Josep Sánchez Llibre, presidente de Foment del Treball, advirtió ayer en la Asamblea General de la patronal de que el absentismo laboral se ha convertido en una «emergencia silenciosa» que erosiona la competitividad de la economía catalana. En su intervención situó la caída de la productividad como la primera prioridad de la organización y vinculó directamente el problema a las cifras de absentismo registradas en España.. Sánchez Llibre cifró el coste en 37.000 millones de euros —cerca del 3,1% del PIB en 2023— y apuntó que una media del 7,2% de absentismo y 1,5 millones de personas ausentes diariamente suponen un lastre para la inversión y los salarios. «Sin responsabilidad laboral no hay productividad, y sin productividad no hay futuro», subrayó durante su discurso, en el que reclamó un «enfoque integral» que implique a mutuas, sistema sanitario, administraciones, empresas y trabajadores para revertir la tendencia.. El presidente de la patronal defendió que el absentismo debe abordarse con datos y corresponsabilidad, y lanzó propuestas para que el sistema de gestión de la incapacidad temporal sea «ágil, eficiente y sostenible», sin dejar de subrayar que la salud de los trabajadores es «prioritaria e irrenunciable».. En segundo lugar en su discurso, y en clave fiscal, el dirigente reclamó medidas que, en su opinión, mejorarían la competitividad. Entre las propuestas de Foment figuraron la supresión del Impuesto sobre el Patrimonio, la reducción de los tipos marginales del IRPF, la eliminación del impuesto extraordinario a la banca y la retirada del IVPEE aplicado a la generación de energía eléctrica. También urgió a una revisión de los impuestos propios de la Generalitat para aliviar la presión sobre empresas y familias.. Por último, Sánchez Llibre cargó con dureza contra el pacto de vivienda alcanzado entre el Govern de la Generalitat de Cataluña y los Comuns, al que definió como una «socialización de la propiedad privada» y anunció que la patronal promoverá «la interposición de un recurso de inconstitucionalidad» si fuera necesario. El presidente de Foment reclamó además un gran pacto público-privado que movilice suelo, agilice licencias y ofrezca seguridad jurídica para fomentar la oferta residencial y evitar que los propietarios sean convertidos en «cabezas de turco» de fracasos de la política pública.. La patronal catalana mostró, sin embargo, una posición pragmática respecto a los presupuestos autonómicos: pese a calificar las cuentas de «intervencionistas», ofreció su sí para evitar la pérdida de 4.000 millones en inversiones y pidió al presidente de la Generalitat, Salvador Illa, que busque apoyos adicionales en caso de que sus socios no faciliten la aprobación.. El discurso de Sánchez Llibre, así las cosas, combinó advertencias económicas con una batería de propuestas y una llamada a la estabilidad institucional por parte de Foment, que deja claro que situará la productividad y el absentismo en el centro de su agenda en los próximos meses.
Sánchez Llibre reclama rebajar impuestos y amenaza con recurrir el pacto de vivienda de la Generalitat
Josep Sánchez Llibre, presidente de Foment del Treball, advirtió ayer en la Asamblea General de la patronal de que el absentismo laboral se ha convertido en una «emergencia silenciosa» que erosiona la competitividad de la economía catalana. En su intervención situó la caída de la productividad como la primera prioridad de la organización y vinculó directamente el problema a las cifras de absentismo registradas en España.. Sánchez Llibre cifró el coste en 37.000 millones de euros —cerca del 3,1% del PIB en 2023— y apuntó que una media del 7,2% de absentismo y 1,5 millones de personas ausentes diariamente suponen un lastre para la inversión y los salarios. «Sin responsabilidad laboral no hay productividad, y sin productividad no hay futuro», subrayó durante su discurso, en el que reclamó un «enfoque integral» que implique a mutuas, sistema sanitario, administraciones, empresas y trabajadores para revertir la tendencia.. El presidente de la patronal defendió que el absentismo debe abordarse con datos y corresponsabilidad, y lanzó propuestas para que el sistema de gestión de la incapacidad temporal sea «ágil, eficiente y sostenible», sin dejar de subrayar que la salud de los trabajadores es «prioritaria e irrenunciable».. En segundo lugar en su discurso, y en clave fiscal, el dirigente reclamó medidas que, en su opinión, mejorarían la competitividad. Entre las propuestas de Foment figuraron la supresión del Impuesto sobre el Patrimonio, la reducción de los tipos marginales del IRPF, la eliminación del impuesto extraordinario a la banca y la retirada del IVPEE aplicado a la generación de energía eléctrica. También urgió a una revisión de los impuestos propios de la Generalitat para aliviar la presión sobre empresas y familias.. Por último, Sánchez Llibre cargó con dureza contra el pacto de vivienda alcanzado entre el Govern de la Generalitat de Cataluña y los Comuns, al que definió como una «socialización de la propiedad privada» y anunció que la patronal promoverá «la interposición de un recurso de inconstitucionalidad» si fuera necesario. El presidente de Foment reclamó además un gran pacto público-privado que movilice suelo, agilice licencias y ofrezca seguridad jurídica para fomentar la oferta residencial y evitar que los propietarios sean convertidos en «cabezas de turco» de fracasos de la política pública.. La patronal catalana mostró, sin embargo, una posición pragmática respecto a los presupuestos autonómicos: pese a calificar las cuentas de «intervencionistas», ofreció su sí para evitar la pérdida de 4.000 millones en inversiones y pidió al presidente de la Generalitat, Salvador Illa, que busque apoyos adicionales en caso de que sus socios no faciliten la aprobación.. El discurso de Sánchez Llibre, así las cosas, combinó advertencias económicas con una batería de propuestas y una llamada a la estabilidad institucional por parte de Foment, que deja claro que situará la productividad y el absentismo en el centro de su agenda en los próximos meses.
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