Un hombre de Nueva Jersey ha sido condenado a ocho meses de prisión por decapitar a una gaviota que intentó robar una patata frita a su hija.. Franklin Ziegler, de 30 años, fue declarado culpable de un delito grave de crueldad animal y ya había pasado 262 días en prisión preventiva, además de enfrentarse a una multa de hasta 250 dólares.. Los hechos ocurrieron en julio de 2024 en un parque de atracciones de North Wildwood. Varios testigos lo vieron con el animal ya sin vida, sujetando el cuerpo mientras buscaba dónde tirarlo, en una zona muy concurrida y con presencia de familias.. La investigación comenzó poco después y, un año más tarde, el caso llegó a los tribunales, cuando un gran jurado presentó cargos contra él.. Indignación por una condena considerada leve. Según su abogado, Ziegler salió de la cárcel el 12 de febrero tras declararse culpable y, un mes después, fue condenado a un régimen de libertad vigilada dentro de un programa para personas con problemas de adicciones, con tratamiento ambulatorio y seguimiento judicial.. La sentencia ha generado críticas entre organizaciones animalistas, que consideran insuficiente la respuesta judicial y cuestionan la proporcionalidad de la pena.. Una de sus portavoces calificó la condena como “un simple tirón de orejas” y denunció que se trató de un acto “brutal”, cometido a plena luz del día y delante de menores.. También recordó el vínculo que algunos estudios establecen entre la crueldad animal y otras conductas violentas.. La polémica se ha extendido a redes sociales, donde numerosos usuarios han reclamado una condedna más dura y han criticado la respuesta judicial.
Todo ocurrió en un parque de atracciones y por una simple patata frita, pero el caso ha terminado en los tribunales y ha vuelto a poner el foco en la respuesta judicial al maltrato animal
Un hombre de Nueva Jersey ha sido condenado a ocho meses de prisión por decapitar a una gaviota que intentó robar una patata frita a su hija.. Franklin Ziegler, de 30 años, fue declarado culpable de un delito grave de crueldad animal y ya había pasado 262 días en prisión preventiva, además de enfrentarse a una multa de hasta 250 dólares.. Los hechos ocurrieron en julio de 2024 en un parque de atracciones de North Wildwood. Varios testigos lo vieron con el animal ya sin vida, sujetando el cuerpo mientras buscaba dónde tirarlo, en una zona muy concurrida y con presencia de familias.. La investigación comenzó poco después y, un año más tarde, el caso llegó a los tribunales, cuando un gran jurado presentó cargos contra él.. Según su abogado, Ziegler salió de la cárcel el 12 de febrero tras declararse culpable y, un mes después, fue condenado a un régimen de libertad vigilada dentro de un programa para personas con problemas de adicciones, con tratamiento ambulatorio y seguimiento judicial.. La sentencia ha generado críticas entre organizaciones animalistas, que consideran insuficiente la respuesta judicial y cuestionan la proporcionalidad de la pena.. Una de sus portavoces calificó la condena como “un simple tirón de orejas” y denunció que se trató de un acto “brutal”, cometido a plena luz del día y delante de menores.. También recordó el vínculo que algunos estudios establecen entre la crueldad animal y otras conductas violentas.. La polémica se ha extendido a redes sociales, donde numerosos usuarios han reclamado una condedna más dura y han criticado la respuesta judicial.
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