Después de años de distanciamiento, la empresa Google ha llegado a un acuerdo con el Pentágono para que el Departamento de Guerra y el ejército de Estados Unidos puedan utilizar sus sistemas de inteligencia artificial, como Gemini, así como usar de la infraestructura de Google Cloud, «para cualquier propósito gubernamental lícito», según «Reuters». Con este acuerdo, la compañía estadounidense sigue los pasos de otras empresas relacionadas con la IA como OpenAI y xAI.. Este acuerdo ha generado incomodidad de más de 600 empleados, quienes redactaron y enviaron una carta a la empresa en la que pedían el bloqueo de los pactos militares clasificados, según «Infodefensa». Un hecho que se asemeja a lo ocurrido en 2018 durante el Proyecto Maven, en el cual la colaboración entre Google y el ejército estadounidense para el análisis de imágenes terminó provocando una rebelión interna y el distanciamiento entre la compañía y el Pentágono.. Este movimiento complementa la colaboración acordada en 2025, tanto con Google como con otras empresas del sector como OpenAI y Anthropic. La firma de este acuerdo tuvo un valor de cerca de 200 millones de dólares. La novedad es que Google habría dado su consentimiento para utilizar sus modelos de inteligencia artificial «para cualquier propósito legítimo», según «Reuters». Una cláusula especifica que estas herramientas no podrán ser destinadas ni utilizadas «para la vigilancia masiva doméstica o las armas autónomas sin la supervisión y el control de humanos adecuados».. Sin embargo, en el contrato no se estipula que la empresa pueda hacer un control del uso o vetar determinadas decisiones tomadas de forma legítima por el gobierno. Por ello, algunos trabajadores se han mostrado preocupados con el acuerdo, sosteniendo la posición de que la inteligencia artificial debe ser empleada en beneficio de las personas y no en tareas clasificadas que puedan tener algún tipo de perjuicio o daño para ellas.. Asimismo, según informa «Infodefensa», este hecho potencia la complejidad de las relaciones entre la seguridad nacional y las empresas de inteligencia artificial, ampliando la competencia más allá de las ventas y del número de usuarios, sino a contratos gubernamentales y programas federales. Por el momento, la única empresa que ha decidido mantenerse al margen de esta tendencia es Anthropic, quien fue relegada a un segundo plano tras negarse a eliminar las salvaguardas contra armas autónomas y vigilancia doméstica, según «Xataka».. El acercamiento entre Google y el ejército estadounidense permitirá al Pentágono mejorar su diversidad de proveedores, aumentar su capacidad de cálculo y aumentar su flexibilidad para integrar soluciones comerciales en su infraestructura digital. Por otra parte, «The New York Times» asegura que podría emplearse para tratar información de carácter sensible y para labores de análisis internos con el objetivo de mejorar la planificación de operativos u ofrecer apoyo a estos.. Según «Reuters», la propia compañía ha aceptado mantener una estrecha colaboración con las agencias gubernamentales tanto en proyectos clasificados como no clasificados. Sin embargo, mantiene que sus herramientas de inteligencia artificial no podrán utilizarse en operaciones de vigilancia masiva o para el control de armas autónomas sin la supervisión de personas cualificadas. Por ello, cae en ellos el desafío de garantizar un uso responsable de la IA mientras mantiene su pacto con el Pentágono.
Después de años de distanciamiento, la empresa Google ha llegado a un acuerdo con el Pentágono para que el Departamento de Guerra y el ejército de Estados Unidos puedan utilizar sus sistemas de inteligencia artificial, como Gemini, así como usar de la infraestructura de Google Cloud, «para cualquier propósito gubernamental lícito», según «Reuters». Con este acuerdo, la compañía estadounidense sigue los pasos de otras empresas relacionadas con la IA como OpenAI y xAI.. Este acuerdo ha generado incomodidad de más de 600 empleados, quienes redactaron y enviaron una carta a la empresa en la que pedían el bloqueo de los pactos militares clasificados, según «Infodefensa». Un hecho que se asemeja a lo ocurrido en 2018 durante el Proyecto Maven, en el cual la colaboración entre Google y el ejército estadounidense para el análisis de imágenes terminó provocando una rebelión interna y el distanciamiento entre la compañía y el Pentágono.. Este movimiento complementa la colaboración acordada en 2025, tanto con Google como con otras empresas del sector como OpenAI y Anthropic. La firma de este acuerdo tuvo un valor de cerca de 200 millones de dólares. La novedad es que Google habría dado su consentimiento para utilizar sus modelos de inteligencia artificial «para cualquier propósito legítimo», según «Reuters». Una cláusula especifica que estas herramientas no podrán ser destinadas ni utilizadas «para la vigilancia masiva doméstica o las armas autónomas sin la supervisión y el control de humanos adecuados».. Sin embargo, en el contrato no se estipula que la empresa pueda hacer un control del uso o vetar determinadas decisiones tomadas de forma legítima por el gobierno. Por ello, algunos trabajadores se han mostrado preocupados con el acuerdo, sosteniendo la posición de que la inteligencia artificial debe ser empleada en beneficio de las personas y no en tareas clasificadas que puedan tener algún tipo de perjuicio o daño para ellas.. Asimismo, según informa «Infodefensa», este hecho potencia la complejidad de las relaciones entre la seguridad nacional y las empresas de inteligencia artificial, ampliando la competencia más allá de las ventas y del número de usuarios, sino a contratos gubernamentales y programas federales. Por el momento, la única empresa que ha decidido mantenerse al margen de esta tendencia es Anthropic, quien fue relegada a un segundo plano tras negarse a eliminar las salvaguardas contra armas autónomas y vigilancia doméstica, según «Xataka».. ¿Cómo utilizará el ejército estadounidense la inteligencia artificial de Google ?. El acercamiento entre Google y el ejército estadounidense permitirá al Pentágono mejorar su diversidad de proveedores, aumentar su capacidad de cálculo y aumentar su flexibilidad para integrar soluciones comerciales en su infraestructura digital. Por otra parte, «The New York Times» asegura que podría emplearse para tratar información de carácter sensible y para labores de análisis internos con el objetivo de mejorar la planificación de operativos u ofrecer apoyo a estos.. Según «Reuters», la propia compañía ha aceptado mantener una estrecha colaboración con las agencias gubernamentales tanto en proyectos clasificados como no clasificados. Sin embargo, mantiene que sus herramientas de inteligencia artificial no podrán utilizarse en operaciones de vigilancia masiva o para el control de armas autónomas sin la supervisión de personas cualificadas. Por ello, cae en ellos el desafío de garantizar un uso responsable de la IA mientras mantiene su pacto con el Pentágono.
Gracias a este acuerdo el ejército de Estados Unidos podrá hacer uso de los sistemas de Inteligencia Artificial de Google tanto para proyectos clasificados como no clasificados, sumándose a otras empresas como OpenAI y xAI
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