El «tren de la bruja» frente a «los dueños del mar», señalaban estos días los agentes de la Guardia Civil, a través del sindicato AUGC, sobre la lucha contra el narcotráfico. Europol alerta en un reciente informe de que las Islas Canarias y el río Guadalquivir son piezas clave para el tráfico a gran escala de cocaína hacia Europa procedente de Latinoamérica, debido a que las organizaciones criminales están diversificando sus métodos y rutas. Para ello utilizan buques nodrizas en la costa africana, semisumergibles y narcolanchas, además de sofisticados sistemas encriptados y armas para proteger los cargamentos.. El Guadalquivir es el único río navegable de España, con 90 kilómetros de recorrido, desde su desembocadura en Sanlúcar de Barrameda hasta Sevilla. El gran río andaluz ha jugado un papel fundamental en la historia de España, sobre todo a partir del siglo XV, cuando se convirtió en la principal vía de comunicación entre el Nuevo Mundo y Europa, aunque diferentes civilizaciones desde la época tartésica lo han utilizado como autopista comercial. Eso no quiere decir que el Guadalquivir sea fácilmente navegable. Se trata de un río laberíntico, con brazos secundarios, multitud de caños y zonas semipantanosas, una orografía que hace compleja la navegación fluvial para las grandes embarcaciones pero que resulta perfecta para las gomas de los narcos. El estuario del Guadalquivir ha funcionado tradicionalmente como vía de entrada del hachís procedente de Marruecos. Esta ruta empezó a intensificarse a partir de 2014, debido a la presión policial ejercida en el Estrecho. Los clanes que antes alijaban en las playas de La Janda trasladaron sus redes a Sanlúcar buscando nuevas vías de acceso, menos controladas. En la actualidad, no solo se transporta hachís río arriba. Los cárteles colombianos de la cocaína asentados tradicionalmente en Galicia y Madrid se han percatado de las ventajas que ofrece el río.. «El tráfico de cocaína hacia Europa ha alcanzado niveles sin precedentes, impulsado por la alta producción en Latinoamérica y la creciente demanda en la Unión Europea», avisa Europol en su informe ‘Diversificación del tráfico marítimo de cocaína’, consultado por Europa Press. Europol pone de ejemplo la reciente operación ‘Sombra Negra’ desarrollada por la Policía Nacional contra un entramado que operaba en el Atlántico y que se saldó con 105 detenidos, en el considerado como «mayor ataque al centro de distribución y lavado de activos del Campo de Gibraltar». La organización criminal contaba con buques nodriza y plataformas en el océano, hasta donde llegaban las narcolanchas, y movía 57 toneladas de droga al año. El informe de la agencia europea aboga por incrementar la cooperación internacional como respuesta a que las organizaciones criminales están «fragmentando y adoptando métodos de tráfico complejos y encubiertos».. Europol alerta de que los entramados criminales tratan de evadir la presión policial alejándose de los puertos comerciales y recurriendo a embarcaciones cada vez más pequeñas, transbordos en alta mar y técnicas de ocultación «ingeniosas». Las transferencias marítimas suelen implicar que un buque nodriza procedente de Latinoamérica transfiera cocaína a un buque filial frente a las costas de África Occidental. «Están aprovechando tecnologías avanzadas, incluidos sistemas de comunicación encriptados, embarcaciones autónomas y drones para evadir la detección», avisa Europol. «Al llegar a la costa andaluza, utilizan el río Guadalquivir para transportar la cocaína tierra adentro para su posterior distribución», indicó.. El Plan Especial del Campo de Gibraltar, que ya se extiende prácticamente por toda Andalucía, ha provocado también que los narcos busquen nuevas rutas. Desde junio de 2018, cuando se puso en marcha dicho Plan, hasta final de 2025, se han realizado más de 37.470 operaciones, detenido a más de 30.400 personas e incautadas más de 2.210 toneladas de droga, además de intervenir más de 10.000 vehículos de toda clase, incluidos los marítimos y aéreos.
«Ha alcanzado niveles sin precedentes» en relación a la cocaína, «impulsado por la alta producción en Latinoamérica y la creciente demanda en la Unión Europea», alerta
El «tren de la bruja» frente a «los dueños del mar», señalaban estos días los agentes de la Guardia Civil, a través del sindicato AUGC, sobre la lucha contra el narcotráfico. Europol alerta en un reciente informe de que las Islas Canarias y el río Guadalquivir son piezas clave para el tráfico a gran escala de cocaína hacia Europa procedente de Latinoamérica, debido a que las organizaciones criminales están diversificando sus métodos y rutas. Para ello utilizan buques nodrizas en la costa africana, semisumergibles y narcolanchas, además de sofisticados sistemas encriptados y armas para proteger los cargamentos.. El Guadalquivir es el único río navegable de España, con 90 kilómetros de recorrido, desde su desembocadura en Sanlúcar de Barrameda hasta Sevilla. El gran río andaluz ha jugado un papel fundamental en la historia de España, sobre todo a partir del siglo XV, cuando se convirtió en la principal vía de comunicación entre el Nuevo Mundo y Europa, aunque diferentes civilizaciones desde la época tartésica lo han utilizado como autopista comercial. Eso no quiere decir que el Guadalquivir sea fácilmente navegable. Se trata de un río laberíntico, con brazos secundarios, multitud de caños y zonas semipantanosas, una orografía que hace compleja la navegación fluvial para las grandes embarcaciones pero que resulta perfecta para las gomas de los narcos. El estuario del Guadalquivir ha funcionado tradicionalmente como vía de entrada del hachís procedente de Marruecos. Esta ruta empezó a intensificarse a partir de 2014, debido a la presión policial ejercida en el Estrecho. Los clanes que antes alijaban en las playas de La Janda trasladaron sus redes a Sanlúcar buscando nuevas vías de acceso, menos controladas. En la actualidad, no solo se transporta hachís río arriba. Los cárteles colombianos de la cocaína asentados tradicionalmente en Galicia y Madrid se han percatado de las ventajas que ofrece el río.. «El tráfico de cocaína hacia Europa ha alcanzado niveles sin precedentes, impulsado por la alta producción en Latinoamérica y la creciente demanda en la Unión Europea», avisa Europol en su informe ‘Diversificación del tráfico marítimo de cocaína’, consultado por Europa Press. Europol pone de ejemplo la reciente operación ‘Sombra Negra’ desarrollada por la Policía Nacional contra un entramado que operaba en el Atlántico y que se saldó con 105 detenidos, en el considerado como «mayor ataque al centro de distribución y lavado de activos del Campo de Gibraltar». La organización criminal contaba con buques nodriza y plataformas en el océano, hasta donde llegaban las narcolanchas, y movía 57 toneladas de droga al año. El informe de la agencia europea aboga por incrementar la cooperación internacional como respuesta a que las organizaciones criminales están «fragmentando y adoptando métodos de tráfico complejos y encubiertos».. Europol alerta de que los entramados criminales tratan de evadir la presión policial alejándose de los puertos comerciales y recurriendo a embarcaciones cada vez más pequeñas, transbordos en alta mar y técnicas de ocultación «ingeniosas». Las transferencias marítimas suelen implicar que un buque nodriza procedente de Latinoamérica transfiera cocaína a un buque filial frente a las costas de África Occidental. «Están aprovechando tecnologías avanzadas, incluidos sistemas de comunicación encriptados, embarcaciones autónomas y drones para evadir la detección», avisa Europol. «Al llegar a la costa andaluza, utilizan el río Guadalquivir para transportar la cocaína tierra adentro para su posterior distribución», indicó.. El Plan Especial del Campo de Gibraltar, que ya se extiende prácticamente por toda Andalucía, ha provocado también que los narcos busquen nuevas rutas. Desde junio de 2018, cuando se puso en marcha dicho Plan, hasta final de 2025, se han realizado más de 37.470 operaciones, detenido a más de 30.400 personas e incautadas más de 2.210 toneladas de droga, además de intervenir más de 10.000 vehículos de toda clase, incluidos los marítimos y aéreos.
Noticias de Andalucía en La Razón
