Estée Lauder actualiza los costes en los que está incurriendo por el plan de reestructuración que comenzó a finales de 2023, con el objetivo de mejorar sus cifras de rentabilidad y reconstruir unos márgenes erosionados tras la pandemia. Lo hace en plena negociación de fusión con Puig, una operación sobre la que el mercado ya ha expresado sus dudas por, a su juicio, el prematuro momento que llega dentro de ese plan de transformación: desde su anuncio, el pasado 23 de marzo, las acciones del grupo estadounidense han caído casi un 18%.. Seguir leyendo
Ambos grupos avanzan en las conversaciones para un acuerdo de fusión basado en acciones
Estée Lauder actualiza los costes en los que está incurriendo por el plan de reestructuración que comenzó a finales de 2023, con el objetivo de mejorar sus cifras de rentabilidad y reconstruir unos márgenes erosionados tras la pandemia. Lo hace en plena negociación de fusión con Puig, una operación sobre la que el mercado ya ha expresado sus dudas por, a su juicio, el prematuro momento que llega dentro de ese plan de transformación: desde su anuncio, el pasado 23 de marzo, las acciones del grupo estadounidense han caído casi un 18%.. En una comunicación remitida a la Comisión del Mercado de Valores de Estados Unidos (SEC), Estée Lauder detalla que la factura acumulada hasta el 31 de marzo por su plan de reestructuración alcanza los 1.367 millones de dólares, unos 1.200 millones de euros al cambio actual. La cifra es un 9,4% por ciento superior a la comunicada el 5 de febrero, cuando el grupo cosmético comunicó sus resultados anuales, y que detallaban la factura ligada a la restructuración hasta el 30 de enero. Desde esa fecha y hasta este pasado 31 de marzo, Estée Lauder ha incurrido en 118 millones de dólares en costes adicionales.. En la información remitida a la SEC, Estée Lauder explica que, desde el 30 de enero, “la compañía ha aprobado iniciativas bajo el programa de reestructuración”. En concreto, habla de iniciativas “para reorganizar y simplificar el modelo operativo global de marketing y creatividad, con el fin de hacerlo más ágil, rápido y eficiente. Estas medidas implicarán principalmente la reducción de personal”.. Este preveía entre 5.800 y 7.000 despidos, en torno al 10% de la plantilla que tenía al empresa en junio de 2023, antes de que comenzase su ejecución. El mismo fue anunciado el 1 de noviembre de ese año, con el objetivo de “reconstruir progresivamente los márgenes de beneficio en 2025 y 2026″. En un primer momento, los costes asociados se calculaban entre 500 y 700 millones de dólares, pero el programa fue ampliado en febrero del año pasado, para acometer nuevas medidas de reorganización y redimensionamiento de ciertas áreas, la simplificación de procesos, la externalización de algunos servicios, y una renovación de los modelos de venta y comercialización, lo que ha conllevado, por ejemplo, la presencia de sus marcas en plataformas como Amazon.. Según detalló la compañía, espera haber aprobado todas las medidas ligadas al plan de reestructuración el 30 de junio de este año, y que su ejecución se haya completado al 100% durante el año fiscal 2026-2027. También aspira a que, durante ese ejercicio, los beneficios ligados al mismo sean ya palpables. La previsión era que el coste total de la transformación estuviese en la parte media de una horquilla de entre 1.200 y 1.600 millones de dólares.. Entre el ejercicio fiscal 2021-2022 y el 2024-2025, las ventas de Estée Lauder han caído más de un 20%, y su resultado operativo ha empeorado cada año hasta cerrar en una cifra negativa de casi 800 millones en el último año completo. En el primer semestre de 2026, el negocio empieza a darse la vuelta: la compañía prevé acabar el ejercicio con la primera mejora de sus márgenes operativos en cuatro años.. Lo hace mientras negocia la fusión con Puig, como reconocieron las dos compañías el 23 de marzo pasado. Según informa la agencia Bloomberg, las conversaciones avanzan hacia un acuerdo que crearía uno de los grandes grupos cosméticos y de perfume del mundo, con ventas anuales de unos 18.000 millones de euros. Ese acuerdo consistiría, básicamente, en la entrega de acciones de Estée Lauder a los accionistas de Puig, y también incluiría el nombramiento de Marc Puig, actual presidente ejecutivo de la compañía catalana, como consejero de la compañía resultante. Su papel, explica la información de Bloomberg, sería “fundamental” para acometer la integración y garantizar su viabilidad.. El mercado especula con una estructura en la que Puig tendría el 25% del capital de la empresa resultante, con Estée Lauder con otro 25%, pero con esta última aglutinando la mayoría de los derechos de voto. De hecho, el poder de voto que tienen ahora las acciones en manos de la familia Puig, que les otorgan cinco votos por cada título, y el blindaje que estas tienen para su transmisión, hacen que la negociación se centre en un canje accionarial, y no en una adquisición directa por parte de Estée Lauder.
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