La crisis interna de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) en Girona ha estallado con fuerza y amenaza con tener consecuencias políticas de primer orden en una de las plazas más simbólicas del independentismo. Más de la mitad de la militancia local ha promovido una moción de censura contra la actual ejecutiva de la sección local, un movimiento sin precedentes recientes que evidencia la fractura abierta tras unas primarias extremadamente ajustadas y un contexto de desgaste del actual gobierno municipal.. La moción de censura ya ha sido presentada a la dirección nacional de ERC y cuenta con el aval de 60 de los 107 con derecho a voto, lo que representa en torno al 56% de la militancia local. De prosperar, supondrá la caída de la ejecutiva encabezada desde septiembre de 2023 por Joan Sibill como presidente y Anna Costa como secretaria general, y la entronización de una nueva dirección alineada con el sector afín a Marc Puigtió.. El origen del conflicto se encuentra en las primarias celebradas hace pocos meses para elegir al candidato a la alcaldía de Girona en las municipales de 2027. Puigtió, exalcalde de Sant Julià de Ramis, se impuso por un margen mínimo —28 votos frente a 27— a Àdam Manyé, en un proceso marcado por una papeleta declarada nula, acusaciones cruzadas y una división interna tan profunda que el resultado acabó resolviéndose en la Comisión de Garantías del partido. En noviembre, este órgano desestimó las alegaciones de los críticos y confirmó oficialmente a Puigtió como candidato.. Aquellas primarias dejaron a la ejecutiva local seriamente debilitada, atrapada entre dos bloques irreconciliables. A ello se suma un elemento especialmente delicado: Puigtió ha dejado claro que no concurrirá a las elecciones con las siglas de ERC, sino bajo la marca del Moviment Gironí, una decisión que ha aumentado el malestar interno y ha alimentado las acusaciones de instrumentalización del partido.. Los impulsores de la moción defienden que su iniciativa responde a la necesidad de “abrir una nueva etapa” para reforzar la organización, sumar energías y dotar al proyecto político en Girona de una estructura sólida capaz de afrontar los retos presentes y futuros. Insisten en que el movimiento se realiza con un espíritu “constructivo y propositivo” y con la voluntad explícita de acompañar el proyecto elegido en las primarias, es decir, el liderado por Puigtió.. La propuesta de nueva ejecutiva que acompaña la moción incluye a militantes ya integrados en la sección local. Salva Romero sería el nuevo presidente, mientras que Annabel Moya, exconcejala de Girona y actual secretaria de Política Municipal, asumiría la secretaría general. La candidatura, de carácter paritario, incorpora a Esther Fanyanàs como secretaria de Igualdad y Feminismos y crea una nueva secretaría de Barrios y Personas Mayores, que recaería en Montse Mateu. Gregori Martínez, con experiencia en ejecutivas anteriores, se encargaría de Organización y Política Municipal.. Pese a que los promotores valoran públicamente el trabajo realizado por la dirección saliente, consideran que el ciclo está agotado y que es imprescindible recomponer la unidad interna. Sin embargo, la operación ha sido interpretada por sectores críticos como un auténtico “asalto” a la estructura local del partido.. La tensión ha saltado a las redes sociales. El concejal republicano de Deportes y Juventud en el Ayuntamiento de Girona, Àdam Bertran, ha cargado duramente contra la moción en un mensaje irónico en X, cuestionando que el presidente propuesto, Salva Romero, resida en Salt y criticando el peso de dirigentes procedentes de municipios del entorno. En su mensaje, Bertran aludía a la llegada de Puigtió y su entorno como “mesías” provenientes de Sant Julià de Ramis, Quart, Campllong o Sant Martí Vell, poniendo en duda su representatividad en la capital gerundense.. La dirección nacional de ERC deberá ahora fijar día y hora para que la militancia vote la moción, un trámite que, según los estatutos, debería activarse en los próximos días. El desenlace marcará no solo el futuro inmediato de la sección local, sino también la estrategia del partido en una ciudad clave.. Todo ello ocurre en un contexto político especialmente convulso en Girona. Gobernada actualmente por la CUP, con Luc Salellas como alcalde, la ciudad vive un creciente malestar ciudadano por el aumento de la inseguridad, la degradación del espacio público y, especialmente, por el polémico sistema “inteligente” de recogida de residuos implantado en junio de 2024, con un coste de 171 millones de euros. La complejidad del modelo, el uso obligatorio de tarjetas y las restricciones horarias han provocado escenas de basura acumulada en la vía pública y protestas vecinales cada vez más visibles.. Este sábado, la plataforma Girona Perduda ha convocado una manifestación en la plaza del Vi bajo el lema “Por una Girona limpia y cuidada”, en una protesta que pretende mantenerse al margen de siglas y símbolos políticos, pero que refleja el hartazgo de una parte creciente de la población.. En paralelo, el auge de Aliança Catalana en la provincia y el retroceso de la CUP en la capital dibujan un escenario de alta volatilidad electoral. En este contexto, la guerra interna en ERC amenaza con debilitar aún más al independentismo tradicional en la ciudad que Quim Torra llegó a definir como la “verdadera capital de Cataluña”.
Una moción de censura amenaza con redibujar el mapa político local
La crisis interna de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) en Girona ha estallado con fuerza y amenaza con tener consecuencias políticas de primer orden en una de las plazas más simbólicas del independentismo. Más de la mitad de la militancia local ha promovido una moción de censura contra la actual ejecutiva de la sección local, un movimiento sin precedentes recientes que evidencia la fractura abierta tras unas primarias extremadamente ajustadas y un contexto de desgaste del actual gobierno municipal.. La moción de censura ya ha sido presentada a la dirección nacional de ERC y cuenta con el aval de 60 de los 107 con derecho a voto, lo que representa en torno al 56% de la militancia local. De prosperar, supondrá la caída de la ejecutiva encabezada desde septiembre de 2023 por Joan Sibill como presidente y Anna Costa como secretaria general, y la entronización de una nueva dirección alineada con el sector afín a Marc Puigtió.. El origen del conflicto se encuentra en las primarias celebradas hace pocos meses para elegir al candidato a la alcaldía de Girona en las municipales de 2027. Puigtió, exalcalde de Sant Julià de Ramis, se impuso por un margen mínimo —28 votos frente a 27— a Àdam Manyé, en un proceso marcado por una papeleta declarada nula, acusaciones cruzadas y una división interna tan profunda que el resultado acabó resolviéndose en la Comisión de Garantías del partido. En noviembre, este órgano desestimó las alegaciones de los críticos y confirmó oficialmente a Puigtió como candidato.. Aquellas primarias dejaron a la ejecutiva local seriamente debilitada, atrapada entre dos bloques irreconciliables. A ello se suma un elemento especialmente delicado: Puigtió ha dejado claro que no concurrirá a las elecciones con las siglas de ERC, sino bajo la marca del Moviment Gironí, una decisión que ha aumentado el malestar interno y ha alimentado las acusaciones de instrumentalización del partido.. Los impulsores de la moción defienden que su iniciativa responde a la necesidad de “abrir una nueva etapa” para reforzar la organización, sumar energías y dotar al proyecto político en Girona de una estructura sólida capaz de afrontar los retos presentes y futuros. Insisten en que el movimiento se realiza con un espíritu “constructivo y propositivo” y con la voluntad explícita de acompañar el proyecto elegido en las primarias, es decir, el liderado por Puigtió.. La propuesta de nueva ejecutiva que acompaña la moción incluye a militantes ya integrados en la sección local. Salva Romero sería el nuevo presidente, mientras que Annabel Moya, exconcejala de Girona y actual secretaria de Política Municipal, asumiría la secretaría general. La candidatura, de carácter paritario, incorpora a Esther Fanyanàs como secretaria de Igualdad y Feminismos y crea una nueva secretaría de Barrios y Personas Mayores, que recaería en Montse Mateu. Gregori Martínez, con experiencia en ejecutivas anteriores, se encargaría de Organización y Política Municipal.. Pese a que los promotores valoran públicamente el trabajo realizado por la dirección saliente, consideran que el ciclo está agotado y que es imprescindible recomponer la unidad interna. Sin embargo, la operación ha sido interpretada por sectores críticos como un auténtico “asalto” a la estructura local del partido.. La tensión ha saltado a las redes sociales. El concejal republicano de Deportes y Juventud en el Ayuntamiento de Girona, Àdam Bertran, ha cargado duramente contra la moción en un mensaje irónico en X, cuestionando que el presidente propuesto, Salva Romero, resida en Salt y criticando el peso de dirigentes procedentes de municipios del entorno. En su mensaje, Bertran aludía a la llegada de Puigtió y su entorno como “mesías” provenientes de Sant Julià de Ramis, Quart, Campllong o Sant Martí Vell, poniendo en duda su representatividad en la capital gerundense.. La dirección nacional de ERC deberá ahora fijar día y hora para que la militancia vote la moción, un trámite que, según los estatutos, debería activarse en los próximos días. El desenlace marcará no solo el futuro inmediato de la sección local, sino también la estrategia del partido en una ciudad clave.. Todo ello ocurre en un contexto político especialmente convulso en Girona. Gobernada actualmente por la CUP, con Luc Salellas como alcalde, la ciudad vive un creciente malestar ciudadano por el aumento de la inseguridad, la degradación del espacio público y, especialmente, por el polémico sistema “inteligente” de recogida de residuos implantado en junio de 2024, con un coste de 171 millones de euros. La complejidad del modelo, el uso obligatorio de tarjetas y las restricciones horarias han provocado escenas de basura acumulada en la vía pública y protestas vecinales cada vez más visibles.. Este sábado, la plataforma Girona Perduda ha convocado una manifestación en la plaza del Vi bajo el lema “Por una Girona limpia y cuidada”, en una protesta que pretende mantenerse al margen de siglas y símbolos políticos, pero que refleja el hartazgo de una parte creciente de la población.. En paralelo, el auge de Aliança Catalana en la provincia y el retroceso de la CUP en la capital dibujan un escenario de alta volatilidad electoral. En este contexto, la guerra interna en ERC amenaza con debilitar aún más al independentismo tradicional en la ciudad que Quim Torra llegó a definir como la “verdadera capital de Cataluña”.
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