El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha rechazado de plano este miércoles en el Parlament el diagnóstico de “colapso” que plantean Junts y la oposición sobre la situación de Cataluña y ha optado por contraponer una batería de datos macroeconómicos para defender la “solidez” de Cataluña. En su comparecencia a petición de Junts, el líder del Govern arrancó su intervención cuestionando el término elegido por la formación independentista. “Creo que se equivocan con el calificativo, honestamente. No son objetivos”, afirmó, para añadir que hablar de colapso “no hace ningún bien a Cataluña”. Frente a ello, defendió que la comunidad atraviesa una etapa de “solidez” con “fundamentos bien plantados”.. El president centró buena parte de su discurso en indicadores económicos. Subrayó que Cataluña crece un 2,7% del PIB en 2025, “muy por encima de la UE”, y destacó que “llevamos años de crecimiento económico sólido”. Enumeró además la evolución positiva de todos los sectores —con especial énfasis en la construcción, los servicios y la agricultura— y presumió de liderazgo en innovación, captación de fondos europeos y atracción de inversión extranjera.. En el terreno laboral, Illa incidió en que hay 3,8 millones de personas trabajando, según él la cifra más alta de la historia, y que el paro se sitúa en niveles no vistos desde 2008. También remarcó que uno de cada cuatro empleos que se crean en España corresponde a Cataluña, en un intento de reforzar su relato de bonanza frente a las críticas.. Más allá de los datos, el jefe del Govern relató sus prioridades: seguridad a corto plazo, vivienda a medio y movilidad a largo. Admitió, eso sí, las carencias del servicio de Rodalies —“no es el que hoy necesita Cataluña”—, aunque aseguró que el ejecutivo trabaja en mejorar infraestructuras, adquirir nuevos trenes y redefinir la gobernanza del sistema. También defendió que Cataluña es hoy “más segura que antes” y avanzó refuerzos en Mossos d’Esquadra y en el sistema judicial, además de inversiones en educación para renovar centros y ampliar plantillas.. «Propaganda». Frente a este discurso, la portavoz de Junts en el Parlament, Mònica Sales, dibujó un panorama diametralmente opuesto y acusó a Illa de vivir instalado en la “propaganda”. “El país se cae a trozos en muchos ámbitos”, lanzó, denunciando que el “Govern de todos tiene enfadado a todos”. Sales reprochó al president que intente “confundir la realidad con el relato” de que “todo funciona”, cuando —a su juicio— los problemas “crecen” y los sectores están cada vez más “tensionados”. En este sentido, enumeró conflictos abiertos como el “colapso de trenes”, las huelgas de docentes y médicos o las protestas de agricultores y pescadores.. La dirigente independentista también cargó contra algunas de las principales políticas del ejecutivo. Criticó la “financiación singular” por haber derivado en un “café para todos” y denunció que el traspaso de Rodalies ha acabado siendo “falso”, ya que —según dijo— Renfe seguirá como principal operadora.. En un tono especialmente duro, Sales concluyó que “no hay suficiente propaganda para tapar tanta incompetencia” y acusó a Illa de haber pasado de prometer un Govern de “buena gestión” a instalar a Cataluña en un “caos permanente”. Como ejemplo, recordó que el ejecutivo tardó “un año y medio” en presentar presupuestos y que estos fueron retirados apenas veinte días después.. Igualmente crítica fue la intervención del líder del PP en Cataluña, Alejandro Fernández, quien habló de “inestabilidad permanente” y reprochó a Illa que sus hechos hayan desmentido en “tiempo récord” el discurso de cambio con el que llegó al cargo. A su juicio, conceptos como “prosperidad compartida” o “espacio público de convivencia” suenan hoy “huecos, falsos y pretenciosos”.. Fernández dibujó un escenario de deterioro generalizado: “Se le está cayendo el estado del bienestar a pedazos, y usted se dedica a tocar la mandolina”, espetó. Denunció un “colapso ferroviario inédito”, inseguridad jurídica en la vivienda, infraestructuras paralizadas por sus socios y servicios públicos “bajo mínimos”, junto a un aumento de la inseguridad ciudadana.. En la misma línea, el secretario general de Vox y líder en Cataluña, Ignacio Garriga, acusó al ejecutivo de ser “el Govern de lo inédito, del despropósito y de los daños irreversibles”. Garriga articuló su crítica en torno a “los diez colapsos de Cataluña”, empezando por infraestructuras y sanidad —con huelgas médicas prolongadas y listas de espera “tercermundistas”—.. El dirigente de Vox extendió su diagnóstico al sistema de dependencia, el modelo energético, la vivienda —“más cara que antes de sus políticas”— y la seguridad, asegurando que Cataluña lidera delitos en ámbitos como los homicidios, las violaciones o el nacrotráfico. También habló de un “colapso migratorio” y social, criticando que el Govern “se escude en datos macroeconómicos” mientras, a su juicio, la mitad de los catalanes tiene dificultades para llegar a fin de mes. Garriga cerró con una enmienda a la totalidad a la gestión de Illa, al que acusó de haber condenado a los jóvenes a vivir peor que sus padres y de no estar al lado de los ciudadanos “cuando vienen mal dadas”.
El presidente no hace referencia a las huelgas de médicos, docentes, agricultores o pescadores
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha rechazado de plano este miércoles en el Parlament el diagnóstico de “colapso” que plantean Junts y la oposición sobre la situación de Cataluña y ha optado por contraponer una batería de datos macroeconómicos para defender la “solidez” de Cataluña. En su comparecencia a petición de Junts, el líder del Govern arrancó su intervención cuestionando el término elegido por la formación independentista. “Creo que se equivocan con el calificativo, honestamente. No son objetivos”, afirmó, para añadir que hablar de colapso “no hace ningún bien a Cataluña”. Frente a ello, defendió que la comunidad atraviesa una etapa de “solidez” con “fundamentos bien plantados”.. El president centró buena parte de su discurso en indicadores económicos. Subrayó que Cataluña crece un 2,7% del PIB en 2025, “muy por encima de la UE”, y destacó que “llevamos años de crecimiento económico sólido”. Enumeró además la evolución positiva de todos los sectores —con especial énfasis en la construcción, los servicios y la agricultura— y presumió de liderazgo en innovación, captación de fondos europeos y atracción de inversión extranjera.. En el terreno laboral, Illa incidió en que hay 3,8 millones de personas trabajando, según él la cifra más alta de la historia, y que el paro se sitúa en niveles no vistos desde 2008. También remarcó que uno de cada cuatro empleos que se crean en España corresponde a Cataluña, en un intento de reforzar su relato de bonanza frente a las críticas.. Más allá de los datos, el jefe del Govern relató sus prioridades: seguridad a corto plazo, vivienda a medio y movilidad a largo. Admitió, eso sí, las carencias del servicio de Rodalies —“no es el que hoy necesita Cataluña”—, aunque aseguró que el ejecutivo trabaja en mejorar infraestructuras, adquirir nuevos trenes y redefinir la gobernanza del sistema. También defendió que Cataluña es hoy “más segura que antes” y avanzó refuerzos en Mossos d’Esquadra y en el sistema judicial, además de inversiones en educación para renovar centros y ampliar plantillas.. «Propaganda». Frente a este discurso, la portavoz de Junts en el Parlament, Mònica Sales, dibujó un panorama diametralmente opuesto y acusó a Illa de vivir instalado en la “propaganda”. “El país se cae a trozos en muchos ámbitos”, lanzó, denunciando que el “Govern de todos tiene enfadado a todos”. Sales reprochó al president que intente “confundir la realidad con el relato” de que “todo funciona”, cuando —a su juicio— los problemas “crecen” y los sectores están cada vez más “tensionados”. En este sentido, enumeró conflictos abiertos como el “colapso de trenes”, las huelgas de docentes y médicos o las protestas de agricultores y pescadores.. La dirigente independentista también cargó contra algunas de las principales políticas del ejecutivo. Criticó la “financiación singular” por haber derivado en un “café para todos” y denunció que el traspaso de Rodalies ha acabado siendo “falso”, ya que —según dijo— Renfe seguirá como principal operadora.. En un tono especialmente duro, Sales concluyó que “no hay suficiente propaganda para tapar tanta incompetencia” y acusó a Illa de haber pasado de prometer un Govern de “buena gestión” a instalar a Cataluña en un “caos permanente”. Como ejemplo, recordó que el ejecutivo tardó “un año y medio” en presentar presupuestos y que estos fueron retirados apenas veinte días después.
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