Es bien conocido el lema de las tres «C» que al tenista [[LINK:TAG|||tag|||633618831e757a32c790c20f|||Carlos Alcaraz]] le inculcó su abuelo paterno: «Cabeza, corazón y cojones». De estos tres ingredientes de la receta casera del éxito, el periodista e influencer deportivo Hugo Riera (Barcelona, 1999), conocido en redes como Hache Sports, se enfoca en diseccionar el más indispensable, el mental, diferencial a la hora de determinar los campeones. Lo hace en su primer libro, «La mentalidad de los campeones» (Ediciones B), donde se dan cita las historias de éxito (previo fracaso) de deportistas contemporáneos como Mondo Duplantis, Carolina Marín o Simone Biles, y de campeones clásicos de diferentes disciplinas deportivas, llámense Mike Tyson o Michael Jordan. Quizá nos falte algún Pogacar o Induráin, representantes estelares del deporte más duro del mundo, pero reconoce su autor que el ciclismo es su «asignatura pendiente».. Curiosa reflexión. Comparte Riera una reflexión curiosa, y es que hay «una gran cantidad de campeones que se miran en deportistas de otros deportes: Simone Biles se fijaba mucho en Serena Williams; el referente de [[LINK:TAG|||tag|||63361c3f59a61a391e0a1c95|||Nadal]] era Tiger Woods; Kobe Bryant quería seguir el ejemplo de Muhammad Ali; Michael Phelps, el de Jordan…». De ahí concluye que «lo que tienen en común los campeones no es tanto el deporte que practican, sino la mentalidad que tienen para afrontar sus competiciones».. Al hilo, si le preguntamos por el deporte en el que lo psicológico juega un papel más determinante, este periodista catalán nos dirá que el atletismo «porque hay pocas competiciones importantes, sobre todo, los JJOO, que son cada cuatro años, entonces poder gestionar eso mentalmente es dificilísimo»; aunque bien pensado en el tenis le parece que «la gestión mental resulta determinante: tanto Nadal, Djokovic y Federer sólo han ganado el 54% de los puntos que han disputado; han conseguido ser los mejores de la historia perdiendo casi la mitad de los puntos, y eso significa que los puntos importantes los han sabido gestionar mejor que los demás».. Y aunque su deporte predilecto sea el baloncesto, si hay una historia que inspira a Hugo Riera esa es la de el boxeador Mike Tyson: concretamente, la relación con su entrenador, Cuss D’Amato: «fue el único que vio que Tyson podía tener una oportunidad más allá de lo que era antes de conocerlo, un criminal, analfabeto, que llamaban ‘‘el apestoso’’, parecía que no tenía futuro, y él consiguió darle un rumbo a toda esa energía que tenía. Es una relación muy emocionante», asegura. Dicen que la fortuna sonríe a los audaces. También siempre se ha hablado de la suerte del campeón… Le preguntamos al autor de la obra por el peso que considera que tiene la fortuna en el triunfo: «Es evidente que la suerte es un factor. Desde que naces, en una familia o en una ciudad determinada, puedes tener más o menos suerte. Y para hacer según que cosas, si tus padres son atletas o tienes una pista de atletismo a mano, lo tendrás más fácil. Sin embargo –considera–, aunque juega un papel, no es lo que te lleva a lo más alto».. Por último, Riera quiere hacer notar el interés que le demuestra la gente –a través de sus redes– por las historias que hay detrás de los ases del deporte:«Les gusta conocer la vida que hay detrás de estos campeones porque si no parecen superhéroes, parece que nunca hayan tenido miedo, que nunca hayan perdido, cuando la mayoría han perdido muchas más veces de las que han ganado».
En «La mentalidad de los campeones» el autor desentraña qué tienen en común Nadal, Biles, Tyson, Marín, Jordan…
Es bien conocido el lema de las tres «C» que al tenista Carlos Alcaraz le inculcó su abuelo paterno: «Cabeza, corazón y cojones». De estos tres ingredientes de la receta casera del éxito, el periodista e influencer deportivo Hugo Riera (Barcelona, 1999), conocido en redes como Hache Sports, se enfoca en diseccionar el más indispensable, el mental, diferencial a la hora de determinar los campeones. Lo hace en su primer libro, «La mentalidad de los campeones» (Ediciones B), donde se dan cita las historias de éxito (previo fracaso) de deportistas contemporáneos como Mondo Duplantis, Carolina Marín o Simone Biles, y de campeones clásicos de diferentes disciplinas deportivas, llámense Mike Tyson o Michael Jordan. Quizá nos falte algún Pogacar o Induráin, representantes estelares del deporte más duro del mundo, pero reconoce su autor que el ciclismo es su «asignatura pendiente».. Curiosa reflexión. Comparte Riera una reflexión curiosa, y es que hay «una gran cantidad de campeones que se miran en deportistas de otros deportes: Simone Biles se fijaba mucho en Serena Williams; el referente de Nadal era Tiger Woods; Kobe Bryant quería seguir el ejemplo de Muhammad Ali; Michael Phelps, el de Jordan…». De ahí concluye que «lo que tienen en común los campeones no es tanto el deporte que practican, sino la mentalidad que tienen para afrontar sus competiciones».. Al hilo, si le preguntamos por el deporte en el que lo psicológico juega un papel más determinante, este periodista catalán nos dirá que el atletismo «porque hay pocas competiciones importantes, sobre todo, los JJOO, que son cada cuatro años, entonces poder gestionar eso mentalmente es dificilísimo»; aunque bien pensado en el tenis le parece que «la gestión mental resulta determinante: tanto Nadal, Djokovic y Federer sólo han ganado el 54% de los puntos que han disputado; han conseguido ser los mejores de la historia perdiendo casi la mitad de los puntos, y eso significa que los puntos importantes los han sabido gestionar mejor que los demás».. Y aunque su deporte predilecto sea el baloncesto, si hay una historia que inspira a Hugo Riera esa es la de el boxeador Mike Tyson: concretamente, la relación con su entrenador, Cuss D’Amato: «fue el único que vio que Tyson podía tener una oportunidad más allá de lo que era antes de conocerlo, un criminal, analfabeto, que llamaban ‘‘el apestoso’’, parecía que no tenía futuro, y él consiguió darle un rumbo a toda esa energía que tenía. Es una relación muy emocionante», asegura. Dicen que la fortuna sonríe a los audaces. También siempre se ha hablado de la suerte del campeón… Le preguntamos al autor de la obra por el peso que considera que tiene la fortuna en el triunfo: «Es evidente que la suerte es un factor. Desde que naces, en una familia o en una ciudad determinada, puedes tener más o menos suerte. Y para hacer según que cosas, si tus padres son atletas o tienes una pista de atletismo a mano, lo tendrás más fácil. Sin embargo –considera–, aunque juega un papel, no es lo que te lleva a lo más alto».. Por último, Riera quiere hacer notar el interés que le demuestra la gente –a través de sus redes– por las historias que hay detrás de los ases del deporte:«Les gusta conocer la vida que hay detrás de estos campeones porque si no parecen superhéroes, parece que nunca hayan tenido miedo, que nunca hayan perdido, cuando la mayoría han perdido muchas más veces de las que han ganado».
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