El GP de México dejó en evidencia una de las principales debilidades de Honda en materia de fiabilidad. La unidad de potencia japonesa no resistió las exigencias del Autódromo Hermanos Rodríguez y provocó que los dos Aston Martin abandonaran durante las primeras vueltas de la carrera. El circuito mexicano presentó un desafío particular por sus 2.200 metros de altura sobre el nivel del mar. Allí, las condiciones de funcionamiento afectaron especialmente al sistema de refrigeración del ERS, que terminó trabajando por encima de los niveles que había contemplado el fabricante.. El problema se hizo evidente desde el comienzo de la carrera. Ambos monoplazas ingresaron juntos a boxes en el tercer giro y, poco después, Fernando Alonso debió retirar su monoplaza, mientras que Lance Stroll terminó detenido en la escapatoria de la curva 5. Ninguno consiguió superar la séptima vuelta.. Tras la carrera, Shintaro Orihara, ingeniero jefe de carrera de Honda, reconoció que la marca no logró anticipar el nivel de exigencia que tendría ese componente durante el fin de semana.. «Sabíamos que, dadas las condiciones especiales de gran altitud de Ciudad de México, nos enfrentaríamos a algunos retos adicionales en cuanto a la refrigeración en comparación con otros circuitos. Sin embargo, constatamos que nuestro circuito de refrigeración del ERS estaba sometido a una carga mayor de lo previsto y, por eso, tuvimos que detener el coche en varias sesiones», explicó.. La situación resultó especialmente frustrante para Aston Martin porque el rendimiento del AMR26 había mostrado señales positivas.. El peligro persiste en Brasil. Sin embargo, lejos de encontrar una solución, desde Honda advierten que el peligro continuará en Brasil.. Este fin de semana, la fórmula 1 aterriza en Brasil y el ingeniero jefe de Honda F1, Shintaro Orihara, avisa de que el problema registrado en México acecha en Interlagos.. Orihara vuelve a poner en el foco la altitud del trazado de Interlagos como un elemento clave en relación al rendimiento del motor. «Interlagos es otro circuito de gran altitud. No es tan exigente como el de Ciudad de México. Pero aun así supone un factor a tener en cuenta para la unidad de potencia», reconoce el japonés.. Orihara comenta que Honda ha aprendido de lo sucedido el fin de semana anterior. Asimismo, considera que la lluvia también puede jugar un papel importante a la hora de configurar ciertas partes del motor. «México fue una experiencia de aprendizaje desafiante para nuestros sistemas de refrigeración, pero también sobre cómo gestionar el retardo del turbo y la manejabilidad».. «Aplicaremos esta información en Interlagos y más allá. En el Gran Premio de Brasil, a menudo experimentamos condiciones climáticas cambiantes, y debemos estar preparados para posibles lluvias intensas. En condiciones de lluvia, la gestión de la energía se convierte en un aspecto clave para adaptarnos a las condiciones de agarre. Se trata entonces de equilibrar la recolección de energía y el retardo del turbo».. No obstante confían en que la experiencia previa en el Gran Premio de Baréin disputado en Malasia y en el de Singapur les servirá de gran ayuda en Brasil. «Afortunadamente, experimentamos condiciones de lluvia en el Gran Premio de Baréin, en Malasia y también en Singapur. Así que aprovecharemos esas lecciones para este fin de semana».
Tras el fiasco de México, Shintaro Orihara, ingeniero jefe de Honda, avisa a Fernando Alonso de lo que puede ocurrir en Interlagos
El GP de México dejó en evidencia una de las principales debilidades de Honda en materia de fiabilidad. La unidad de potencia japonesa no resistió las exigencias del Autódromo Hermanos Rodríguez y provocó que los dos Aston Martin abandonaran durante las primeras vueltas de la carrera. El circuito mexicano presentó un desafío particular por sus 2.200 metros de altura sobre el nivel del mar. Allí, las condiciones de funcionamiento afectaron especialmente al sistema de refrigeración del ERS, que terminó trabajando por encima de los niveles que había contemplado el fabricante.. El problema se hizo evidente desde el comienzo de la carrera. Ambos monoplazas ingresaron juntos a boxes en el tercer giro y, poco después, Fernando Alonso debió retirar su monoplaza, mientras que Lance Stroll terminó detenido en la escapatoria de la curva 5. Ninguno consiguió superar la séptima vuelta.. Tras la carrera, Shintaro Orihara, ingeniero jefe de carrera de Honda, reconoció que la marca no logró anticipar el nivel de exigencia que tendría ese componente durante el fin de semana.. «Sabíamos que, dadas las condiciones especiales de gran altitud de Ciudad de México, nos enfrentaríamos a algunos retos adicionales en cuanto a la refrigeración en comparación con otros circuitos. Sin embargo, constatamos que nuestro circuito de refrigeración del ERS estaba sometido a una carga mayor de lo previsto y, por eso, tuvimos que detener el coche en varias sesiones», explicó.. La situación resultó especialmente frustrante para Aston Martin porque el rendimiento del AMR26 había mostrado señales positivas.. Sin embargo, lejos de encontrar una solución, desde Honda advierten que el peligro continuará en Brasil.. Este fin de semana, la fórmula 1 aterriza en Brasil y el ingeniero jefe de Honda F1,Shintaro Orihara, avisa de que el problema registrado en México acecha en Interlagos.. Orihara vuelve a poner en el foco la altitud del trazado de Interlagos como un elemento clave en relación al rendimiento del motor. «Interlagos es otro circuito de gran altitud. No es tan exigente como el de Ciudad de México. Pero aun así supone un factor a tener en cuenta para la unidad de potencia», reconoce el japonés.. Orihara comenta que Honda ha aprendido de lo sucedido el fin de semana anterior. Asimismo, considera que la lluvia también puede jugar un papel importante a la hora de configurar ciertas partes del motor. «México fue una experiencia de aprendizaje desafiante para nuestros sistemas de refrigeración, pero también sobre cómo gestionar el retardo del turbo y la manejabilidad».. «Aplicaremos esta información en Interlagos y más allá. En el Gran Premio de Brasil, a menudo experimentamos condiciones climáticas cambiantes, y debemos estar preparados para posibles lluvias intensas. En condiciones de lluvia, la gestión de la energía se convierte en un aspecto clave para adaptarnos a las condiciones de agarre. Se trata entonces de equilibrar la recolección de energía y el retardo del turbo».. No obstante confían en que la experiencia previa en el Gran Premio de Baréin disputado en Malasia y en el de Singapur les servirá de gran ayuda en Brasil. «Afortunadamente, experimentamos condiciones de lluvia en el Gran Premio de Baréin, en Malasia y también en Singapur. Así que aprovecharemos esas lecciones para este fin de semana».
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