De vuelta en El tiempo justo, Gloria Camila, muy a su pesar, ha tenido que lidiar con las preguntas relativas a su sonado desencuentro con Rocío Flores. La colaboradora se ha visto obligada a pronunciarse tras la polémica generada días atrás, cuando el propio programa sacó a relucir el conflicto y desveló que había bloqueado a su sobrina.. En primer lugar, la colaboradora ha negado que su marcha del plató días atrás fuese una espantada, pese a lo asegurado por el espacio de Telecinco, sino que su salida obedecía a una cuestión estrictamente laboral: «Yo me voy porque el director de este programa me dice que he terminado».. A continuación, y en consonancia con sus declaraciones previas, ha evitado adentrarse en el fondo del conflicto, es decir, en el origen de esta disputa familiar: «Estoy en mi derecho de poner líneas rojas», ha apuntado.. En cualquier caso, ha relativizado el episodio al señalar que no «es un drama» ni «nada nuevo», y ha apuntado además que, como en cualquier clan, discute con Flores «un día sí y otro también»: «Tenemos tal relación que chocamos».. De igual modo, ha recalcado que su cariño hacia Flores permanece inalterable. «Esto no implica que yo deje de querer a Rocío o que sea una relación que ya nunca más se va a recomponer. No es que esté rota. Sigue siendo mi sobrina, mi familia, la hermana que nunca tuve…. […] «, ha señalado.. También ha mostrado su deseo de que las aguas vuelvan a su cauce y ha afirmado que no descarta ser quien inicie el acercamiento si así lo sintiera: «Cuando me peleo con alguien soy como la espuma, que primero sube y luego baja. Si tengo que pedir perdón, pido perdón; si tengo que dar mi brazo a torcer, lo doy».
De vuelta en El tiempo justo, Gloria Camila, muy a su pesar, ha tenido que lidiar con las preguntas relativas a su sonado desencuentro con Rocío Flores. La colaboradora se ha visto obligada a pronunciarse tras la polémica generada días atrás, cuando el propio programa sacó a relucir el conflicto y desveló que había bloqueado a su sobrina.. En primer lugar, la colaboradora ha negado que su marcha del plató días atrás fuese una espantada, pese a lo asegurado por el espacio de Telecinco, sino que su salida obedecía a una cuestión estrictamente laboral: «Yo me voy porque el director de este programa me dice que he terminado».. A continuación, y en consonancia con sus declaraciones previas, ha evitado adentrarse en el fondo del conflicto, es decir, en el origen de esta disputa familiar: «Estoy en mi derecho de poner líneas rojas», ha apuntado.. En cualquier caso, ha relativizado el episodio al señalar que no «es un drama» ni «nada nuevo», y ha apuntado además que, como en cualquier clan, discute con Flores «un día sí y otro también»: «Tenemos tal relación que chocamos».. De igual modo, ha recalcado que su cariño hacia Flores permanece inalterable. «Esto no implica que yo deje de querer a Rocío o que sea una relación que ya nunca más se va a recomponer. No es que esté rota. Sigue siendo mi sobrina, mi familia, la hermana que nunca tuve…. […] «, ha señalado.. También ha mostrado su deseo de que las aguas vuelvan a su cauce y ha afirmado que no descarta ser quien inicie el acercamiento si así lo sintiera: «Cuando me peleo con alguien soy como la espuma, que primero sube y luego baja. Si tengo que pedir perdón, pido perdón; si tengo que dar mi brazo a torcer, lo doy».
