Más de 22.000 consultas, 1.500 cirugías y 3.000 pruebas canceladas en la Comunidad de Madrid; unas 58.000 citas y 670 intervenciones quirúrgicas en Andalucía; más de 8.000 consultas suspendidas, cerca de 500 cirugías aplazadas y la necesidad de reprogramar unas 60.000 citas en la Comunidad Valenciana; 90 operaciones, 2.100 consultas hospitalarias y otras 9.300 en atención primaria en Extremadura, 700 cirugías en Galicia… suma y sigue.. Estas son solo algunas cifras del saldo para la población española de la huelga nacional médica de cuatro días (la tercera en seis meses) contra el borrador del Estatuto Marco que defiende, a capa y espada, la ministra de Sanidad, Mónica García.. Para los miles de médicos que han salido a las calles de decenas de ciudades a lo largo de esta semana, el saldo no ha sido mejor. Aún con la satisfacción de haber demostrado que la sanidad pública se para si ellos paran (el 81 de la actividad hospitalaria se ha cancelado en estos 4 días), el resultado de la huelga ha sido constatar que solo con presiones y amenazas van a conseguir ser escuchados. Y, ni eso.. Según los sindicatos convocantes de la que ya es la huelga médica más secundada desde hace 30 años, CESM y SMA, «el elevado seguimiento obtenido, con cifras entre el 80 y el 90% en todo el territorio, demuestran el éxito de la convocatoria y, al mismo tiempo, el rechazo unánime de la profesión al proyecto de norma ministerial». «Estamos muy agradecidos de la respuesta unánime mostrada por todas las organizaciones del colectivo, desde los estudiantes de Medicina hasta las sociedades científicas, pasando por los colegios de médicos, sindicatos y decanos de las facultades», explica a LA RAZÓN Víctor Pedrera, secretario general de CESM.. Aunque el Ministerio de Sanidad se haya centrado esta semana en otros menesteres para desviar la atención sobre su responsabilidad en la huelga (en esta y en las venideras), no había agujero lo suficientemente grande donde esconderse, y todo terminó estallando ayer en el Pleno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (Cisns). Antes de que comenzara, las autonomías gobernadas por el PP ya habían anunciado que iban a pedir a la ministra la retirada del borrador del Estatuto Marco propuesto por su departamento desde todas las instancias posibles: desde la propia del Cisns hasta los ayuntamientos, pasando por el Congreso de los diputados.. Y así lo han hecho, aunque han tenido que esperar a plantear el tema a la parte de ruegos y preguntas, ya que la agenda del Pleno incluía otros temas «de trámite» propios del último del año.. «Le hemos reclamado que retire el borrador, que es él lo que ha llevado a esta situación caótica, y que empiece de cero su negociación, pero con criterio y con una base sólida», explicó la consejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Fátima Matute. «Nuestra propuesta es que primero se haga un diagnóstico exhaustivo de los principales problemas que afectan al Sistema Nacional de Salud (SNS), que son el déficit de médicos especialistas en particular y de recursos humanos en general y la infrafinanciación.. El segundo paso sería sentarse con los ministerios que están implicados en resolver las demandas de los profesionales sanitarios: Hacienda, Función Pública, que es el que se encarga del Estatuto Básico, y Seguridad Social y, después, se reúna a los técnicos de las comunidades autónomas, que no hemos tenido el suficiente tiempo para analizar y debatir los aspectos clave del texto. Solo después de haber realizado este proceso, el borrador se discutiría en el Foro Marco para el Diálogo Social y con los sindicatos implicados», detalla Matute.. Ante esta propuesta, que de ningún modo habla de que no se necesite reformar el texto, obsoleto porque es de hace 20 años, la ministra ha respondido atacando.. En la rueda de prensa posterior al Pleno, ha acusado a las autonomías del PP de querer volver al Estatuto Marco «de la época de Aznar» y de querer eliminar «todas las mejoras» que su departamento lleva «tres años, 60 reuniones y más de 300 hora negociando con los sindicatos que conforman la Mesa del Ámbito».. Sindicatos que el pasado jueves enviaron una carta al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez en la incidían en que, tras tres años de conversaciones, Sanidad «no ha ofrecido avances reales en cuestiones clave como la clasificación profesional, las retribuciones básicas, la jubilación anticipada y parcial o la regulación de la jornada laboral».. Por ello, le pedían dejar de seguir negociando con Mónica García y poder hacerlo con el resto de los ministerios implicados en ofrecer soluciones viables a sus reivindicaciones: Hacienda, Función Pública, Trabajo y Seguridad Social, que, destacaban, por ahora no han asumido su responsabilidad en el proceso.. En la misiva explicaban a Sánchez los motivos que les han llevado a convocar la huelga indefinida todos los martes a partir del 27 de enero. Las organizaciones sindicales destacaron, además, que la ministra de Sanidad «faltaba a la verdad» cuando afirmaba en sus declaraciones públicas que el texto del Estatuto Marco está «negociado en más de un 99%» con el Ámbito.. Consultarlo con los sindicatos. En este contexto, Sanidad les ha convocado a una reunión este lunes 15 de diciembre y, según señaló ayer, en ella es donde les comunicará lo que le han pedido las comunidades autónomas del PP: que retire el texto actual y empiece de cero.. Pero no han sido solo las regiones «populares» las que le han exigido hacerse responsable del caos generado, también el País Vasco le ha demandado «seriedad y compromiso».. No obstante, Mónica García aseguró ayer que ella va a defender el nuevo texto hasta las últimas consecuencias. «Voy a hacer todo lo posible para que este texto llegue al Congreso de los Diputados, pero para eso necesito el apoyo a un texto trabajado por las comunidades y por los sindicatos», apuntó.. El «toreo» a los médicos en plena huelga saldrá muy caro a Sanidad. El comité de huelga está al rojo vivo, y ya prepara futuros paros. Aunque ya tienen «callo» a la hora de lidiar con las falsas promesas de Sanidad, la reunión del jueves fue la gota que colmó el vaso. Después de que el Ministerio les citara «de urgencia» en plena huelga, y que la ministra se excusara por no poder asistir (estaba en la televisión hablado en contra de la Comunidad de Madrid y de su presidenta), Sanidad envió un comunicado como resultado del encuentro en el que negaba, entre otras cosas, que hubiera cedido a abrir un ámbito de negociación propio para los médicos, una de sus principales demandas. Mientras, de puertas a dentro todas las opciones estaban abiertas, la ministra declaraba que no habría un estatuto específico para los médicos.
Despuésde 4 días de huelga y con una indefinida en ciernes, la ministra aceptaconsultar con los sindicatos la propuesta de las autonomías del PP
Más de 22.000 consultas, 1.500 cirugías y 3.000 pruebas canceladas en la Comunidad de Madrid; unas 58.000 citas y 670 intervenciones quirúrgicas en Andalucía; más de 8.000 consultas suspendidas, cerca de 500 cirugías aplazadas y la necesidad de reprogramar unas 60.000 citas en la Comunidad Valenciana; 90 operaciones, 2.100 consultas hospitalarias y otras 9.300 en atención primaria en Extremadura, 700 cirugías en Galicia… suma y sigue.. Estas son solo algunas cifras del saldo para la población española de la huelga nacional médica de cuatro días (la tercera en seis meses) contra el borrador del Estatuto Marco que defiende, a capa y espada, la ministra de Sanidad, Mónica García.. Para los miles de médicos que han salido a las calles de decenas de ciudades a lo largo de esta semana, el saldo no ha sido mejor. Aún con la satisfacción de haber demostrado que la sanidad pública se para si ellos paran (el 81 de la actividad hospitalaria se ha cancelado en estos 4 días), el resultado de la huelga ha sido constatar que solo con presiones y amenazas van a conseguir ser escuchados. Y, ni eso.. Según los sindicatos convocantes de la que ya es la huelga médica más secundada desde hace 30 años, CESM y SMA, «el elevado seguimiento obtenido, con cifras entre el 80 y el 90% en todo el territorio, demuestran el éxito de la convocatoria y, al mismo tiempo, el rechazo unánime de la profesión al proyecto de norma ministerial». «Estamos muy agradecidos de la respuesta unánime mostrada por todas las organizaciones del colectivo, desde los estudiantes de Medicina hasta las sociedades científicas, pasando por los colegios de médicos, sindicatos y decanos de las facultades», explica a LA RAZÓN Víctor Pedrera, secretario general de CESM.. Aunque el Ministerio de Sanidad se haya centrado esta semana en otros menesteres para desviar la atención sobre su responsabilidad en la huelga (en esta y en las venideras), no había agujero lo suficientemente grande donde esconderse, y todo terminó estallando ayer en el Pleno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (Cisns). Antes de que comenzara, las autonomías gobernadas por el PP ya habían anunciado que iban a pedir a la ministra la retirada del borrador del Estatuto Marco propuesto por su departamento desde todas las instancias posibles: desde la propia del Cisns hasta los ayuntamientos, pasando por el Congreso de los diputados.. Y así lo han hecho, aunque han tenido que esperar a plantear el tema a la parte de ruegos y preguntas, ya que la agenda del Pleno incluía otros temas «de trámite» propios del último del año.. «Le hemos reclamado que retire el borrador, que es él lo que ha llevado a esta situación caótica, y que empiece de cero su negociación, pero con criterio y con una base sólida», explicó la consejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Fátima Matute. «Nuestra propuesta es que primero se haga un diagnóstico exhaustivo de los principales problemas que afectan al Sistema Nacional de Salud (SNS), que son el déficit de médicos especialistas en particular y de recursos humanos en general y la infrafinanciación.. El segundo paso sería sentarse con los ministerios que están implicados en resolver las demandas de los profesionales sanitarios: Hacienda, Función Pública, que es el que se encarga del Estatuto Básico, y Seguridad Social y, después, se reúna a los técnicos de las comunidades autónomas, que no hemos tenido el suficiente tiempo para analizar y debatir los aspectos clave del texto. Solo después de haber realizado este proceso, el borrador se discutiría en el Foro Marco para el Diálogo Social y con los sindicatos implicados», detalla Matute.. Ante esta propuesta, que de ningún modo habla de que no se necesite reformar el texto, obsoleto porque es de hace 20 años, la ministra ha respondido atacando.. En la rueda de prensa posterior al Pleno, ha acusado a las autonomías del PP de querer volver al Estatuto Marco «de la época de Aznar» y de querer eliminar «todas las mejoras» que su departamento lleva «tres años, 60 reuniones y más de 300 hora negociando con los sindicatos que conforman la Mesa del Ámbito».. Sindicatos que el pasado jueves enviaron una carta al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez en la incidían en que, tras tres años de conversaciones, Sanidad «no ha ofrecido avances reales en cuestiones clave como la clasificación profesional, las retribuciones básicas, la jubilación anticipada y parcial o la regulación de la jornada laboral».. Por ello, le pedían dejar de seguir negociando con Mónica García y poder hacerlo con el resto de los ministerios implicados en ofrecer soluciones viables a sus reivindicaciones: Hacienda, Función Pública, Trabajo y Seguridad Social, que, destacaban, por ahora no han asumido su responsabilidad en el proceso.. En la misiva explicaban a Sánchez los motivos que les han llevado a convocar la huelga indefinida todos los martes a partir del 27 de enero. Las organizaciones sindicales destacaron, además, que la ministra de Sanidad «faltaba a la verdad» cuando afirmaba en sus declaraciones públicas que el texto del Estatuto Marco está «negociado en más de un 99%» con el Ámbito.. Consultarlo con los sindicatos. En este contexto, Sanidad les ha convocado a una reunión este lunes 15 de diciembre y, según señaló ayer, en ella es donde les comunicará lo que le han pedido las comunidades autónomas del PP: que retire el texto actual y empiece de cero.. Pero no han sido solo las regiones «populares» las que le han exigido hacerse responsable del caos generado, también el País Vasco le ha demandado «seriedad y compromiso».. No obstante, Mónica García aseguró ayer que ella va a defender el nuevo texto hasta las últimas consecuencias. «Voy a hacer todo lo posible para que este texto llegue al Congreso de los Diputados, pero para eso necesito el apoyo a un texto trabajado por las comunidades y por los sindicatos», apuntó.. El «toreo» a los médicos en plena huelga saldrá muy caro a Sanidad. El comité de huelga está al rojo vivo, y ya prepara futuros paros. Aunque ya tienen «callo» a la hora de lidiar con las falsas promesas de Sanidad, la reunión del jueves fue la gota que colmó el vaso. Después de que el Ministerio les citara «de urgencia» en plena huelga, y que la ministra se excusara por no poder asistir (estaba en la televisión hablado en contra de la Comunidad de Madrid y de su presidenta), Sanidad envió un comunicado como resultado del encuentro en el que negaba, entre otras cosas, que hubiera cedido a abrir un ámbito de negociación propio para los médicos, una de sus principales demandas. Mientras, de puertas a dentro todas las opciones estaban abiertas, la ministra declaraba que no habría un estatuto específico para los médicos.
Noticias de Sociedad en La Razón
