Benidorm se ha consolidado como el epicentro absoluto del fervor futbolístico británico en el Mediterráneo. En apenas tres semanas de competición, la zona inglesa de la ciudad alicantina ha despachado la friolera de cuatro millones de litros de cerveza, una cifra que desborda cualquier previsión logística y confirma que el ahorro frente a los precios prohibitivos de la sede oficial ha desplazado la fiesta a la costa española. Con una media diaria que roza los 190.500 litros, los grifos no dan abasto para saciar a una marea de aficionados que prefiere el sol de Levante a los costes desorbitados de viajar al torneo.. Logística al límite en la costa. La presión sobre el suministro es inédita, con un repunte en las ventas del 30% respecto a un verano convencional. Según la hostelería de la zona, cada gran distribuidora de la zona ha movilizado unos 700.000 litros en lo que va de campeonato, destacando la fuerte presencia de un público joven con una capacidad de consumo muy superior a la habitual.. Mientras que el Mundial de Catar en invierno apenas generó un movimiento de 300.000 litros y la pasada Eurocopa se quedó en 700.000, la cita actual ha disparado todas las métricas. El ahorro es el motor principal de esta migración: los aficionados optan mayoritariamente por la cerveza de fabricación española a 2,00 euros la pinta, frente a los 5,00 euros que cuesta la importada del Reino Unido.. Crisis de stock y nuevos hábitos. Pero no todo es alcohol en las barras de los pubs. El calor extremo ha provocado una crisis de stock de agua, convirtiéndose en el segundo producto más demandado y llegando a agotarse las existencias en varios locales durante los fines de semana. Este cambio de tendencia se debe a un perfil de consumidor joven que, aunque se decanta por la cerveza, también empuja la demanda de refrescos y sidras, dejando al vino en una posición residual donde solo se mueven algunos blancos económicos.. La ciudad vuelve a demostrar su capacidad para absorber flujos masivos de visitantes y convertirlos en un motor económico imbatible. La combinación de precios competitivos y un ambiente de estadio en cada esquina ha blindado la rentabilidad de la hostelería, donde los empresarios ya dan por hecho que este campeonato ha convertido un verano ordinario en una campaña histórica para la marca España.
El ahorro frente a los precios de la sede oficial dispara las ventas un 30%, desbordando la logística local en una campaña histórica para la hostelería alicantina
Benidorm se ha consolidado como el epicentro absoluto del fervor futbolístico británico en el Mediterráneo. En apenas tres semanas de competición, la zona inglesa de la ciudad alicantina ha despachado la friolera de cuatro millones de litros de cerveza, una cifra que desborda cualquier previsión logística y confirma que el ahorro frente a los precios prohibitivos de la sede oficial ha desplazado la fiesta a la costa española. Con una media diaria que roza los 190.500 litros, los grifos no dan abasto para saciar a una marea de aficionados que prefiere el sol de Levante a los costes desorbitados de viajar al torneo.. Client Challenge. JavaScript is disabled in your browser.. Please enable JavaScript to proceed.. A required part of this site couldn’t load. This may be due to a browser extension, network issues, or browser settings. Please check your connection, disable any ad blockers, or try using a different browser.. Logística al límite en la costa. La presión sobre el suministro es inédita, con un repunte en las ventas del 30% respecto a un verano convencional. Según la hostelería de la zona, cada gran distribuidora de la zona ha movilizado unos 700.000 litros en lo que va de campeonato, destacando la fuerte presencia de un público joven con una capacidad de consumo muy superior a la habitual.. Mientras que el Mundial de Catar en invierno apenas generó un movimiento de 300.000 litros y la pasada Eurocopa se quedó en 700.000, la cita actual ha disparado todas las métricas. El ahorro es el motor principal de esta migración: los aficionados optan mayoritariamente por la cerveza de fabricación española a 2,00 euros la pinta, frente a los 5,00 euros que cuesta la importada del Reino Unido.. Crisis de stock y nuevos hábitos. Pero no todo es alcohol en las barras de los pubs. El calor extremo ha provocado una crisis de stock de agua, convirtiéndose en el segundo producto más demandado y llegando a agotarse las existencias en varios locales durante los fines de semana. Este cambio de tendencia se debe a un perfil de consumidor joven que, aunque se decanta por la cerveza, también empuja la demanda de refrescos y sidras, dejando al vino en una posición residual donde solo se mueven algunos blancos económicos.. La ciudad vuelve a demostrar su capacidad para absorber flujos masivos de visitantes y convertirlos en un motor económico imbatible. La combinación de precios competitivos y un ambiente de estadio en cada esquina ha blindado la rentabilidad de la hostelería, donde los empresarios ya dan por hecho que este campeonato ha convertido un verano ordinario en una campaña histórica para la marca España.
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