Cabo Verde suena a fútbol por descubrir, a puerta abierta camino de los dieciseisavos de final en un Mundial en el que 32 de los 48 equipos que lo disputan pasarán a la segunda ronda. Cabo Verde suena a paseo. España es la segunda mejor selección del mundo según la clasificación de la FIFA, sólo superada por Argentina, la actual campeona del mundo y de América.. Eso dicen los números de hablan, pero para los más mayores Cabo Verde puede sonar también a Honduras y aquel lamentable estreno en el Mundial 82 con un empate en el entonces Luis Casanova de Valencia ante una selección que, como ahora Cabo Verde, se estrenaba en una Copa del Mundo.. Porque España nunca se ha llevado bien con los debuts en los Mundiales. Ganó los dos primeros, en 1934 y en 1950, contra Brasil y contra Estados Unidos y después tuvo que esperar 52 años para volver a ganar el primer partido de un Mundial, en Corea y Japón 2002 contra Eslovenia.. «Lo importante es centrarnos en nosotros mismos, centrarnos en lo que tenemos que hacer bien. Nos conocemos desde hace mucho tiempo, tenemos que afrontar el partido con seriedad, con buena actitud. Es importante empezar con un buen pie en un torneo como este, pero tampoco marca el camino», explica Mikel Merino en el campo de entrenamiento de la universidad de Kennesaw State, a las afueras de Atlanta.. El jugador del Arsenal es uno de los 14 debutantes de España en un Mundial. Se quedó fuera del de Qatar hace cuatro años, pero sabe que de nada sirvió el espectacular comienzo contra Costa Rica, un 7-0 que terminó siendo la única victoria de la selección española en el torneo.. La única estrella mundialista de España, sin embargo, llegó después de una derrota contra Suiza en el primer partido. Fue la primera selección en ganar el Mundial después de haber perdido el primer partido, algo que Argentina repitió en Qatar.. «Un buen comienzo en todo torneo, en un Mundial, en una Eurocopa, es muy importante porque te da esa confianza de empezar bien y de ir hacia delante, pero siempre he dicho que no es cómo empieza sino cómo acaba. Todo el mundo tiene el recuerdo de Sudáfrica, pero vamos a tratar de empezar lo mejor posible y, si no, lo importante es cómo acaba», advierte David Raya. «Prácticamente todos los partidos son a vida o muerte, te lo juegas todo, pero sí es verdad que en el primer partido hay que empezar fuertes, hay que empezar marcando nuestro estilo», dice Ferran Torres.. Cabo Verde es una invitación a lo desconocido. Aunque para Baena, el futbolista del Atlético de Madrid, no lo es tanto. «Yo la conozco un poco porque tenía un compañero en el Villarreal [Logan Costa] y algo tenía un poco visto de él. Son jugadores que ofensivamente nos pueden hacer muchísimo daño y que si no estamos al cien por cien nos pueden dar un gran susto», asegura. «En un torneo como este no puedes relajarte con nadie. [Cabo Verde] quiere jugar, es un equipo que se asocia bien. Defensivamente también son valientes y quieren ir arriba a por los rivales, aunque no es su mayor fuerte», afirma Merino.. A Baena se le abre una puerta a la titularidad después de las lesiones de Nico Williams y de Lamine Yamal –también de Víctor Muñoz–. Ahí, en la banda izquierda donde lo sitúa De la Fuente, es donde más cómodo se siente y donde más útil ha sido a la selección, que carga en este Mundial con el letrero de favorita que, de momento, a los jugadores no les pesa después de ser campeones de Europa. «Igual lo que ha cambiado un poco es la percepción externa, pero a nosotros no nos cambia nada», dice Mikel Merino.
Cabo Verde es el primer rival de la selección española, a la que nunca se le han dado bien los estrenos mundialistas
Cabo Verde suena a fútbol por descubrir, a puerta abierta camino de los dieciseisavos de final en un Mundial en el que 32 de los 48 equipos que lo disputan pasarán a la segunda ronda. Cabo Verde suena a paseo. España es la segunda mejor selección del mundo según la clasificación de la FIFA, sólo superada por Argentina, la actual campeona del mundo y de América.. Eso dicen los números de hablan, pero para los más mayores Cabo Verde puede sonar también a Honduras y aquel lamentable estreno en el Mundial 82 con un empate en el entonces Luis Casanova de Valencia ante una selección que, como ahora Cabo Verde, se estrenaba en una Copa del Mundo.. Porque España nunca se ha llevado bien con los debuts en los Mundiales. Ganó los dos primeros, en 1934 y en 1950, contra Brasil y contra Estados Unidos y después tuvo que esperar 52 años para volver a ganar el primer partido de un Mundial, en Corea y Japón 2002 contra Eslovenia.. «Lo importante es centrarnos en nosotros mismos, centrarnos en lo que tenemos que hacer bien. Nos conocemos desde hace mucho tiempo, tenemos que afrontar el partido con seriedad, con buena actitud. Es importante empezar con un buen pie en un torneo como este, pero tampoco marca el camino», explica Mikel Merino en el campo de entrenamiento de la universidad de Kennesaw State, a las afueras de Atlanta.. El jugador del Arsenal es uno de los 14 debutantes de España en un Mundial. Se quedó fuera del de Qatar hace cuatro años, pero sabe que de nada sirvió el espectacular comienzo contra Costa Rica, un 7-0 que terminó siendo la única victoria de la selección española en el torneo.. La única estrella mundialista de España, sin embargo, llegó después de una derrota contra Suiza en el primer partido. Fue la primera selección en ganar el Mundial después de haber perdido el primer partido, algo que Argentina repitió en Qatar.. «Un buen comienzo en todo torneo, en un Mundial, en una Eurocopa, es muy importante porque te da esa confianza de empezar bien y de ir hacia delante, pero siempre he dicho que no es cómo empieza sino cómo acaba. Todo el mundo tiene el recuerdo de Sudáfrica, pero vamos a tratar de empezar lo mejor posible y, si no, lo importante es cómo acaba», advierte David Raya. «Prácticamente todos los partidos son a vida o muerte, te lo juegas todo, pero sí es verdad que en el primer partido hay que empezar fuertes, hay que empezar marcando nuestro estilo», dice Ferran Torres.. Cabo Verde es una invitación a lo desconocido. Aunque para Baena, el futbolista del Atlético de Madrid, no lo es tanto. «Yo la conozco un poco porque tenía un compañero en el Villarreal [Logan Costa] y algo tenía un poco visto de él. Son jugadores que ofensivamente nos pueden hacer muchísimo daño y que si no estamos al cien por cien nos pueden dar un gran susto», asegura. «En un torneo como este no puedes relajarte con nadie. [Cabo Verde] quiere jugar, es un equipo que se asocia bien. Defensivamente también son valientes y quieren ir arriba a por los rivales, aunque no es su mayor fuerte», afirma Merino.. A Baena se le abre una puerta a la titularidad después de las lesiones de Nico Williams y de Lamine Yamal –también de Víctor Muñoz–. Ahí, en la banda izquierda donde lo sitúa De la Fuente, es donde más cómodo se siente y donde más útil ha sido a la selección, que carga en este Mundial con el letrero de favorita que, de momento, a los jugadores no les pesa después de ser campeones de Europa. «Igual lo que ha cambiado un poco es la percepción externa, pero a nosotros no nos cambia nada», dice Mikel Merino.
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