Una de las grandes preocupaciones de nuestra sociedad a día de hoy es la ansiedad. Lejos de ser solo una reacción puntual ante situaciones de estrés, se reconoce como un fenómeno que afecta a la vida de millones de personas.. La ansiedad como tal es una emoción que se experimenta cuando el sujeto se expone a una situación de peligro interno o externo. Se vuelve peligrosa cuando empieza a agravarse o a prolongarse durante mucho tiempo, y a diferencia de la sensación de ansiedad relativamente corta por un momento concreto estresante, los trastornos de ansiedad más complicados duran por lo menos 6 meses y pueden ir a peor si no se cuidan.. No siempre se manifiesta de la misma manera, sino que puede conllevar desde síntomas emocionales a síntomas físicos, estos síntomas nos pueden acompañar desde todo el día a varias horas.. Signos más comunes. Ritmo cardiaco elevado. Taquicardia. Nerviosismo constante. Hiperventilación. Falta de concentración. Insomnio. Problemas gastrointestinales. Debilidad. Dolores de cuerpo. Según la psicología, hay una serie de rasgos de personalidad que tienen en común las personas con ansiedad, estos son la autoexigencia, los excesos de amabilidad y la inestabilidad emocional.. El perfeccionismo convertido en autoexigencia. Este rasgo lo contienen las personas muy autoexigentes y disciplinadas, que suelen tener estándares muy altos e intentan buscar la perfección constantemente. Es un rasgo que suele nacer cuando desde pequeños les obligan en casa a sacar muy buenas notas, ser muy responsables y hacer todo de manera impecable.. Exceso de amabilidad. Otro de los rasgos es el exceso de amabilidad hacia el resto. Estas personas buscan ser demasiado amables con todo el mundo, esto suele pasarles malas facturas ya que muchas veces no saben establecer unos límites y les toca soportar situaciones no agradables. Gran cantidad de personas con ansiedad no se priorizan y por ello cargan con el peso de todo lo que les pasa a los demás.. Inestabilidad emocional. Este último rasgo se asocia a las personas que son inestables emocionalmente, son impulsivas, nerviosas y tienen muy alta reactividad a los estímulos. Se prevé que se activen ante el mínimo, ya sea que alguien les hace un mal comentario o que un plan previsto se cancela, se les cambia el humor muy rápido por a la manera en la que les afectan las situaciones.. El conocimiento de estos rasgos no es para resignarse, sino que sirve para conocer mejor las causas y experiencias, y para poder llevar mejor el manejo de el estrés y la ansiedad.
El aprendizaje de estos rasgos puede ayudar a las personas a llevar una mejor gestión de sus emociones y el total manejo de su ansiedad
Una de las grandes preocupaciones de nuestra sociedad a día de hoy es la ansiedad. Lejos de ser solo una reacción puntual ante situaciones de estrés, se reconoce como un fenómeno que afecta a la vida de millones de personas.. La ansiedad como tal es una emoción que se experimenta cuando el sujeto se expone a una situación de peligro interno o externo. Se vuelve peligrosa cuando empieza a agravarse o a prolongarse durante mucho tiempo, y a diferencia de la sensación de ansiedad relativamente corta por un momento concreto estresante, los trastornos de ansiedad más complicados duran por lo menos 6 meses y pueden ir a peor si no se cuidan.. No siempre se manifiesta de la misma manera, sino que puede conllevar desde síntomas emocionales a síntomas físicos, estos síntomas nos pueden acompañar desde todo el día a varias horas.. Signos más comunes. Ritmo cardiaco elevado. Taquicardia. Nerviosismo constante. Hiperventilación. Falta de concentración. Insomnio. Problemas gastrointestinales. Debilidad. Dolores de cuerpo. Según la psicología, hay una serie de rasgos de personalidad que tienen en común las personas con ansiedad, estos son la autoexigencia, los excesos de amabilidad y la inestabilidad emocional.. El perfeccionismo convertido en autoexigencia. Este rasgo lo contienen las personas muy autoexigentes y disciplinadas, que suelen tener estándares muy altos e intentan buscar la perfección constantemente. Es un rasgo que suele nacer cuando desde pequeños les obligan en casa a sacar muy buenas notas, ser muy responsables y hacer todo de manera impecable.. Exceso de amabilidad. Otro de los rasgos es el exceso de amabilidad hacia el resto. Estas personas buscan ser demasiado amables con todo el mundo, esto suele pasarles malas facturas ya que muchas veces no saben establecer unos límites y les toca soportar situaciones no agradables. Gran cantidad de personas con ansiedad no se priorizan y por ello cargan con el peso de todo lo que les pasa a los demás.. Inestabilidad emocional. Este último rasgo se asocia a las personas que son inestables emocionalmente, son impulsivas, nerviosas y tienen muy alta reactividad a los estímulos. Se prevé que se activen ante el mínimo, ya sea que alguien les hace un mal comentario o que un plan previsto se cancela, se les cambia el humor muy rápido por a la manera en la que les afectan las situaciones.. El conocimiento de estos rasgos no es para resignarse, sino que sirve para conocer mejor las causas y experiencias, y para poder llevar mejor el manejo de el estrés y la ansiedad.
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