Este jueves 4 de diciembre de 2025, los miembros de la UER (Unión Europea de Radiodifusión) han celebrado en Ginebra una asamblea general crucial, en la que la gran duda era si la KAN, la radiotelevisión pública israelí, podría participar en la próxima edición de Eurovisión, que se celebrará en Viena (Austria), con semifinales el 12 y 14 de mayo y la gran final el 16 de mayo. La respuesta es sí, Israel participará. Y la consecuencia, directa: España no lo hará, tal como había advertido.. La UER eludió votar sobre si expulsar o no a Israel y en su lugar propuso una votación sobre las nuevas medidas para evitar injerencias. Las medidas fueron aprobadas por 738 votos a favor, 264 en contra y 120 abstenciones, sobre un total de 1122 delegados, de los cuales 24 pertenecían a España.. A favor de la expulsión, países como España, Países Bajos, Eslovenia, Irlanda e Islandia, bajo amenaza de retirarse si participaba Israel. En frente, países como Alemania, que amenazaba con no ir a Eurovisión si no está Israel, o como Austria, anfitriona, que también se ha pronunciado a las claras a favor de la presencia de la delegación israelí.. La Asamblea General de la UER cuenta con 68 emisoras miembros de pleno derecho, pertenecientes a 56 países con derecho a voto para opinar sobre la participación de Israel en Eurovisión 2026.. Pese a los intentos por establecer nuevas normas de transparencia (como limitar los votos por métodos de pago y reforzar el peso del jurado profesional), la controversia va más allá del reglamento: la participación de Israel se ha convertido en un asunto geopolítico, tras la ofensiva militar en Gaza y las injerencias a las que el país hebreo ha sometido al festival, con el Gobierno de Israel implicado plenamente en esas intromisiones, que faltaban al carácter apolítico y solo musical de Eurovisión.. La UER había anunciado ya que habría nuevas normas para controlar problemas y polémicas como las surgidas en torno a la delegación y la propuesta Israelí en las dos últimas ediciones de Eurovisión.. Por ejemplo, bajar el límite de votos por medio de pago, que pasaría de 20 a 10. Además, las semifinales recuperarán la figura del jurado y su decisión valdrá la mitad para el resultado final, junto con el 50% aportado por el voto popular.. Dadas las dudas surgidas en la edición pasada por la presencia de votos fraudulentos en la final, la UER anunció que tomaría medidas, pero no se ha concretado cómo ni la definición de «voto fraudulento», aunque dijo que serán medidas que «detectan y previenen actividades de votación fraudulentas o coordinadas, y fortalecen el monitoreo de patrones sospechosos para mantener la confianza en los resultados de la votación de la audiencia».. Además, hay en las normas un apartado genérico que dice que se sancionará a las delegaciones cuyos países lleven a cabo injerencias políticas, pero tampoco desarrolla este concepto, ni qué se considera injerencia, ni las sanciones.. En la reunión de Ginebra se pidió primero a los miembros que considerasen si este paquete de medidas y supuestas salvaguardias eran suficientes para responder a sus inquietudes sobre la participación de Israel y al ser aprobadas, no se llevó a cabo la votación sobre la participación de Israel, pues se entendió que con esas nuevas normas los delegados estaban conformes.. España, fuera de Eurovisión. En consecuencia a la participación de Israel, RTVE cumplirá con su intención de no participar en Eurovisión 2026, pues el Consejo de Administración de RTVE acordó el pasado mes de septiembre que España se retiraría de Eurovisión si Israel formaba parte.. La retirada de España de Eurovisión implica además que RTVE no emitirá ni las semifinales ni la final del festival. Aparte de España, Irlanda y Países Bajos tampoco formarán parte de la próxima edición de Eurovisión. Así lo han confirmado RTÉ y AVROTROS en sus respectivas páginas webs. Asimismo, ninguna de las organizaciones públicas de radio y televisión retransmitirán la gala en sus cadenas.. España intervino durante la asamblea, dejando clara su postura, según un comunicado de RTVE. En su intervención ante la Asamblea General previa a las votaciones, el secretario general de RTVE, Alfonso Morales, explicaba que la Corporación «reconoce y valora» las medidas adoptadas por la UER y el Grupo de Referencia para defender los principios y valores centrales del Festival de Eurovisión. «Sin embargo, consideramos que estas medidas son insuficientes», ha señalado.. «Nos gustaría expresar nuestras serias dudas sobre la participación de la televisión israelí KAN en Eurovisión 2026. La situación en Gaza, a pesar del alto el fuego y la aprobación del proceso de paz, y la utilización del certamen para objetivos políticos por parte de Israel, hacen cada vez más difícil mantener Eurovisión como un evento cultural neutral», añadía.. El responsable de la Corporación también hacía ver su preocupación por la instrumentalización del voto en las recientes ediciones y la ausencia de sanciones a este respecto. «No deberíamos aceptar dobles raseros. La neutralidad y transparencia es un objetivo común para garantizar un resultado veraz que respete a la audiencia y a los ciudadanos», remarcaba.
La asamblea de la UER decide que
20MINUTOS.ES – Televisión
Este jueves 4 de diciembre de 2025, los miembros de la UER (Unión Europea de Radiodifusión) han celebrado en Ginebra una asamblea general crucial, en la que la gran duda era si la KAN, la radiotelevisión pública israelí, podría participar en la próxima edición de Eurovisión, que se celebrará en Viena (Austria), con semifinales el 12 y 14 de mayo y la gran final el 16 de mayo. La respuesta es sí, Israel participará. Y la consecuencia, directa: España no lo hará, tal como había advertido.. La UER eludió votar sobre si expulsar o no a Israel y en su lugar propuso una votación sobre las nuevas medidas para evitar injerencias. Las medidas fueron aprobadas por 738 votos a favor, 264 en contra y 120 abstenciones, sobre un total de 1122 delegados, de los cuales 24 pertenecían a España.. A favor de la expulsión, países como España, Países Bajos, Eslovenia, Irlanda e Islandia, bajo amenaza de retirarse si participaba Israel. En frente, países como Alemania, que amenazaba con no ir a Eurovisión si no está Israel, o como Austria, anfitriona, que también se ha pronunciado a las claras a favor de la presencia de la delegación israelí.. La Asamblea General de la UER cuenta con 68 emisoras miembros de pleno derecho, pertenecientes a 56 países con derecho a voto para opinar sobre la participación de Israel en Eurovisión 2026.. Pese a los intentos por establecer nuevas normas de transparencia (como limitar los votos por métodos de pago y reforzar el peso del jurado profesional), la controversia va más allá del reglamento: la participación de Israel se ha convertido en un asunto geopolítico, tras la ofensiva militar en Gaza y las injerencias a las que el país hebreo ha sometido al festival, con el Gobierno de Israel implicado plenamente en esas intromisiones, que faltaban al carácter apolítico y solo musical de Eurovisión.. La UER había anunciado ya que habría nuevas normas para controlar problemas y polémicas como las surgidas en torno a la delegación y la propuesta Israelí en las dos últimas ediciones de Eurovisión.. Por ejemplo, bajar el límite de votos por medio de pago, que pasaría de 20 a 10. Además, las semifinales recuperarán la figura del jurado y su decisión valdrá la mitad para el resultado final, junto con el 50% aportado por el voto popular.. Dadas lasdudas surgidas en la edición pasada por la presencia de votos fraudulentos en la final, la UER anunció que tomaría medidas, pero no se ha concretado cómo ni la definición de «voto fraudulento», aunque dijo que serán medidas que «detectan y previenen actividades de votación fraudulentas o coordinadas, y fortalecen el monitoreo de patrones sospechosos para mantener la confianza en los resultados de la votación de la audiencia».. Además, hay en las normas un apartado genérico que dice quese sancionará a las delegaciones cuyos países lleven a cabo injerencias políticas, pero tampoco desarrolla este concepto, ni qué se considera injerencia, ni las sanciones.. En la reunión de Ginebra se pidió primero a los miembros que considerasen si este paquete de medidas y supuestas salvaguardias eran suficientes para responder a sus inquietudes sobre la participación de Israel y al ser aprobadas, no se llevó a cabo la votación sobre la participación de Israel, pues se entendió que con esas nuevas normas los delegados estaban conformes.. En consecuencia a la participación de Israel, RTVE cumplirá con su intención de no participar en Eurovisión 2026, pues el Consejo de Administración de RTVE acordó el pasado mes de septiembre que España se retiraría de Eurovisión si Israel formaba parte.. La retirada de España de Eurovisión implica además que RTVE no emitirá ni las semifinales ni la final del festival. Aparte de España, Irlanda y Países Bajos tampoco formarán parte de la próxima edición de Eurovisión. Así lo han confirmado RTÉ y AVROTROS en sus respectivas páginas webs. Asimismo, ninguna de las organizaciones públicas de radio y televisión retransmitirán la gala en sus cadenas.. España intervino durante la asamblea, dejando clara su postura, según un comunicado de RTVE. En su intervención ante la Asamblea General previa a las votaciones, el secretario general de RTVE, Alfonso Morales, explicaba que la Corporación «reconoce y valora» las medidas adoptadas por la UER y el Grupo de Referencia para defender los principios y valores centrales del Festival de Eurovisión. «Sin embargo, consideramos que estas medidas son insuficientes», ha señalado.. «Nos gustaría expresar nuestras serias dudas sobre la participación de la televisión israelí KAN en Eurovisión 2026.La situación en Gaza, a pesar del alto el fuego y la aprobación del proceso de paz, y la utilización del certamen para objetivos políticos por parte de Israel, hacen cada vez más difícil mantener Eurovisión como un evento cultural neutral», añadía.. El responsable de la Corporación también hacía ver su preocupación por la instrumentalización del voto en las recientes ediciones y la ausencia de sanciones a este respecto. «No deberíamos aceptar dobles raseros. La neutralidad y transparencia es un objetivo común para garantizar un resultado veraz que respete a la audiencia y a los ciudadanos», remarcaba.
