Hay ciudades que en verano se apagan y ciudades que, precisamente entonces, se abren de par en par. Múnich pertenece con claridad al segundo grupo. Mientras media Europa levanta la persiana de las rebajas y baja la de los teatros, la Bayerische Staatsoper convierte el calor bávaro en una excusa perfecta para concentrar, en apenas seis semanas, lo mejor de su temporada: estrenos, reposiciones, recitales de lied y conciertos que, por sí solos, justificarían el viaje. Los Münchner Opernfestspiele son, probablemente, el festival urbano de ópera más importante de Europa.. La historia del festival arranca en 1875, apenas cuatro años después de la inauguración del Nationaltheater reconstruido tras el incendio que lo devastó en 1823. La Bayerische Staatsoper, sin embargo, llevaba ya mucho más tiempo en funcionamiento: sus orígenes se remontan a 1653, cuando el duque Maximiliano II Emanuel instaló una compañía de ópera italiana en la corte bávara. Aquí, con la la dirección musical de Hans von Bülow, estrenó Richard Wagner «Tristán e Isolda» en 1865, «Los maestros cantores de Núremberg» en 1868, «El oro del Rin» en 1869 y «La valquiria» en 1870, con el apoyo fervoroso de Luis II de Baviera, el rey que casi arruina las arcas del reino para financiar los caprichos de Wagner y levantar Neuschwanstein. Carlos Kleiber dirigió en este teatro algunas de las funciones operísticas más legendarias del siglo XX. También Solti, Sawallisch y Maazel dejaron aquí una huella profunda.. El Nationaltheater, con sus 2.007 localidades, es el mayor teatro de ópera de Alemania y uno de los más hermosos de Europa, reconstruido con admirable fidelidad tras los bombardeos de 1943. Vladimir Jurowski es su Director Musical desde 2021.La edición de 2026 se celebra del 18 de junio al 31 de julio y propone un arco que va del barroco más depurado al estreno mundial de teatro musical contemporáneo. El gran acontecimiento será el estreno de Die Walküre, dentro de la nueva producción del Anillo. Tobias Kratzer firma la puesta en escena y Vladimir Jurowski se pondrá al frente de la orquesta. El Das Rheingold de esta misma pareja fue recibido con entusiasmo en su estreno, de modo que la expectación ante esta segunda entrega es considerable. El 4 de julio, Die Walküre se retransmitirá en directo y gratuitamente en la plaza Max-Josef, frente al Nationaltheater, donde el público la sigue desde media tarde entre mantas, cestas de picnic y ambiente de fiesta popular. Es la cita más democrática del festival y también una de las más concurridas.. La otra gran premiere será «Alcina», de Händel, con dirección escénica de Johanna Wehner y musical de Stefano Montanari. Su presencia en el programa confirma la apuesta del festival por el barroco en el Prinzregententheater, una sala de escala más íntima donde este repertorio respira con especial naturalidad. El repertorio reúne, además, títulos de enorme tirón: «Turandot», de Puccini, con Sondra Radvanovsky; «Macbeth», de Verdi, con Asmik Grigorian y Gerald Finley; «Rigoletto», con Ludovic Tézier; y «Faust», de Gounod, con Ailyn Pérez. Cuatro óperas del gran repertorio italiano y francés servidas por repartos que pocas casas del mundo pueden reunir al mismo tiempo.. Los recitales de lied tendrán como protagonistas a Diana Damrau, Christian Gerhaher y Jonas Kaufmann. El caso de Gerhaher merece mención aparte: el barítono bávaro es hoy uno de los grandes liederistas de nuestro tiempo, y escucharlo en su ciudad y en su teatro añade una dimensión que ninguna gira puede reproducir. El festival incluye también el estreno de Konstellationen, un nuevo espectáculo alternando coreografías clásicas y contemporáneas del Ballet del Estado de Baviera. Por su parte, la Festspielwerkstatt llevará el teatro musical moderno a espacios no convencionales de la ciudad, fiel a esa vocación de apertura al público general que caracteriza al certamen desde hace décadas.. Tres citas merecen un apunte en la agenda. La primera, el estreno de «Die Walküre» con Jurowski y Kratzer, continuación de un Anillo que promete convertirse en referencia. La segunda, el recital de Christian Gerhaher, uno de los grandes intérpretes de lied del presente en su propio teatro. La tercera, «Turandot» con Sondra Radvanovsky, una soprano en estado de gracia que ha convertido este papel en uno de sus grandes argumentos vocales.
El Festival de Ópera de Múnich arranca como la cita estelar de cada verano
Hay ciudades que en verano se apagan y ciudades que, precisamente entonces, se abren de par en par. Múnich pertenece con claridad al segundo grupo. Mientras media Europa levanta la persiana de las rebajas y baja la de los teatros, la Bayerische Staatsoper convierte el calor bávaro en una excusa perfecta para concentrar, en apenas seis semanas, lo mejor de su temporada: estrenos, reposiciones, recitales de lied y conciertos que, por sí solos, justificarían el viaje. Los Münchner Opernfestspiele son, probablemente, el festival urbano de ópera más importante de Europa.. La historia del festival arranca en 1875, apenas cuatro años después de la inauguración del Nationaltheater reconstruido tras el incendio que lo devastó en 1823. La Bayerische Staatsoper, sin embargo, llevaba ya mucho más tiempo en funcionamiento: sus orígenes se remontan a 1653, cuando el duque Maximiliano II Emanuel instaló una compañía de ópera italiana en la corte bávara. Aquí, con la la dirección musical de Hans von Bülow, estrenó Richard Wagner «Tristán e Isolda» en 1865, «Los maestros cantores de Núremberg» en 1868, «El oro del Rin» en 1869 y «La valquiria» en 1870, con el apoyo fervoroso de Luis II de Baviera, el rey que casi arruina las arcas del reino para financiar los caprichos de Wagner y levantar Neuschwanstein. Carlos Kleiber dirigió en este teatro algunas de las funciones operísticas más legendarias del siglo XX. También Solti, Sawallisch y Maazel dejaron aquí una huella profunda.. El Nationaltheater, con sus 2.007 localidades, es el mayor teatro de ópera de Alemania y uno de los más hermosos de Europa, reconstruido con admirable fidelidad tras los bombardeos de 1943. Vladimir Jurowski es su Director Musical desde 2021.La edición de 2026 se celebra del 18 de junio al 31 de julio y propone un arco que va del barroco más depurado al estreno mundial de teatro musical contemporáneo. El gran acontecimiento será el estreno de Die Walküre, dentro de la nueva producción del Anillo. Tobias Kratzer firma la puesta en escena y Vladimir Jurowski se pondrá al frente de la orquesta. El Das Rheingold de esta misma pareja fue recibido con entusiasmo en su estreno, de modo que la expectación ante esta segunda entrega es considerable. El 4 de julio, Die Walküre se retransmitirá en directo y gratuitamente en la plaza Max-Josef, frente al Nationaltheater, donde el público la sigue desde media tarde entre mantas, cestas de picnic y ambiente de fiesta popular. Es la cita más democrática del festival y también una de las más concurridas.. La otra gran premiere será «Alcina», de Händel, con dirección escénica de Johanna Wehner y musical de Stefano Montanari. Su presencia en el programa confirma la apuesta del festival por el barroco en el Prinzregententheater, una sala de escala más íntima donde este repertorio respira con especial naturalidad. El repertorio reúne, además, títulos de enorme tirón: «Turandot», de Puccini, con Sondra Radvanovsky; «Macbeth», de Verdi, con Asmik Grigorian y Gerald Finley; «Rigoletto», con Ludovic Tézier; y «Faust», de Gounod, con Ailyn Pérez. Cuatro óperas del gran repertorio italiano y francés servidas por repartos que pocas casas del mundo pueden reunir al mismo tiempo.. Los recitales de lied tendrán como protagonistas a Diana Damrau, Christian Gerhaher y Jonas Kaufmann. El caso de Gerhaher merece mención aparte: el barítono bávaro es hoy uno de los grandes liederistas de nuestro tiempo, y escucharlo en su ciudad y en su teatro añade una dimensión que ninguna gira puede reproducir. El festival incluye también el estreno de Konstellationen, un nuevo espectáculo alternando coreografías clásicas y contemporáneas del Ballet del Estado de Baviera. Por su parte, la Festspielwerkstatt llevará el teatro musical moderno a espacios no convencionales de la ciudad, fiel a esa vocación de apertura al público general que caracteriza al certamen desde hace décadas.. Tres citas merecen un apunte en la agenda. La primera, el estreno de «Die Walküre» con Jurowski y Kratzer, continuación de un Anillo que promete convertirse en referencia. La segunda, el recital de Christian Gerhaher, uno de los grandes intérpretes de lied del presente en su propio teatro. La tercera, «Turandot» con Sondra Radvanovsky, una soprano en estado de gracia que ha convertido este papel en uno de sus grandes argumentos vocales.
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