Adelantar el diagnóstico es un desafío especialmente importante en cáncer de páncreas, cuya alta mortalidad se asocia precisamente a que suele detectarse cuando está muy avanzado. Ante este escenario, un equipo científico ha identificado ahora genes relacionados con la predisposición a desarrollarlo y con el pronóstico de la enfermedad.. En concreto, están vinculados al adenocarcinoma ductal de páncreas, el tipo más habitual de cáncer de este tipo. Detrás de la investigación hay científicos del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) y el hallazgo ayudaría a identificar personas que podrían beneficiarse de los programas de detección precoz. Los detalles se han publicado en un artículo en la revista Nature Communications liderado por Núria Malats y Evangelina López de Maturana, del Grupo de Epidemiología y Genética Molecular del CNIO.. Los genes identificados forman parte de un mecanismo de defensa innato del organismo, el sistema de complemento. Cuando las proteínas de este sistema fallan, o si faltan o se producen en exceso, es cuando pueden aparecer enfermedades. Muy pocos estudios hasta ahora relacionan el sistema de complemento con el cáncer, según ha informado este lunes el CNIO.. El trabajo ha descubierto así que la probabilidad de desarrollar cáncer de páncreas puede aumentar cuando dos genes concretos del sistema de complemento están mutados. Estos genes, llamados FCN1 y PLAT, podrían convertirse en biomarcadores útiles para realizar cribados a población de riesgo. Cuando su presencia y la de otros factores indicara susceptibilidad a cáncer de páncreas, la persona podría entrar en programas de seguimiento.. Otros genes del sistema de complemento tienen que ver con dos tipos de células inmunitarias, las defensoras y las reguladoras. El equipo ha descubierto asimismo que la actividad de determinados grupos de genes establece que en el tumor se infiltren células defensoras o células reguladoras; las primeras aumentan la supervivencia frente al cáncer y las segundas tienen el efecto opuesto.. Entender la relación de los genes del sistema de complemento con el cáncer de páncreas también puede tener implicaciones para el tratamiento. Como explica la autora del estudio, el cáncer de páncreas es un cáncer «frío», ya que logra camuflarse ante el sistema inmunitario, que no lo detecta y por tanto no se activa para destruirlo, motivo por el que este tipo de cáncer no responde a la inmunoterapia. El nuevo conocimiento sobre la relación entre el sistema de complemento y el cáncer de páncreas «permite pensar en nuevas inmunoterapias dirigidas a estos genes», apunta Malats.. Otro de los desafíos del cáncer de páncreas es su heterogeneidad. Se han propuesto varios modelos de clasificación pero cada uno identifica distintos subtipos. Así, otro trabajo publicado en Genome Medicine y también dirigido por Malats ha recopilado la información de todos esos modelos y, con ayuda de algoritmos, la ha integrado en un nuevo «clasificador de consenso».. Además, han desarrollado una web y una aplicación -ambas de libre acceso- que facilitan su uso: se secuencia el ARN de una muestra del tumor, se suben los datos y se obtiene el subtipo. El nuevo clasificador establece dos subtipos según la información de las células tumorales y otros dos según la del estroma, el conjunto de células sanas que rodea a las tumorales y que influye en la eficacia de los tratamientos. El modelo puede indicar que el tumor corresponde al subtipo que reacciona mejor a uno de los tratamientos más frecuentes. El clasificador también sirve para estudiar factores de riesgo para cáncer de páncreas
Estos genes, llamados FCN1 y PLAT, podrían convertirse en biomarcadores útiles para realizar cribados a población de riesgo. Forman parte de un mecanismo de defensa innato del organismo, el sistema de complemento.
Adelantar el diagnóstico es un desafío especialmente importante en cáncer de páncreas, cuya alta mortalidad se asocia precisamente a que suele detectarse cuando está muy avanzado. Ante este escenario, un equipo científico ha identificado ahora genes relacionados con la predisposición a desarrollarlo y con el pronóstico de la enfermedad.. En concreto, están vinculados al adenocarcinoma ductal de páncreas, el tipo más habitual de cáncer de este tipo. Detrás de la investigación hay científicos del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) y el hallazgo ayudaría a identificar personas que podrían beneficiarse de los programas de detección precoz. Los detalles se han publicado en un artículo en la revista Nature Communications liderado por Núria Malats y Evangelina López de Maturana, del Grupo de Epidemiología y Genética Molecular del CNIO.. Los genes identificados forman parte de un mecanismo de defensa innato del organismo, el sistema de complemento. Cuando las proteínas de este sistema fallan, o si faltan o se producen en exceso, es cuando pueden aparecer enfermedades. Muy pocos estudios hasta ahora relacionan el sistema de complemento con el cáncer, según ha informado este lunes el CNIO.. El trabajo ha descubierto así que la probabilidad de desarrollar cáncer de páncreas puede aumentar cuando dos genes concretos del sistema de complemento están mutados. Estos genes, llamados FCN1 y PLAT, podrían convertirse en biomarcadores útiles para realizar cribados a población de riesgo. Cuando su presencia y la de otros factores indicara susceptibilidad a cáncer de páncreas, la persona podría entrar en programas de seguimiento.. Otros genes del sistema de complemento tienen que ver con dos tipos de células inmunitarias, las defensoras y las reguladoras. El equipo ha descubierto asimismo que la actividad de determinados grupos de genes establece que en el tumor se infiltren células defensoras o células reguladoras; las primeras aumentan la supervivencia frente al cáncer y las segundas tienen el efecto opuesto.. Entender la relación de los genes del sistema de complemento con el cáncer de páncreas también puede tener implicaciones para el tratamiento. Como explica la autora del estudio, el cáncer de páncreas es un cáncer «frío», ya que logra camuflarse ante el sistema inmunitario, que no lo detecta y por tanto no se activa para destruirlo, motivo por el que este tipo de cáncer no responde a la inmunoterapia. El nuevo conocimiento sobre la relación entre el sistema de complemento y el cáncer de páncreas «permite pensar en nuevas inmunoterapias dirigidas a estos genes», apunta Malats.. Otro de los desafíos del cáncer de páncreas es su heterogeneidad. Se han propuesto varios modelos de clasificación pero cada uno identifica distintos subtipos. Así, otro trabajo publicado en Genome Medicine y también dirigido por Malats ha recopilado la información de todos esos modelos y, con ayuda de algoritmos, la ha integrado en un nuevo «clasificador de consenso».. Además, han desarrollado una web y una aplicación -ambas de libre acceso- que facilitan su uso: se secuencia el ARN de una muestra del tumor, se suben los datos y se obtiene el subtipo. El nuevo clasificador establece dos subtipos según la información de las células tumorales y otros dos según la del estroma, el conjunto de células sanas que rodea a las tumorales y que influye en la eficacia de los tratamientos. El modelo puede indicar que el tumor corresponde al subtipo que reacciona mejor a uno de los tratamientos más frecuentes. El clasificador también sirve para estudiar factores de riesgo para cáncer de páncreas
