesgo y el impacto que el depósito de los residuos existentes» en la parcela investigada «pudiera provocar a los dos acuíferos y en el río», por hallarse el vertedero ilegal e incontrolado en la zona de influencia del Guadalquivir.. La Fiscalía ha podido constatar «la existencia de un trasiego de camiones que vertían, con total libertad y sin ningún tipo de control, residuos de toda clase», tanto peligrosos como no peligrosos, «con posterior quema en muchos de los casos».. Agentes de Medio Ambiente ya calcularon en enero de 2022 que el volumen de vertidos era de 300.000 metros cúbicos y constataron la inexistencia de limpieza alguna desde 2020, y desde entonces se ha ido incrementado el volumen de vertidos que ya era de «enormes proporciones», mientras que la Fiscalía ha calculado su extensión «global» por varias parcelas en 64,36 hectáreas.. La Delegación de Medio Ambiente ya incoó con antelación a estas actuaciones judiciales expediente sancionador contra el Ayuntamiento de Sevilla, instándole a adoptar «las medidas necesarias para evitar los vertidos en ejercicio de sus competencias».. Ese expediente también se debió a que el vertido de residuos en la zona, consentido «durante años» por el Ayuntamiento, había convertido el paraje «en un vertedero carente de autorización ambiental y sin cumplimiento de obligación legal alguna, existiendo incluso peligrosidad para la salud de las personas y el medio ambiente».. Ese expediente ya concluyó con una resolución por infracción muy grave y la imposición de una sanción de 55.000 euros, si bien, ante la inexistencia de cuantificación de daños y perjuicios, el expediente sancionador contra el ayuntamiento por incumplimiento de la obligación de mantener limpio el cauce del río, que puso fin a la vía administrativa, finalizó con la imposición de una sanción de 1.400 euros.. En una inspección efectuada por agentes de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) en noviembre pasado ha constatado «un incremento de volumen de residuos con respecto a la inspección realizada en abril» del mismo año.
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