El yacimiento arqueológico de la Cova de l’Or de Beniarrés retoma su programa de visitas guiadas, en una iniciativa conjunta de la Fundación CV Museo Arqueológico Provincial, Marq, y el Ayuntamiento de la localidad. Se trata de uno de los yacimientos del Neolítico más importantes del Mediterráneo Peninsular, y gracias a su conversión en museo, se puede conocer esa etapa de la prehistoria.. Tal y como explica al diario LA RAZÓN, Consuelo Roca de Togores Muñoz, arqueóloga y codirectora de las excavaciones arqueológicas, «se trata de una cueva kárstica de planta alargada, de 50 por 20 metros aproximadamente. Posee dos formaciones estalagmiticas que imponen por sus grandes dimensiones, así como una apertura en el techo, a modo de linterna cenital, que pone en contacto el interior con el exterior, aportando luz y ventilación a la cavidad, convirtiéndose en una especial característica geomorfológica de esta cavidad prehistórica».. La Cova de l’Or se ha excavado en diferentes etapas desde que fue descubierta en 1933. En los años 50 se dirigieron varias intervenciones arqueológicas desde el Museo Arqueológico de Alcoy, mostrando que la cavidad contenía un depósito estratigráfico y unos materiales extraordinarios; de esos materiales destacan un conjunto enormemente importante de cerámicas con motivos antropomorfos y geométricos, que se pueden ver en los Museos Arqueológicos de Alcoy y de Valencia.. Hasta el 12 de julio. Desde este fin de semana y hasta el 12 de julio se podrán realizar las visitas guiadas, que incluyen la proyección de un vídeo que introduce a los visitantes en el yacimiento y su entorno medioambiental y paisajístico. Convertido en museo de sitio por la Diputación de Alicante, la Cova de l’Or permite conocer las diferentes etapas en que se ocupó, así como la forma de vida de sus moradores, los sus usos y costumbres de los pobladores que la habitaron hace más de 7.000 años. Se trata de un yacimiento arqueológico de referencia internacional del Neolítico. Sobre su musealización, Rafael Pérez, director del área de arquitectura de la Diputación, indicó que el enclave estaba sellado, su boca para ser exactos, dado que había sido expoliado en varias ocasiones. «Algo que ocurría precisamente por el nombre del yacimiento, Cova de l’Or». Se recuperó entre 2016 y 2022, año este último en que se abrió al público.. Por qué es importante. Sobre la importancia del yacimiento, Jorge A. Soler, conservador de prehistoria del Marq y codirector de las excavaciones del yacimiento, explicó a LA RAZÓN, que la «entrada de grupos neolíticos significó una profunda revolución socioeconómica y cultural». El motivo es que transformaron la forma de vida de poblaciones cazadoras-recolectoras en comunidades productoras.. De hecho, introdujeron la agricultura, la ganadería, la cerámica y nuevas técnicas en la fabricación de útiles, como la piedra pulimentada a mitad del VI milenio antes de Cristo.. Una de sus singularidades es la decoración cardial de objetos, una técnica que se caracteriza por la impresión, sobre la arcilla fresca, de la concha de berberecho, creando diferentes diseños. Algunos estudios posteriores confirmaron que esas decoraciones también se encontraban en los niveles neolíticos más profundos de los yacimientos del mediterráneo occidental.. Ese hecho fue fundamental en la década de los 80 para situar los inicios del Neolítico en la zona mediterránea peninsular en el 5.500 a.C., estableciendo la Cova de l’Or como uno de los yacimientos neolíticos más importantes del Mediterráneo peninsular. La Cova de l’Or era además de lugar de habitación para un grupo familiar era lugar de santuario, un sitio de encuentro y culto que serviría para cohesionar a aquellos nuevos pobladores que trajeron una nueva forma de vida.. La investigación más reciente de la cavidad se vincula al proyecto de musealización y puesta en valor del yacimiento, centrándose las intervenciones arqueológicas en la entrada y en zonas muy localizadas del interior, así como en la realización de nuevas dataciones de carbono 14 que han posibilitado una mejor comprensión de este enclave. En la sierra y al lado del mar. La cueva se sitúa en la vertiente meridional de la sierra de Benicadell, dentro del término municipal de Beniarrés, situado en el norte de la provincia de Alicante, en la comarca de Cocentaina. Desde la boca de entrada de la cueva se visualiza un imponente paisaje del valle del río Serpis. El yacimiento se abre a 675 metros sobre el nivel del mar. En la visita al yacimiento, el punto de partida es el Centro de Interpretación y ahí hay un servicio de traslado de los visitantes desde ese punto hasta el inicio del sendero que conduce al yacimiento. Se facilita al visitante el desplazamiento y se reduce por tanto la aglomeración de vehículos al comienzo del sendero.. A lo largo de la subida a la cueva, de unos 20 minutos, el guía turístico introduce a través de las transformaciones del paisaje, la explicación de las primeras comunidades neolíticas que llegaron a esa zona. Al convertir en museo la cueva, se ofrece una propuesta expositiva de gran impacto para el público por parte del Marq.. Gracias a las excavaciones que se acometieron entre 2013 y 2015, como parte de los trabajos previos de musealización del enclave, se consiguió tener una visión más exacta del acceso a la cavidad, desdibujada por la acumulación de tierras y vegetación.. De hecho, se pudo constatar una serie de elementos que ofrecen una monumentalidad natural del ingreso a la cueva, y que serviría de referencia a aquellas comunidades, reforzando el concepto de espacio singular o santuario, en ese mundo ritual que caracteriza el Neolítico Antiguo.
Está en Benicadell y es uno de los yacimientos del Neolítico más importantes del Mediterráneo
El yacimiento arqueológico de la Cova de l’Or de Beniarrés retoma su programa de visitas guiadas, en una iniciativa conjunta de la Fundación CV Museo Arqueológico Provincial, Marq, y el Ayuntamiento de la localidad. Se trata de uno de los yacimientos del Neolítico más importantes del Mediterráneo Peninsular, y gracias a su conversión en museo, se puede conocer esa etapa de la prehistoria.. Tal y como explica al diario LA RAZÓN, Consuelo Roca de Togores Muñoz, arqueóloga y codirectora de las excavaciones arqueológicas, «se trata de una cueva kárstica de planta alargada, de 50 por 20 metros aproximadamente. Posee dos formaciones estalagmiticas que imponen por sus grandes dimensiones, así como una apertura en el techo, a modo de linterna cenital, que pone en contacto el interior con el exterior, aportando luz y ventilación a la cavidad, convirtiéndose en una especial característica geomorfológica de esta cavidad prehistórica».. La Cova de l’Or se ha excavado en diferentes etapas desde que fue descubierta en 1933. En los años 50 se dirigieron varias intervenciones arqueológicas desde el Museo Arqueológico de Alcoy, mostrando que la cavidad contenía un depósito estratigráfico y unos materiales extraordinarios; de esos materiales destacan un conjunto enormemente importante de cerámicas con motivos antropomorfos y geométricos, que se pueden ver en los Museos Arqueológicos de Alcoy y de Valencia.. Hasta el 12 de julio. Desde este fin de semana y hasta el 12 de julio se podrán realizar las visitas guiadas, que incluyen la proyección de un vídeo que introduce a los visitantes en el yacimiento y su entorno medioambiental y paisajístico. Convertido en museo de sitio por la Diputación de Alicante, la Cova de l’Or permite conocer las diferentes etapas en que se ocupó, así como la forma de vida de sus moradores, los sus usos y costumbres de los pobladores que la habitaron hace más de 7.000 años. Se trata de un yacimiento arqueológico de referencia internacional del Neolítico. Sobre su musealización, Rafael Pérez, director del área de arquitectura de la Diputación, indicó que el enclave estaba sellado, su boca para ser exactos, dado que había sido expoliado en varias ocasiones. «Algo que ocurría precisamente por el nombre del yacimiento, Cova de l’Or». Se recuperó entre 2016 y 2022, año este último en que se abrió al público.. Por qué es importante. Sobre la importancia del yacimiento, Jorge A. Soler, conservador de prehistoria del Marq y codirector de las excavaciones del yacimiento, explicó a LA RAZÓN, que la «entrada de grupos neolíticos significó una profunda revolución socioeconómica y cultural». El motivo es que transformaron la forma de vida de poblaciones cazadoras-recolectoras en comunidades productoras.. De hecho, introdujeron la agricultura, la ganadería, la cerámica y nuevas técnicas en la fabricación de útiles, como la piedra pulimentada a mitad del VI milenio antes de Cristo.. Una de sus singularidades es la decoración cardial de objetos, una técnica que se caracteriza por la impresión, sobre la arcilla fresca, de la concha de berberecho, creando diferentes diseños. Algunos estudios posteriores confirmaron que esas decoraciones también se encontraban en los niveles neolíticos más profundos de los yacimientos del mediterráneo occidental.. Ese hecho fue fundamental en la década de los 80 para situar los inicios del Neolítico en la zona mediterránea peninsular en el 5.500 a.C., estableciendo la Cova de l’Or como uno de los yacimientos neolíticos más importantes del Mediterráneo peninsular. La Cova de l’Or era además de lugar de habitación para un grupo familiar era lugar de santuario, un sitio de encuentro y culto que serviría para cohesionar a aquellos nuevos pobladores que trajeron una nueva forma de vida.. La investigación más reciente de la cavidad se vincula al proyecto de musealización y puesta en valor del yacimiento, centrándose las intervenciones arqueológicas en la entrada y en zonas muy localizadas del interior, así como en la realización de nuevas dataciones de carbono 14 que han posibilitado una mejor comprensión de este enclave. En la sierra y al lado del mar. La cueva se sitúa en la vertiente meridional de la sierra de Benicadell, dentro del término municipal de Beniarrés, situado en el norte de la provincia de Alicante, en la comarca de Cocentaina. Desde la boca de entrada de la cueva se visualiza un imponente paisaje del valle del río Serpis. El yacimiento se abre a 675 metros sobre el nivel del mar. En la visita al yacimiento, el punto de partida es el Centro de Interpretación y ahí hay un servicio de traslado de los visitantes desde ese punto hasta el inicio del sendero que conduce al yacimiento. Se facilita al visitante el desplazamiento y se reduce por tanto la aglomeración de vehículos al comienzo del sendero.. A lo largo de la subida a la cueva, de unos 20 minutos, el guía turístico introduce a través de las transformaciones del paisaje, la explicación de las primeras comunidades neolíticas que llegaron a esa zona. Al convertir en museo la cueva, se ofrece una propuesta expositiva de gran impacto para el público por parte del Marq.. Gracias a las excavaciones que se acometieron entre 2013 y 2015, como parte de los trabajos previos de musealización del enclave, se consiguió tener una visión más exacta del acceso a la cavidad, desdibujada por la acumulación de tierras y vegetación.. De hecho, se pudo constatar una serie de elementos que ofrecen una monumentalidad natural del ingreso a la cueva, y que serviría de referencia a aquellas comunidades, reforzando el concepto de espacio singular o santuario, en ese mundo ritual que caracteriza el Neolítico Antiguo.
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