La movilidad urbana ha evolucionado tan rápido que el Gobierno ha decidido intervenir con una reforma profunda. El Consejo de Ministros aprobó una modificación del Reglamento General de Circulación que establece, por primera vez, que solo los mayores de 15 años podrán conducir un patinete eléctrico, una medida que Interior considera esencial para reducir la siniestralidad. La ministra portavoz, Elma Saiz, defendió que se trata de “medidas pioneras” que sitúan a España como referente en seguridad vial.. El auge de los patinetes ha obligado a fijar reglas claras. La nueva normativa exige casco obligatorio, el uso de elementos reflectantes cuando haya poca visibilidad y la obligación de mantener las luces encendidas en todo momento. Interior considera que estas medidas son esenciales para proteger a un colectivo que, por su vulnerabilidad, sufre un número creciente de accidentes. Las infracciones relacionadas con estas obligaciones se consideran graves y conllevan multas de 200 euros.. Una edad mínima que busca reducir riesgos en un vehículo cada vez más extendido. La fijación de los 15 años como edad mínima responde al diagnóstico de que los patinetes eléctricos se han convertido en un vehículo habitual entre menores, pero su uso sin supervisión ha generado situaciones de riesgo. Interior sostiene que la medida permitirá reducir accidentes y mejorar la convivencia en la vía pública, especialmente en zonas urbanas donde estos vehículos comparten espacio con peatones, bicicletas y coches.. La reforma también aclara un punto que generaba confusión donde los patinetes podrán circular fuera de la ciudad, pero únicamente por vías ciclistas o carriles bici separados del tráfico motorizado. El objetivo es evitar que estos vehículos, diseñados para entornos urbanos, acaben expuestos a situaciones de peligro en carreteras convencionales.. La normativa introduce cambios importantes para los ciclistas. A partir de ahora, cualquier conductor que adelante a una bicicleta deberá reducir su velocidad en al menos 20 km/h respecto al límite de la vía, una medida que busca minimizar el impacto en caso de accidente. En carreteras con varios carriles por sentido, el adelantamiento exigirá cambiar completamente de carril, eliminando la posibilidad de mantener la separación lateral sin invadir el carril contiguo.. Además, desaparecen las exenciones de casco en vías interurbanas y se establece que los riders que trabajan en bicicleta deberán llevar chaleco reflectante en todo momento. Estas infracciones también se consideran graves y se sancionan con 200 euros.. Nuevas reglas para ciclistas y motocicletas. En el ámbito urbano, la reforma incorpora normas específicas para mejorar la convivencia. Los ciclistas deberán circular preferentemente por el centro del carril, una posición que aumenta su visibilidad y reduce maniobras peligrosas de los vehículos a motor. Además, los coches deberán mantener una distancia mínima de 5 metros cuando circulen detrás de una bicicleta. Los ayuntamientos podrán autorizar la circulación en doble sentido en calles de un solo carril limitadas a 30 km/h o menos, siempre que exista señalización que lo permita.. La reforma también afecta a las motocicletas. En situaciones de congestión, podrán circular por el arcén derecho sin superar los 30 km/h, siempre que el tramo esté señalizado. Además, se establece el uso obligatorio de guantes de protección en vías interurbanas y de calzado cerrado en cualquier tipo de vía.. Los cascos de ciclomotor deberán estar homologados, no solo certificados, y los riders que trabajen en moto deberán llevar chaleco reflectante en todo momento. Todas estas infracciones se consideran graves y conllevan sanciones de 200 euros.. El Gobierno sostiene que estas medidas responden a la neceisdad urgente de adaptar la normativa a una movilidad que ha cambiado radicalmente. La proliferación de patinetes, bicicletas y motos de reparto ha transformado el paisaje urbano y ha generado nuevos riesgos que la legislación anterior no contemplaba. Con esta reforma, Interior aspira a reducir la siniestralidad y a garantizar una convivencia más segura entre todos los usuarios de la vía.
La reforma del Reglamento General de Circulación introduce nuevas obligaciones para patinetes, bicicletas y motocicletas en un intento de ordenar una movilidad que ha cambiado por completo en la última década
La movilidad urbana ha evolucionado tan rápido que el Gobierno ha decidido intervenir con una reforma profunda. El Consejo de Ministros aprobó una modificación del Reglamento General de Circulación que establece, por primera vez, que solo los mayores de 15 años podrán conducir un patinete eléctrico, una medida que Interior considera esencial para reducir la siniestralidad. La ministra portavoz, Elma Saiz, defendió que se trata de “medidas pioneras” que sitúan a España como referente en seguridad vial.. El auge de los patinetes ha obligado a fijar reglas claras. La nueva normativa exige casco obligatorio, el uso de elementos reflectantes cuando haya poca visibilidad y la obligación de mantener las luces encendidas en todo momento. Interior considera que estas medidas son esenciales para proteger a un colectivo que, por su vulnerabilidad, sufre un número creciente de accidentes. Las infracciones relacionadas con estas obligaciones se consideran graves y conllevan multas de 200 euros.. Una edad mínima que busca reducir riesgos en un vehículo cada vez más extendido. La fijación de los 15 años como edad mínima responde al diagnóstico de que los patinetes eléctricos se han convertido en un vehículo habitual entre menores, pero su uso sin supervisión ha generado situaciones de riesgo. Interior sostiene que la medida permitirá reducir accidentes y mejorar la convivencia en la vía pública, especialmente en zonas urbanas donde estos vehículos comparten espacio con peatones, bicicletas y coches.. La reforma también aclara un punto que generaba confusión donde los patinetes podrán circular fuera de la ciudad, pero únicamente por vías ciclistas o carriles bici separados del tráfico motorizado. El objetivo es evitar que estos vehículos, diseñados para entornos urbanos, acaben expuestos a situaciones de peligro en carreteras convencionales.. La normativa introduce cambios importantes para los ciclistas. A partir de ahora, cualquier conductor que adelante a una bicicleta deberá reducir su velocidad en al menos 20 km/h respecto al límite de la vía, una medida que busca minimizar el impacto en caso de accidente. En carreteras con varios carriles por sentido, el adelantamiento exigirá cambiar completamente de carril, eliminando la posibilidad de mantener la separación lateral sin invadir el carril contiguo.. Además, desaparecen las exenciones de casco en vías interurbanas y se establece que los riders que trabajan en bicicleta deberán llevar chaleco reflectante en todo momento. Estas infracciones también se consideran graves y se sancionan con 200 euros.. Nuevas reglas para ciclistas y motocicletas. En el ámbito urbano, la reforma incorpora normas específicas para mejorar la convivencia. Los ciclistas deberán circular preferentemente por el centro del carril, una posición que aumenta su visibilidad y reduce maniobras peligrosas de los vehículos a motor. Además, los coches deberán mantener una distancia mínima de 5 metros cuando circulen detrás de una bicicleta. Los ayuntamientos podrán autorizar la circulación en doble sentido en calles de un solo carril limitadas a 30 km/h o menos, siempre que exista señalización que lo permita.. La reforma también afecta a las motocicletas. En situaciones de congestión, podrán circular por el arcén derecho sin superar los 30 km/h, siempre que el tramo esté señalizado. Además, se establece el uso obligatorio de guantes de protección en vías interurbanas y de calzado cerrado en cualquier tipo de vía.. Los cascos de ciclomotor deberán estar homologados, no solo certificados, y los riders que trabajen en moto deberán llevar chaleco reflectante en todo momento. Todas estas infracciones se consideran graves y conllevan sanciones de 200 euros.. El Gobierno sostiene que estas medidas responden a la neceisdad urgente de adaptar la normativa a una movilidad que ha cambiado radicalmente. La proliferación de patinetes, bicicletas y motos de reparto ha transformado el paisaje urbano y ha generado nuevos riesgos que la legislación anterior no contemplaba. Con esta reforma, Interior aspira a reducir la siniestralidad y a garantizar una convivencia más segura entre todos los usuarios de la vía.
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