El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, y el ministro de Transportes, Óscar Puente, han mantenido este jueves a primera hora una reunión en el Palau de la Generalitat para abordar dos cuestiones clave: el deterioro del servicio de Rodalies y el avance del traspaso de competencias a Cataluña. El encuentro, que ha comenzado a las 7.30 horas y se ha prolongado durante más de una hora, ha permitido repasar el estado actual de la red y encarar algunos de los compromisos aún pendientes entre ambas administraciones.. La visita del ministro se produce once semanas después de su último desplazamiento a Cataluña y es la primera tras el accidente de Gelida, un episodio que agravó los problemas estructurales de la red. El siniestro, en el que falleció un maquinista en prácticas, actuó como detonante de una crisis más profunda, poniendo de relieve el desgaste de las infraestructuras y provocando nuevas incidencias, como desprendimientos que obligaron a interrumpir el servicio durante varios días.. Avances en el traspaso de la R1. La reunión ha servido para dar pasos en el traspaso de la línea R1 a la Generalitat, una de las piezas centrales del acuerdo entre ambas administraciones. El Ministerio ya dispone de los informes elaborados por el Departament de Territori, que detallan los activos y recursos necesarios para completar la operación.. Una vez analizada esta documentación, el siguiente trámite será su elevación al Consejo de Ministros, que deberá autorizar la exclusión de la línea de la red ferroviaria de interés general para que pase a manos de la Generalitat.. Un servicio aún lejos de la normalidad. Aunque la circulación ya se ha restablecido en el tramo afectado de la línea R4, la red sigue operando con limitaciones. Las restricciones de velocidad continúan vigentes y el Ministerio sitúa la recuperación total —en términos similares a los previos al accidente— en el mes de junio.. La reanudación del servicio no fue inmediata. Pese a contar con la validación técnica de Adif, los maquinistas no retomaron la circulación en ese punto hasta poco antes de Semana Santa. A ello se suma que algunas líneas seguirán condicionadas en los próximos meses, como la R3, donde se mantendrán alternativas de transporte por las obras en curso. El Govern, además, prevé aprovechar estas actuaciones para intervenir en el tramo entre Ribes y Puigcerdà.. Factura elevada y responsabilidad estatal. La crisis ha tenido también un impacto económico significativo. Hasta ahora, la Generalitat ha asumido parte de los costes derivados de las medidas de emergencia, aunque ambas administraciones coinciden en que será el Estado quien acabe asumiendo el grueso del gasto, dado que la infraestructura y el material rodante siguen bajo titularidad estatal.. Las estimaciones difieren en los detalles, pero no en el volumen global. El Govern sitúa en torno a los 115 millones de euros las actuaciones urgentes ejecutadas por Adif, a lo que se suman unos 13 millones aportados por la Generalitat, destinados principalmente a reforzar el transporte alternativo por carretera y la atención a los usuarios, además de la supresión temporal del peaje del Garraf.. Desde el Ministerio, la cifra global asciende a 186 millones de euros, incluyendo la inversión en obras, el despliegue de autobuses y la reparación del talud afectado en Gelida. Existe el compromiso de que estos costes sean finalmente cubiertos por el Estado.. Proyectos de futuro y cambio climático. El encuentro, que ambas partes han definido como cordial y basado en la colaboración institucional, también ha servido para abordar actuaciones a medio y largo plazo. Entre ellas, mejoras previstas en la línea del Garraf y la puesta en marcha de un grupo de trabajo conjunto para evaluar el impacto del cambio climático sobre las infraestructuras ferroviarias, especialmente en los tramos más próximos a la costa.. Tras la reunión, el ministro tiene previsto visitar varios puntos de la red donde se están ejecutando obras, antes de regresar a Madrid. Mientras tanto, la red de Rodalies continúa en proceso de recuperación, con avances progresivos pero todavía lejos de una plena normalización del servicio.
El ministro visita Cataluña tres meses después del accidente mortal de Gelida
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, y el ministro de Transportes, Óscar Puente, han mantenido este jueves a primera hora una reunión en el Palau de la Generalitat para abordar dos cuestiones clave: el deterioro del servicio de Rodalies y el avance del traspaso de competencias a Cataluña. El encuentro, que ha comenzado a las 7.30 horas y se ha prolongado durante más de una hora, ha permitido repasar el estado actual de la red y encarar algunos de los compromisos aún pendientes entre ambas administraciones.. La visita del ministro se produce once semanas después de su último desplazamiento a Cataluña y es la primera tras el accidente de Gelida, un episodio que agravó los problemas estructurales de la red. El siniestro, en el que falleció un maquinista en prácticas, actuó como detonante de una crisis más profunda, poniendo de relieve el desgaste de las infraestructuras y provocando nuevas incidencias, como desprendimientos que obligaron a interrumpir el servicio durante varios días.. Avances en el traspaso de la R1. La reunión ha servido para dar pasos en el traspaso de la línea R1 a la Generalitat, una de las piezas centrales del acuerdo entre ambas administraciones. El Ministerio ya dispone de los informes elaborados por el Departament de Territori, que detallan los activos y recursos necesarios para completar la operación.. Una vez analizada esta documentación, el siguiente trámite será su elevación al Consejo de Ministros, que deberá autorizar la exclusión de la línea de la red ferroviaria de interés general para que pase a manos de la Generalitat.. Un servicio aún lejos de la normalidad. Aunque la circulación ya se ha restablecido en el tramo afectado de la línea R4, la red sigue operando con limitaciones. Las restricciones de velocidad continúan vigentes y el Ministerio sitúa la recuperación total —en términos similares a los previos al accidente— en el mes de junio.. La reanudación del servicio no fue inmediata. Pese a contar con la validación técnica de Adif, los maquinistas no retomaron la circulación en ese punto hasta poco antes de Semana Santa. A ello se suma que algunas líneas seguirán condicionadas en los próximos meses, como la R3, donde se mantendrán alternativas de transporte por las obras en curso. El Govern, además, prevé aprovechar estas actuaciones para intervenir en el tramo entre Ribes y Puigcerdà.. Factura elevada y responsabilidad estatal. La crisis ha tenido también un impacto económico significativo. Hasta ahora, la Generalitat ha asumido parte de los costes derivados de las medidas de emergencia, aunque ambas administraciones coinciden en que será el Estado quien acabe asumiendo el grueso del gasto, dado que la infraestructura y el material rodante siguen bajo titularidad estatal.. Las estimaciones difieren en los detalles, pero no en el volumen global. El Govern sitúa en torno a los 115 millones de euros las actuaciones urgentes ejecutadas por Adif, a lo que se suman unos 13 millones aportados por la Generalitat, destinados principalmente a reforzar el transporte alternativo por carretera y la atención a los usuarios, además de la supresión temporal del peaje del Garraf.. Desde el Ministerio, la cifra global asciende a 186 millones de euros, incluyendo la inversión en obras, el despliegue de autobuses y la reparación del talud afectado en Gelida. Existe el compromiso de que estos costes sean finalmente cubiertos por el Estado.. Proyectos de futuro y cambio climático. El encuentro, que ambas partes han definido como cordial y basado en la colaboración institucional, también ha servido para abordar actuaciones a medio y largo plazo. Entre ellas, mejoras previstas en la línea del Garraf y la puesta en marcha de un grupo de trabajo conjunto para evaluar el impacto del cambio climático sobre las infraestructuras ferroviarias, especialmente en los tramos más próximos a la costa.. Tras la reunión, el ministro tiene previsto visitar varios puntos de la red donde se están ejecutando obras, antes de regresar a Madrid. Mientras tanto, la red de Rodalies continúa en proceso de recuperación, con avances progresivos pero todavía lejos de una plena normalización del servicio.
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