Después de ofrecer una de las mejores versiones de la temporada en su visita e Eindhoven, el Atlético regresaba a ese lugar en el que se siente seguro que viene siendo el Metropolitano. En su estadio necesita recuperar las sensaciones que suele perder cada vez que juega fuera de casa. Y es que las visitas al Camp Nou y a San Mamés han vuelto a situar a los rojiblancos lejos de la cabeza. Esos dos partidos han ninguneado todo lo que se había recuperado en noviembre encadenando varias victorias seguidas.. Eso sí, ante el Valencia al menos se recuperó la senda de la victoria, pero el juego volvió a dejar mucho que desear. Con el buen partido que se hizo entre semana en Champions esperar que el buen fútbol continuase dos encuentros seguidos es pedir demasiado a los de Simeone.. El primer tiempo fue algo bastante difícil de soportar. El Valencia llevó el peso del partido y generó las ocasiones de gol. El Atlético, con un 5-3-2 absolutamente innecesario en casa contra un rival tan inferior, estaba encantado sin que pasaran muchas cosas para desesperación del respetable. Curiosamente, casi 120 córners después en Liga, llegó el gol de Koke que adelantó a los locales. El veterano canterano está siendo uno de los mejores de la temporada desempeñando un papel protagonista que nadie esperaba.. Con el 1-0 el partido del Atlético fue todavía a peor. Parecía imposible, pero así fue. Se palpaba desde la A-6 que el empate visitante era cuestión de tiempo. Fue entonces cuando los del Cholo Simeone tuvieron ese arreón habitual cuando les puede la vergüenza torera. Una delicatessen de Griezmann, que había salido desde el banquillo, terminó desnivelando el partido. El francés aparece poco, pero cuando lo hace se nota la calidad que siempre tendrá, aunque esté lejos del futbolista que llegó a ser. El resto de las referencias, más de lo mismo. Julián Álvarez sigue perdido; cada balón aéreo del rival es un peligro público… al menos Simeone parece haber descubierto a Pubill. Ahora ya sólo falta que le ponga en su sitio. Tampoco es mucho pedir.
Con el partido de Champions esperar que el buen fútbol continuase dos encuentros seguidos es pedir demasiado a los de Simeone
Después de ofrecer una de las mejores versiones de la temporada en su visita e Eindhoven, el Atlético regresaba a ese lugar en el que se siente seguro que viene siendo el Metropolitano. En su estadio necesita recuperar las sensaciones que suele perder cada vez que juega fuera de casa. Y es que las visitas al Camp Nou y a San Mamés han vuelto a situar a los rojiblancos lejos de la cabeza. Esos dos partidos han ninguneado todo lo que se había recuperado en noviembre encadenando varias victorias seguidas.. Eso sí, ante el Valencia al menos se recuperó la senda de la victoria, pero el juego volvió a dejar mucho que desear. Con el buen partido que se hizo entre semana en Champions esperar que el buen fútbol continuase dos encuentros seguidos es pedir demasiado a los de Simeone.. El primer tiempo fue algo bastante difícil de soportar. El Valencia llevó el peso del partido y generó las ocasiones de gol. El Atlético, con un 5-3-2 absolutamente innecesario en casa contra un rival tan inferior, estaba encantado sin que pasaran muchas cosas para desesperación del respetable. Curiosamente, casi 120 córners después en Liga, llegó el gol de Koke que adelantó a los locales. El veterano canterano está siendo uno de los mejores de la temporada desempeñando un papel protagonista que nadie esperaba.. Con el 1-0 el partido del Atlético fue todavía a peor. Parecía imposible, pero así fue. Se palpaba desde la A-6 que el empate visitante era cuestión de tiempo. Fue entonces cuando los del Cholo Simeone tuvieron ese arreón habitual cuando les puede la vergüenza torera. Una delicatessen de Griezmann, que había salido desde el banquillo, terminó desnivelando el partido. El francés aparece poco, pero cuando lo hace se nota la calidad que siempre tendrá, aunque esté lejos del futbolista que llegó a ser. El resto de las referencias, más de lo mismo. Julián Álvarez sigue perdido; cada balón aéreo del rival es un peligro público… al menos Simeone parece haber descubierto a Pubill. Ahora ya sólo falta que le ponga en su sitio. Tampoco es mucho pedir.
Fútbol hoy: Últimas noticias en La Razón
