La Santa Sede «bendice» el acuerdo definitivo al que han llegado el Gobierno y la Iglesia española para poner en marcha una vía complementaria a través del Defensor del Pueblo para las víctimas que desconfían del Plan de Reparación de Víctimas de Abusos (Priva), que activaron hace un año y medio los obispos y las congregaciones. Así lo han confirmado a LA RAZÓN fuentes vaticanas que aclaran que no han azuzado y ni interferido para condicionar la firma del primer documento el pasado enero ni del protocolo suscrito este lunes. «No se ha presionado. Han trabajado con autonomía en todo este tiempo en una buena dirección», apuntan desde Roma a este periódico. «Simplemente, como cualquier asunto vinculado con las relaciones Iglesia-Estado, se apela al diálogo y al consenso», comentan, a la vez que subrayan que esto no puede traducirse en coacción alguna ni en dirigismo.. De la misma manera, poner en valor la «proactividad» de los obispos a la hora de comunicarse con la Santa Sede cada vez que se ha producido una novedad en las negociaciones, lo que ha permitido conocer de primera mano lo que sucedía en España tanto a la Secretaría de Estado como a León XIV. «Se ha utilizado el cauce oficial, que es la Nunciatura pero, a la vez, se han tenido diálogos directos informales con Roma cuando se ha necesitado», expone una voz eclesial española. «Siempre nos han dejado libertad de acción. Es más, se ha puesto en valor cómo se ha abordado la crisis de los abusos a través de la comisión del Priva, poniéndolo como ejemplo a seguir por otras Conferencia Episcopales», apunta sobre este aval.. «El punto en el que sí se ha insistido a través del nuncio, Piero Pioppo, es que trabajáramos en comunión entre la Conferencia Episcopal y la Conferencia Española de Religiosos», comparte uno de los negociadores del acuerdo. Y continúa con su reflexión: «Echando la vista atrás, nunca como ahora hemos ido tan de la mano a la hora de aunar criterios. Somos muy plurales, pero vamos juntos, y más cuando se ponen a las víctimas en el centro».. “Si el Papa y su equipo no confiaran en nosotros habrían intentado meter prisa cuando hace dos semanas el ministro Bolaños quiso que se firmara deprisa y corriendo el protocolo, precisamente para contárselo a Parolin y al Papa. Cuando él fue a Roma, todos los interesados sabían perfectamente cómo estaba la cuestión y avalaron el tiempo que se solicitó para terminar de perfilar cada punto», expone otra fuente consultada, sobre lo sucedido en los días previos a la audiencia de León XIV a los Reyes el pasado 20 de marzo y el intento de Bolaños de presentarse con la rúbrica como un «trofeo». Esa misma fuente desvela que «los Reyes llegaron a hablar de los abusos y la negociación con el Papa».. En esta misma línea, desde el Episcopado español desmienten que el Vaticano insistiera en dejar resuelta la cuestión antes del viaje de Robert Prevost en junio. «Evidentemente nosotros éramos los primeros interesados en cerrarlo. Pero no porque se pensara que el Papa o el Vaticano nos fueran a amonestar, sino porque sabemos cómo se las gasta Bolaños y estamos convencidos de que buscaría cómo sacar rédito mediático a las negociaciones abiertas o de presionar, por ejemplo, con las deducciones fiscales de los donantes del viaje papal», señalan. Y van más allá: «No sé por qué el ministro tiene ese empeño de jugar a que los obispos españoles son malos y puentearles para ir a Parolin con una cantinela distinta. Ni en este tema ni el del Valle de los Caídos hay disonancias entre Roma y la Iglesia española».. Frente a esto, desde la Iglesia sí destacan el papel fundamental que en todo este tiempo ha jugado el Defensor del Pueblo, Ángel Gabilondo: «Consciente de la gravedad del problema, siempre se ha presentado como un facilitador. Su sensatez y la de su equipo han hecho posible que este asunto no se politizara». «Creemos firmemente en la palabra de Gabilondo de que no se va a utilizar esta vía complementaria como un arma arrojadiza. Nunca ha utilizado a las víctimas y no lo va a hacer ahora», añaden quienes han abordado esta crisis. «Afortunadamente, desde que se empezó a negociar todo esto desde noviembre de 2024 los equipos del Defensor del Pueblo y de la Iglesia han trabajado en una misma dirección. Solo se ha visto enturbiado cuando a última hora, Bolaños quiso fiscalizarlo todo colando a uno de los suyos. Pero no han logrado marcar ni los tiempos ni enmendar todo lo hecho previamente», rematan.
La Santa Sede respalda la negociación de la Iglesia española con Moncloa: «No se ha presionado, han trabajado con autonomía»
La Santa Sede «bendice» el acuerdo definitivo al que han llegado el Gobierno y la Iglesia española para poner en marcha una vía complementaria a través del Defensor del Pueblo para las víctimas que desconfían del Plan de Reparación de Víctimas de Abusos (Priva), que activaron hace un año y medio los obispos y las congregaciones. Así lo han confirmado a LA RAZÓN fuentes vaticanas que aclaran que no han azuzado y ni interferido para condicionar la firma del primer documento el pasado enero ni del protocolo suscrito este lunes. «No se ha presionado. Han trabajado con autonomía en todo este tiempo en una buena dirección», apuntan desde Roma a este periódico. «Simplemente, como cualquier asunto vinculado con las relaciones Iglesia-Estado, se apela al diálogo y al consenso», comentan, a la vez que subrayan que esto no puede traducirse en coacción alguna ni en dirigismo.. De la misma manera, poner en valor la «proactividad» de los obispos a la hora de comunicarse con la Santa Sede cada vez que se ha producido una novedad en las negociaciones, lo que ha permitido conocer de primera mano lo que sucedía en España tanto a la Secretaría de Estado como a León XIV. «Se ha utilizado el cauce oficial, que es la Nunciatura pero, a la vez, se han tenido diálogos directos informales con Roma cuando se ha necesitado», expone una voz eclesial española. «Siempre nos han dejado libertad de acción. Es más, se ha puesto en valor cómo se ha abordado la crisis de los abusos a través de la comisión del Priva, poniéndolo como ejemplo a seguir por otras Conferencia Episcopales», apunta sobre este aval.. «El punto en el que sí se ha insistido a través del nuncio, Piero Pioppo, es que trabajáramos en comunión entre la Conferencia Episcopal y la Conferencia Española de Religiosos», comparte uno de los negociadores del acuerdo. Y continúa con su reflexión: «Echando la vista atrás, nunca como ahora hemos ido tan de la mano a la hora de aunar criterios. Somos muy plurales, pero vamos juntos, y más cuando se ponen a las víctimas en el centro».. “Si el Papa y su equipo no confiaran en nosotros habrían intentado meter prisa cuando hace dos semanas el ministro Bolaños quiso que se firmara deprisa y corriendo el protocolo, precisamente para contárselo a Parolin y al Papa. Cuando él fue a Roma, todos los interesados sabían perfectamente cómo estaba la cuestión y avalaron el tiempo que se solicitó para terminar de perfilar cada punto», expone otra fuente consultada, sobre lo sucedido en los días previos a la audiencia de León XIV a los Reyes el pasado 20 de marzo y el intento de Bolaños de presentarse con la rúbrica como un «trofeo». Esa misma fuente desvela que «los Reyes llegaron a hablar de los abusos y la negociación con el Papa».. En esta misma línea, desde el Episcopado español desmienten que el Vaticano insistiera en dejar resuelta la cuestión antes del viaje de Robert Prevost en junio. «Evidentemente nosotros éramos los primeros interesados en cerrarlo. Pero no porque se pensara que el Papa o el Vaticano nos fueran a amonestar, sino porque sabemos cómo se las gasta Bolaños y estamos convencidos de que buscaría cómo sacar rédito mediático a las negociaciones abiertas o de presionar, por ejemplo, con las deducciones fiscales de los donantes del viaje papal», señalan. Y van más allá: «No sé por qué el ministro tiene ese empeño de jugar a que los obispos españoles son malos y puentearles para ir a Parolin con una cantinela distinta. Ni en este tema ni el del Valle de los Caídos hay disonancias entre Roma y la Iglesia española».. Frente a esto, desde la Iglesia sí destacan el papel fundamental que en todo este tiempo ha jugado el Defensor del Pueblo, Ángel Gabilondo: «Consciente de la gravedad del problema, siempre se ha presentado como un facilitador. Su sensatez y la de su equipo han hecho posible que este asunto no se politizara». «Creemos firmemente en la palabra de Gabilondo de que no se va a utilizar esta vía complementaria como un arma arrojadiza. Nunca ha utilizado a las víctimas y no lo va a hacer ahora», añaden quienes han abordado esta crisis. «Afortunadamente, desde que se empezó a negociar todo esto desde noviembre de 2024 los equipos del Defensor del Pueblo y de la Iglesia han trabajado en una misma dirección. Solo se ha visto enturbiado cuando a última hora, Bolaños quiso fiscalizarlo todo colando a uno de los suyos. Pero no han logrado marcar ni los tiempos ni enmendar todo lo hecho previamente», rematan.
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