El octavo día de campaña de las elecciones autonómicas en Castilla y León, aparte de la resaca del primer debate entre los candidatos de PP, PSOE y Vox a la Junta ha dejado la entrada en campaña del «No a la guerra» de Sánchez en alusión al conflicto de Irán, aprovechando el debut de José Rodríguez Zapatero en esta campaña en un acto en su tierra, León, tras comparecer el pasado lunes en el Senado en la comisión de investigación del caso Koldo por el rescate de la compañía Plus Ultra.. Un mitin masaje donde el expresidente recibía elogios a su legado y sobre todo a su lealtad «inquebrantable», con especial hincapié a ese famoso mensaje pacifista de 2003 y por sacar a las tropas españolas de Iran. Los asistentes al mitin en el pabellón Luis Vives de la capital leonesa coreaban con entusiasmo y en varias ocasiones ese lema recuperado para intentar relanzar a un socialismo que se encuentra en horas bajas.. A la misma hora y no muy lejos de León, en la localidad leonesa de La Bañeza, Núñez Feijóo participaba también este viernes en un acto de campaña, donde aseguraba que la política exterior de España no es fiable porque Sánchez prima sus intereses personales al de los españoles.. El líder popular contestaba a las cuatro letras del «No a la guerra» con otras tantas: «Como siempre Sánchez miente», y reprochaba al presidente del Gobierno que un día después de esta declaración decidiera enviar una fragata de guerra a una guerra, y además sin autorización del Congreso de los Diputados. Feijóo elevaba el tono de su intervención para reivindicar que lo que el PP defiende, que es contención, diplomacia y una solución negociada para parar el conflicto de Irán.. «Todos queremos parar esta guerra y la paz, pero Sánchez es el único que la usa para enfrentarse a todo el mundo», advertía el presidente de los populares, mientras echaba en cara también al líder socialista su falta de respeto a los españoles por no pedir la autorización de las Cortes generales.. Por ello, y tras recordar que no ha llevado la guerra de Irán al Congreso porque sus socios le votarían que no, pedía a Sánchez que cumpla con sus obligaciones y deje de abusar de las instituciones y que pida permiso al Congreso y explique lo que quiere hacer.. Zapatero, por su parte, reivindicaba su orgullo de ser socialista por ser el partido que más ha hecho por la democracia y las libertades y la igualdad, y el que ahora también demuestra su fuerza ante el mundo de la mano de Sánchez defendiendo la paz y la legalidad internacional contra una guerra «absurda».. Decía sentirse orgulloso de la velentía y dignidad del presidente del Gobierno por decirle a Trump que en España manda España y que la soberanía es de España también. «Eso es ser patriota», decía Zapatero, entre los aplausos de los suyos, que cargaba contra lPP y Vox por ir detrás «como gallinas» de EEUU. «Lo que necesita España es patriotismo de la paz y del diálogo», apuntaba.. Extremadura. Feijóo se refería también a la votación fallida de investidura de María Guardiola en Extremadura para arremeter contra Vox por votar en contra junto a PSOE y Podemos. «Esto no es solo una pinza sino una estafa y una falta de respeto», decía, en alusión a que se pospnga la solución a los comicios de Castilla y León.. El popular defendía el resultado de las urnas, que dieron un 43 por ciento de los votos a la candidata del PP, el triple que los de Abasca, y aseguraba que el PP se presenta para gobernar y no para bloquear. Y afeaba a Vox su «cuajo» por no apoyar a Guardiola «con la que está cayendo encima en España».. Tras acusar a Vox de ir a la deriva, Feijóo insistía en que España necesita un rumbo y que aceptar el resultado de las urnas da estabilidad política, por lo que PP y Vox «estamos obligados a dar esa estabilidad y una alternativa a España». Finalmente, se comprometía con los extremeños cuando les decía que el PP no les va a fallar.. Inmigración y jóvenes. Feijóo echaba en cara al Gobierno su corrupción, que haya llevado la vivienda al primer puesto de las preocupaciones de los españoles cuando en 2017 estaba en el 16, y su política de inmigración masiva y descontrolada. Al respecto, defendía que haya inmigración, pero si vienen a trabajar, a cumplir las leyes e integrarse en España, porque si no, decía, «no tienen más derechos que los españoles».. Por otro lado, Feijóo reivindicaba la gestión «con hechos y resultados» de Mañueco en Castilla y León y la estabilidad que ofrece, y llamaba a votar al PP porque en estas elecciones va de eso, de servir a los ciudadanos y no servirse, de no leantar muros y gobernar para todos, y de saber gestionar con eficacia frente al ruido, las mentiras y los incumplimientos.. «Pido el voto para el PP y Mañueco por el bien de los recursos de los castllanos y leoneses porque quien vote al PSOE, quizás luego se pregunte cómo ha acabado el dinero en el bolsillo de Junqueras o de Zapatero, que como hemos visto parece que también le gusta el dinero», decía Feijóo, mientras insistía en que hacen falta gestores de la realidad y no comentaristas gobernando.. También se comprometía con los jóvenes, a quienes decía que hay ayudar con medidas fiscales, como por ejemplo cno cobrando el IRPF al joven que logra su primer trabajo durante cuatro años o con cuotas de ahorro a la vivienda.. Y en clave local, se comprometía a que cuando llegue a La Moncloa la autovía entre León y Valladolid, la A-60, será una realidad, con un calendario claro y realista con plazas y presupuestos. Asimismo, prometía también impulsar el Corredor Atlántico en la provincia de León poniendo en marcha el tren entre Ponferrada y León para empezar.
Zapatero, por su parte, se muestra orgulloso del presidente del Gobierno por su valentía y carga contra PP y Vox por ir detrás de Trump «como gallinas»
El octavo día de campaña de las elecciones autonómicas en Castilla y León, aparte de la resaca del primer debate entre los candidatos de PP, PSOE y Vox a la Junta ha dejado la entrada en campaña del «No a la guerra» de Sánchez en alusión al conflicto de Irán, aprovechando el debut de José Rodríguez Zapatero en esta campaña en un acto en su tierra, León, tras comparecer el pasado lunes en el Senado en la comisión de investigación del caso Koldo por el rescate de la compañía Plus Ultra.. Un mitin masaje donde el expresidente recibía elogios a su legado y sobre todo a su lealtad «inquebrantable», con especial hincapié a ese famoso mensaje pacifista de 2003 y por sacar a las tropas españolas de Iran. Los asistentes al mitin en el pabellón Luis Vives de la capital leonesa coreaban con entusiasmo y en varias ocasiones ese lema recuperado para intentar relanzar a un socialismo que se encuentra en horas bajas.. A la misma hora y no muy lejos de León, en la localidad leonesa de La Bañeza, Núñez Feijóo participaba también este viernes en un acto de campaña, donde aseguraba que la política exterior de España no es fiable porque Sánchez prima sus intereses personales al de los españoles.. El líder popular contestaba a las cuatro letras del «No a la guerra» con otras tantas «Como siempre Sánchez miente», y reprochaba al presidente del Gobierno que un día después de esta declaración en contra de la guerra decidiera enbviar una fragata de guerra a una guerra, y además sin autorización del Congreso de los Diputados. Feijóo elevaba el tono de su intervención para reivindicar que lo que el PP defiende, que es contención, diplomacia y una solución negociada para parar la guerra de Irán.. «Todos queremos parar esta guerra y la paz, pero Sánchez es el único que la usa para enfrentarse a todo el mundo», advertía el presidente de los populares, mientras echaba en cara también al líder socialista su falta de respeto a los españoles por no pedir la autorización de las Cortes generales.. Por ello, y tras recordar que no ha llevado la guerra de Irán al Congreso porque sus socios le votarían que no, pedía a Sánchez que cumpla con sus obligaciones y deje de abusar de las instituciones y que pida permiso al Congreso y explique lo que quiere hacer.. Zapatero, por su parte, reividnciaba su orgullo de ser socialista por ser le partido que más ha hecho por la democracia y las libertades y la igualdad y que ahora también demuestra su fuerza ante el mundo de la mano de Sánchez defendiendo la paz y la legalidad internacional contra una guerra «absurda».. Decía sentirse orgulloso de la velentía y dignidad del presidente del Gobierno por decirle a Trump que en España manda España y que la soberanía es de España también. «Eso es ser patriota», decía Zapatero, entre los aplausos de los suyos, que cargaba contra lPP y Vox por ir detrás «como gallinas» de EEUU. «Lo que necesita España es patriotismo de la paz y del diálogo», apuntaba.. Extremadura. Feijóo se refería también a la votación fallida de investidura de María Guardiola en Extremadura para arremeter contra Vox por votar en contra junto a PSOE y Podemos. «Esto no es solo una pinza sino una estafa y una falta de respeto», decía, enalusión a que se pospnga la solución a los comicios de Castilla y León. El popular defendía el resultado de las urnas, que dieron un 43 por ciento de los votos a la candidata del PP, el triple que los de Abasca, y aseguraba que el PP se presenta para gobernar y no para bloquear. Y afeaba a Vox su «cuajo» por no apoyar a Guardiola «con la que está cayendo encima en España».. Tras acusar a Vox de ir a la deriva, Feijóo insistía en que España necesita un rumbo y que aceptar el resultado de las urnas da estabilidad política, por lo que PP y Vox «estamos obligados a dar esa estabilidad y una alternativa a España». Finalmente, se comprometía con los extremeños cuando les decía que el PP no les va a fallar.. Compromiso con León. Por otro lado, Feijóo reivindicaba la gestión «con hechos y resultados» de Mañueco en Castilla y León y la estabilidad que ofrece, y llamaba a votar al PP porque en estas elecciones va de eso, de servir a los ciudadanos y no servirse, de no leantar muros y gobernar para todos, y de saber gestionar con eficacia frente al ruido, las mentiras y los incumplimientos.. «Pido el voto para el PP y Mañueco por el bien de los recuros de los castllanos y leoneses porque quien vote al PSOE, quizás luego se pregunte cómo ha acabado el dinero en el bolsillo de Junqueras o de Zapatero, que como hemos visto parece que también le gusta el dinero», decía Feijóo, mientras insistía en que haceb falta gestores de la realidad y con comentaristas gobernando
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