Los siete detenidos por agredir a agentes de la Policía Nacional con puñetazos, patadas y palos, han quedado en libertad tras pasar a disposición judicial por hechos ocurridos ayer tras una fiesta que se estaba celebrando en el exterior de un bajo en Valladolid.. Una llamada a la Policía Nacional alertó a las 07:08 horas de que en la calle Garza, en el barrio de los Pajarillos, al este de la ciudad, había un grupo numeroso de personas que había estado molestando durante toda la noche y que al parecer, en esos momentos, se estaban peleando entre ellos.. Al lugar acudió una dotación de Policía Nacional de agentes uniformados, apoyada por un segundo indicativo con agentes de paisano, han explicado este lunes fuentes policiales.. Encontraron a numerosas personas en la puerta de un bajo, donde se estaba celebrando una fiesta, como pudieron ver los policías a pie de calle a través de las ventanas.. Los agentes preguntaron por los moradores de la vivienda y por el motivo de celebración, aunque recibieron respuestas evasivas.. En un momento dado, uno de ellos se encaró con los policías, invadiendo reiteradamente el espacio de seguridad de uno de los agentes y desoyendo los requerimientos para que moderase su actitud.. Este hombre soliviantó a los presentes gritando e increpando a los agentes, acusándolos de actuar por motivos racistas, lo que hizo que la situación derivara en una agresión hacia los policías por parte de varias personas mediante golpes y patadas.. A la agresión se sumaron personas del interior de la vivienda, llegando a ser hasta diez los que se enfrentaron a los primeros actuantes.. Al verse ampliamente superados en número, los policías solicitaron apoyo a través de la malla de comunicaciones y al lugar acudieron otras dotaciones tanto de Policía Nacional como de Policía Municipal.. Los agresores se refugiaron en el interior de la vivienda, atravesando una nevera tras la puerta y agolpándose varios de ellos contra ella para evitar que los policías accediesen al interior.. Mientras, los agentes, desde las ventanas, les conminaron en repetidas ocasiones para que abriesen la puerta y depusiesen su actitud.. Finalmente, haciendo uso de un ariete policial, los agentes entraron a la vivienda, donde fueron recibidos con lanzamientos de botellas y golpes mediante palos, puñetazos y patadas, a la par que varios presentes grababan todo con sus móviles increpando a los policías.. Uno de ellos amenazó a varios agentes con un cuchillo de cocina de grandes dimensiones.. Ante la extrema agresividad, los policías redujeron y controlaron a los ocupantes del inmueble a través de los medios policiales.. El balance final de la intervención fue de siete personas detenidas por delitos de atentado contra agentes de la autoridad y delitos de lesiones, cuatro hombres y tres mujeres.. Un agente de la Policía Nacional resultó herido en la cabeza por un fuerte golpe con algún objeto contundente precisando atención médica y siendo trasladado a un centro sanitario donde recibió puntos de sutura y grapas.. Otro agente de la Policía Municipal recibió un fuerte golpe en la cabeza. Varios efectivos de ambos cuerpos presentaron contusiones y traumatismos a causa de la agresión.. Los detenidos fueron trasladados a dependencias de la Policía Nacional, donde permanecieron bajo custodia hasta ser puestos a disposición de la autoridad judicial, que decretó su libertad.
Un agente de Valladolid resultó herido en la cabeza por un fuerte golpe con algún objeto contundente precisando atención médica
Los siete detenidos por agredir a agentes de la Policía Nacional con puñetazos, patadas y palos, han quedado en libertad tras pasar a disposición judicial por hechos ocurridos ayer tras una fiesta que se estaba celebrando en el exterior de un bajo en Valladolid.. Una llamada a la Policía Nacional alertó a las 07:08 horas de que en la calle Garza, en el barrio de los Pajarillos, al este de la ciudad, había un grupo numeroso de personas que había estado molestando durante toda la noche y que al parecer, en esos momentos, se estaban peleando entre ellos.. Al lugar acudió una dotación de Policía Nacional de agentes uniformados, apoyada por un segundo indicativo con agentes de paisano, han explicado este lunes fuentes policiales.. Encontraron a numerosas personas en la puerta de un bajo, donde se estaba celebrando una fiesta, como pudieron ver los policías a pie de calle a través de las ventanas.. Los agentes preguntaron por los moradores de la vivienda y por el motivo de celebración, aunque recibieron respuestas evasivas.. En un momento dado, uno de ellos se encaró con los policías, invadiendo reiteradamente el espacio de seguridad de uno de los agentes y desoyendo los requerimientos para que moderase su actitud.. Este hombre soliviantó a los presentes gritando e increpando a los agentes, acusándolos de actuar por motivos racistas, lo que hizo que la situación derivara en una agresión hacia los policías por parte de varias personas mediante golpes y patadas.. A la agresión se sumaron personas del interior de la vivienda, llegando a ser hasta diez los que se enfrentaron a los primeros actuantes.. Al verse ampliamente superados en número, los policías solicitaron apoyo a través de la malla de comunicaciones y al lugar acudieron otras dotaciones tanto de Policía Nacional como de Policía Municipal.. Los agresores se refugiaron en el interior de la vivienda, atravesando una nevera tras la puerta y agolpándose varios de ellos contra ella para evitar que los policías accediesen al interior.. Mientras, los agentes, desde las ventanas, les conminaron en repetidas ocasiones para que abriesen la puerta y depusiesen su actitud.. Finalmente, haciendo uso de un ariete policial, los agentes entraron a la vivienda, donde fueron recibidos con lanzamientos de botellas y golpes mediante palos, puñetazos y patadas, a la par que varios presentes grababan todo con sus móviles increpando a los policías.. Uno de ellos amenazó a varios agentes con un cuchillo de cocina de grandes dimensiones.. Ante la extrema agresividad, los policías redujeron y controlaron a los ocupantes del inmueble a través de los medios policiales.. El balance final de la intervención fue de siete personas detenidas por delitos de atentado contra agentes de la autoridad y delitos de lesiones, cuatro hombres y tres mujeres.. Un agente de la Policía Nacional resultó herido en la cabeza por un fuerte golpe con algún objeto contundente precisando atención médica y siendo trasladado a un centro sanitario donde recibió puntos de sutura y grapas.. Otro agente de la Policía Municipal recibió un fuerte golpe en la cabeza. Varios efectivos de ambos cuerpos presentaron contusiones y traumatismos a causa de la agresión.. Los detenidos fueron trasladados a dependencias de la Policía Nacional, donde permanecieron bajo custodia hasta ser puestos a disposición de la autoridad judicial, que decretó su libertad.
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