Pere Puig es un vecino de 54 años de Reus, en Tarragona, que lleva más de veinte años sufriendo depresión severa y resistente al tratamiento clínico. Según su testimonio en El Periódico, vive con ansiedad constante y ataques de pánico diarios, lo que le obliga a estar gran parte del tiempo en la cama.. Pere Puig tiene reconocida una discapacidad del 68%, y ha perdido hasta diez kilos de masa muscular por el deterioro físico que le ha provocado la enfermedad. Explica que a lo largo de estos años ha probado distintos tratamientos sin éxito, y que ha presentado intolerancia a al menos 15 medicamentos.. Así las cosas, el hombre ha solicitado la eutanasia hasta en tres ocasiones. Las dos primeras peticiones fueron rechazadas, pero la tercera fue avalada por la Comisión de Garantía y Evaluación de Cataluña (CGAC), que es el organismo responsable de revisar estas solicitudes. Según el citado medio, la CGAC dio la razón a Pere Puig reconociendo su «plena capacidad» para decidir, asegurando que «no se prevé una mejora». En concreto, esta resolución desestima el informe negativo de su médica referente en el CAP de Reus, y estima que el hombre puede seguir con adelante con el proceso.. La eutanasia es legal en España desde 2021, aunque exige condiciones estrictas como una enfermedad grave o incurable, un sufrimiento intolerable y varias evaluaciones médicas independientes. En Cataluña se presentaron 824 solicitudes de eutanasia entre 2021 y 2024, y aunque 33 de ellas fueron por causas psiquiátricas, solo 5 fueron finalmente aceptadas.. Tras el aval de la Comisión, Pere Puig podrá seguir adelante con su solicitud de eutanasia, mientras médicos y comisiones deben decidir si su depresión puede considerarse crónica, intratable e invalidante. Algunas organizaciones como Dret a Morir Dignament critican que los pacientes psiquiátricos tienen muchos más problemas para acceder a este derecho.
Pere Puig, vecino de Reus, ha solicitado hasta en tres ocasiones acceder al procedimiento para poner fin a su vida de forma asistida
Pere Puig es un vecino de 54 años de Reus, en Tarragona, que lleva más de veinte años sufriendo depresión severa y resistente al tratamiento clínico. Según su testimonio en El Periódico, vive con ansiedad constante y ataques de pánico diarios, lo que le obliga a estar gran parte del tiempo en la cama.. Pere Puig tiene reconocida una discapacidad del 68%, y ha perdido hasta diez kilos de masa muscular por el deterioro físico que le ha provocado la enfermedad. Explica que a lo largo de estos años ha probado distintos tratamientos sin éxito, y que ha presentado intolerancia a al menos 15 medicamentos.. Así las cosas, el hombre ha solicitado la eutanasia hasta en tres ocasiones. Las dos primeras peticiones fueron rechazadas, pero la tercera fue avalada por la Comisión de Garantía y Evaluación de Cataluña (CGAC), que es el organismo responsable de revisar estas solicitudes. Según el citado medio, la CGAC dio la razón a Pere Puig reconociendo su «plena capacidad» para decidir, asegurando que «no se prevé una mejora». En concreto, esta resolución desestima el informe negativo de su médica referente en el CAP de Reus, y estima que el hombre puede seguir con adelante con el proceso.. La eutanasia es legal en España desde 2021, aunque exige condiciones estrictas como una enfermedad grave o incurable, un sufrimiento intolerable y varias evaluaciones médicas independientes. En Cataluña se presentaron 824 solicitudes de eutanasia entre 2021 y 2024, y aunque 33 de ellas fueron por causas psiquiátricas, solo 5 fueron finalmente aceptadas.. Tras el aval de la Comisión, Pere Puig podrá seguir adelante con su solicitud de eutanasia, mientras médicos y comisiones deben decidir si su depresión puede considerarse crónica, intratable e invalidante. Algunas organizaciones como Dret a Morir Dignament critican que los pacientes psiquiátricos tienen muchos más problemas para acceder a este derecho.
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