El cáncer ya ha sido estudiado anteriormente en órbita, en condiciones de microgravedad, en plataformas como la Estación Espacial Internacional. Lo que no ha habido hasta ahora es un laboratorio oncológico de forma permanente en el espacio. Ese proyecto lo ha anunciado la empresa alemana SPARK Microgravity en un evento durante la reunión anual del Foro Económico Mundial en Davos el pasado martes y será el primer laboratorio orbital comercial dedicado al cáncer en Europa.. La instalación operará en la órbita baja terrestre y se centrará en experimentos que los laboratorios en tierra, por la gravedad, no se pueden realizar. SPARK Microgravity afirma que el laboratorio acortará el tiempo entre descubrimientos y terapias al desbloquear nuevos conocimientos biológicos.. El anuncio se produjo durante una sesión pública titulada ‘Curando el cáncer en el espacio’, organizada por la editorial científica Frontiers. En el debate se exploró cómo la microgravedad podría cambiar la forma en que los científicos estudian las enfermedades y los directivos de SPARK Microgravity señalaron cómo la investigación en el espacio podría revelar señales biológicas que no se ven en la Tierra.. Esto se debe a que la gravedad afecta a cómo crecen, se asientan e interactúan las células, explicaron. En la Tierra, los investigadores deben trabajar sorteando estas fuerzas, pero en órbita esas limitaciones desaparecen. SPARK Microgravity planea utilizar este entorno para estudiar comportamientos complejos del cáncer.. El laboratorio orbital realizará experimentos de crecimiento tridimensional de tumores, dado que estos modelos se parecen más a cómo se comportan los cánceres dentro del cuerpo humano. Los científicos también pueden estudiar la señalización celular sin la distorsión de la sedimentación impulsada por la gravedad.. Allison Bajet, consejera delegada (CEO) y cofundadora de SPARK Microgravity, sobre la diferencia entre los experimentos en la Tierra y en el espacio explicó que ‘la microgravedad simulada es como intentar escuchar una sinfonía dentro de una zona de obras. El ruido de la construcción (la gravedad, la flotabilidad y la sedimentación) crea distorsiones que dificultan oír la música. Ir al espacio para experimentar microgravedad real es como entrar en una sala insonorizada. De repente, puedes oír con claridad cada nota de la biología’.. Los investigadores creen que esta claridad podría revelar nuevas dianas para fármacos. También podría explicar por qué algunos tratamientos funcionan en teoría, pero fallan en la práctica.. SPARK Microgravity no trabaja sola. La empresa se ha asociado con las estadounidenses Axiom Space y Voyager Technologies para operar con sus futuras plataformas comerciales de órbita baja terrestre. Estas colaboraciones aportarán infraestructura para la investigación. La primera tiene en desarrollo Axiom Station y la segunda Starlab. Pero antes que estas, que se prevén para 2028, la Estación Espacial Internacional será su primer destino.. La alemana ATMOS Space Cargo se encargará de las futuras misiones de retorno y traer en ellas muestras biológicas de vuelta a la Tierra para su análisis. SPARK afirma que una capacidad de retorno fiable es esencial para trasladar los resultados a la práctica clínica.. En el mes de mayo tendrá lugar un vuelo de demostración, apoyado por la Corporación Espacial Sueca. Este vuelo pondrá a prueba sistemas diseñados para futuros experimentos oncológicos.. SPARK Microgravity también planea lanzar el laboratorio con HyPrSpace. La ‘startup’ francesa ha desarrollado Baguette-One, un vehículo de lanzamiento suborbital destinado a convertirse en el primer cohete lanzado desde Francia. A este le seguirá el lanzador orbital OB-1, previsto para finales de 2027, ya con la capacidad de lanzar el laboratorio. SPARK Microgravity no ha especificado cuál es el vehículo lanzador que utilizará en la prueba de mayo.. La compañía alemana ve el laboratorio orbital como un paso hacia lograr que la investigación espacial sea algo rutinario, no experimental, y se convierta en una herramienta estándar en el futuro desarrollo de fármacos.
La investigación oncológica en la órbita baja terrestre permitirá revelar señales biológicas que no se ven en la Tierra por cómo afecta la gravedad a las células, según la compañía alemana SPARK Microgravity
El cáncer ya ha sido estudiado anteriormente en órbita, en condiciones de microgravedad, en plataformas como la Estación Espacial Internacional. Lo que no ha habido hasta ahora es un laboratorio oncológico de forma permanente en el espacio. Ese proyecto lo ha anunciado la empresa alemana SPARK Microgravity en un evento durante la reunión anual del Foro Económico Mundial en Davos el pasado martes y será el primer laboratorio orbital comercial dedicado al cáncer en Europa.. La instalación operará en la órbita baja terrestre y se centrará en experimentos que los laboratorios en tierra, por la gravedad, no pueden realizar. SPARK Microgravity afirma que el laboratorio acortará el tiempo entre descubrimientos y terapias al desbloquear nuevos conocimientos biológicos.. El anuncio se produjo durante una sesión pública titulada ‘Curando el cáncer en el espacio’, organizada por la editorial científica Frontiers. En el debate se exploró cómo la microgravedad podría cambiar la forma en que los científicos estudian las enfermedades y los directivos de SPARK Microgravity señalaron cómo la investigación en el espacio podría revelar señales biológicas que no se ven en la Tierra.. Esto se debe a que la gravedad afecta a cómo crecen, se asientan e interactúan las células, explicaron. En la Tierra, los investigadores deben trabajar sorteando estas fuerzas, pero en órbita esas limitaciones desaparecen. SPARK Microgravity planea utilizar este entorno para estudiar comportamientos complejos del cáncer.. El laboratorio orbital respaldará experimentos de crecimiento tridimensional de tumores, dado que estos modelos se parecen más a cómo se comportan los cánceres dentro del cuerpo humano. Los científicos también pueden estudiar la señalización celular sin la distorsión de la sedimentación impulsada por la gravedad.. Allison Bajet, consejera delegada (CEO) y cofundadora de SPARK Microgravity, sobre la diferencia entre los experimentos en la Tierra y en el espacio explicó que ‘la microgravedad simulada es como intentar escuchar una sinfonía dentro de una zona de obras. El ruido de la construcción (la gravedad, la flotabilidad y la sedimentación) crea distorsiones que dificultan oír la música. Ir al espacio para experimentar microgravedad real es como entrar en una sala insonorizada. De repente, puedes oír con claridad cada nota de la biología’.. Los investigadores creen que esta claridad podría revelar nuevas dianas para fármacos. También podría explicar por qué algunos tratamientos funcionan en teoría, pero fallan en la práctica.. SPARK Microgravity no trabaja sola. La empresa se está asociando con las estadounidenses Axiom Space y Voyager Technologies para operar con sus futuras plataformas comerciales de órbita baja terrestre. Estas asociaciones aportarán infraestructura para la investigación. La primera tiene en desarrollo Axiom Station y la segunda Starlab. Pero antes que estas, que se prevén para 2028, la Estación Espacial Internacional será su primer destino.. La alemana ATMOS Space Cargo se encargará de las futuras misiones de retorno y traer en ellas muestras biológicas de vuelta a la Tierra para su análisis. SPARK afirma que una capacidad de retorno fiable es esencial para trasladar los resultados a la práctica clínica.. En el mes de mayo tendrá lugar un vuelo de demostración, apoyado por la Corporación Espacial Sueca. Este vuelo pondrá a prueba sistemas diseñados para futuros experimentos oncológicos.. SPARK Microgravity también planea lanzar el laboratorio con HyPrSpace. La ‘startup’ francesa ha desarrollado Baguette-One, un vehículo de lanzamiento suborbital destinado a convertirse en el primer cohete lanzado desde Francia. A este le seguirá el lanzador orbital OB-1, previsto para finales de 2027, ya con la capacidad de lanzar el laboratorio. SPARK Microgravity no ha especificado cuál es el vehículo lanzador que utilizará en la prueba de mayo.. La compañía alemana ve el laboratorio orbital como un paso hacia lograr que la investigación espacial sea algo rutinario, no experimental, y se convierta en una herramienta estándar en el futuro desarrollo de fármacos.
Noticias de Tecnología y Videojuegos en La Razón
