La Rosaleda, la ampliación de la Universidad de Málaga, San Cayetano, Lagar de Oliveros y Manzana Verde. Estas son las cinco ubicaciones que el Ayuntamiento de Málaga ha puesto sobre la mesa para albergar el futuro estadio del Málaga CF.. Estas alternativas forman parte del estudio preliminar elaborado por la Gerencia de Urbanismo y que ahora servirá de base para el análisis técnico que realizará la unión temporal de empresas adjudicataria del contrato, impulsado a través de la empresa municipal Promálaga.. El Ayuntamiento ha encargado este trabajo a la UTE integrada por Técnica y Proyectos S.A. (Typsa) y Fenwick Iribarren Architects (FIA) por un importe de 180.895 euros, IVA incluido, y un plazo total de ejecución de 13 semanas. El objetivo es identificar, mediante un análisis comparativo y multicriterio, la localización más adecuada para la construcción de un estadio de fútbol de primer nivel en Málaga.. Entre las opciones planteadas se encuentra la continuidad en el actual Estadio de La Rosaleda, mediante su ampliación y rehabilitación conforme al proyecto diseñado para la candidatura del Mundial de 2030. También se incluye una parcela situada en la ampliación del campus universitario, delimitada por el bulevar Louis Pasteur, la avenida Francisco Trujillo Villanueva, el arroyo de Las Cañas y la avenida Navarro Ledesma.. La tercera alternativa es el ámbito de San Cayetano, correspondiente al sector SGIT-PT-7 del PGOU de 2011, mientras que las otras dos opciones son Lagar de Oliveros, en varias parcelas calificadas como equipamiento, y Manzana Verde, una superficie incluida en la Unidad de Ejecución del PERI P-2 del sector SUNCR-P.2. Esta última fue propuesta por la grada de animación del Málaga CF en reuniones celebradas en julio de 2025 y, aunque cuenta con la aprobación para un desarrollo residencial y de equipamientos, el Ayuntamiento se comprometió a estudiar su viabilidad como posible sede del nuevo estadio.. Dos fases de trabajo. El contrato adjudicado contempla dos fases de trabajo. La primera, con una duración de cinco semanas, se centrará en la recopilación de información, la toma de datos y un diagnóstico individualizado de las ubicaciones. En esta etapa se realizará un primer filtrado que permitirá seleccionar al menos tres emplazamientos para su análisis en profundidad, siendo obligatorio que uno de ellos sea La Rosaleda.. La segunda fase, de ocho semanas, estará dedicada a la elaboración de un análisis que evaluará aspectos urbanísticos, de diseño, sostenibilidad, movilidad, impacto social, viabilidad económica y retorno de la inversión, con el fin de proponer la ubicación más recomendable desde un punto de vista técnico.. El estudio incluirá además una hoja de ruta con estimaciones de plazos, trámites administrativos y costes de la futura infraestructura, que deberá cumplir, como mínimo, los estándares UEFA de Nivel 4 y contar con un aforo estimado de entre 45.000 y 55.000 espectadores.. Pese a ello, el pliego de condiciones deja claro que la propuesta final de la empresa adjudicataria no será vinculante y que la decisión definitiva sobre el emplazamiento del nuevo estadio corresponderá a las administraciones promotoras del proyecto, que podrán solicitar estudios complementarios antes de adoptar una resolución final.
Un estudio analizará diferentes alternativas para construir un estadio de primer nivel con capacidad para más de 50.000 asistentes
La Rosaleda, la ampliación de la Universidad de Málaga, San Cayetano, Lagar de Oliveros y Manzana Verde. Estas son las cinco ubicaciones que el Ayuntamiento de Málaga ha puesto sobre la mesa para albergar el futuro estadio del Málaga CF.. Estas alternativas forman parte del estudio preliminar elaborado por la Gerencia de Urbanismo y que ahora servirá de base para el análisis técnico que realizará la unión temporal de empresas adjudicataria del contrato, impulsado a través de la empresa municipal Promálaga.. El Ayuntamiento ha encargado este trabajo a la UTE integrada por Técnica y Proyectos S.A. (Typsa) y Fenwick Iribarren Architects (FIA) por un importe de 180.895 euros, IVA incluido, y un plazo total de ejecución de 13 semanas. El objetivo es identificar, mediante un análisis comparativo y multicriterio, la localización más adecuada para la construcción de un estadio de fútbol de primer nivel en Málaga.. Entre las opciones planteadas se encuentra la continuidad en el actual Estadio de La Rosaleda, mediante su ampliación y rehabilitación conforme al proyecto diseñado para la candidatura del Mundial de 2030. También se incluye una parcela situada en la ampliación del campus universitario, delimitada por el bulevar Louis Pasteur, la avenida Francisco Trujillo Villanueva, el arroyo de Las Cañas y la avenida Navarro Ledesma.. La tercera alternativa es el ámbito de San Cayetano, correspondiente al sector SGIT-PT-7 del PGOU de 2011, mientras que las otras dos opciones son Lagar de Oliveros, en varias parcelas calificadas como equipamiento, y Manzana Verde, una superficie incluida en la Unidad de Ejecución del PERI P-2 del sector SUNCR-P.2. Esta última fue propuesta por la grada de animación del Málaga CF en reuniones celebradas en julio de 2025 y, aunque cuenta con la aprobación para un desarrollo residencial y de equipamientos, el Ayuntamiento se comprometió a estudiar su viabilidad como posible sede del nuevo estadio.. Dos fases de trabajo. El contrato adjudicado contempla dos fases de trabajo. La primera, con una duración de cinco semanas, se centrará en la recopilación de información, la toma de datos y un diagnóstico individualizado de las ubicaciones. En esta etapa se realizará un primer filtrado que permitirá seleccionar al menos tres emplazamientos para su análisis en profundidad, siendo obligatorio que uno de ellos sea La Rosaleda.. La segunda fase, de ocho semanas, estará dedicada a la elaboración de un análisis que evaluará aspectos urbanísticos, de diseño, sostenibilidad, movilidad, impacto social, viabilidad económica y retorno de la inversión, con el fin de proponer la ubicación más recomendable desde un punto de vista técnico.. El estudio incluirá además una hoja de ruta con estimaciones de plazos, trámites administrativos y costes de la futura infraestructura, que deberá cumplir, como mínimo, los estándares UEFA de Nivel 4 y contar con un aforo estimado de entre 45.000 y 55.000 espectadores.. Pese a ello, el pliego de condiciones deja claro que la propuesta final de la empresa adjudicataria no será vinculante y que la decisión definitiva sobre el emplazamiento del nuevo estadio corresponderá a las administraciones promotoras del proyecto, que podrán solicitar estudios complementarios antes de adoptar una resolución final.
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