Salamanca, Ciudad Patrimonio de la Humanidad y capital del conocimiento y del saber desde tiempos inmemoriales de la mano de su Universidad y la Escuela de Salamanca, es un lugar que hay que visitar al menos una vez en la vida.. Y es que no solo es una de las ciudades más bellas y con mayor trasfondo histórico y cultural de España, con un casco viejo que es todo un viaje hacia el pasado, sino que, además, no deja de sorprender al visitante con muchas otras virtudes en forma de edificios y lugares históricos, desde la propia Universidad de Salamanca, la Plaza Mayor o la Casa de las Conchas, pasando por el Palacio de Monterrey, el Huerto de Calixto y Melibea, hasta llegar al Cielo de Salamanca o las dos catedrales, la Vieja y la Nueva.. Pero hay también otros lugares, quizás no tan conocidos, pero que bien merecen una visita y porque, además, están declarados como Bien de Interés Cultural (BIC) como es el caso que ocupa estas líneas, en categoría de Monumento.. Se trata de la iglesia de San Polo, situada junto a la antigua Puerta de San Pablo, entre las calles San Pablo y Rector Esperabé, y uno de los templos más antiguos de Salamanca junto a la de San Martín, cerca de la Plaza Mayor, y la Catedral Vieja, cuyo origen se remonta al siglo XII. Aunque la fecha exacta de fundación sigue siendo objeto de debate entre los historiadores.. Se inició en estilo románico mudéjar, con planta de tres naves y cabecera triabsidial, empleando como material constructivo el ladrillo.. Experimentó diversas transformaciones a través de los siglos, destacando la reforma de 1529, que la dotó de una torre y de la fachada occidental, en estilo tardogótico, empleando piedra en lugar de ladrillo.. En el siglo XIX la iglesia ya estaba muy deteriorada, trasladándose el culto.. El Ayuntamiento de la ciudad charra llevó a cabo en la década de los años 80 del pasado siglo, concretamente entre los años 1983 y 1984 unos trabajos de adecuación del templo, que incluyeron la limpieza del recinto, la retirada de escombros y la consolidación de las estructuras conservadas.. En esas obras, además, se llevó a cabo una excavación arqueológica que permitió localizar los restos de la cabecera del templo, pavimentos de distintas épocas, siete sepulturas en la nave lateral sur y diversos materiales arqueológicos.. Y en 2016, se puso en marcha otra intervención para solucionar los problemas de humedad del templo, durante la cual aparecieron dos esculturas de San Pedro y San Pablo en la fachada oeste.. Actualmente se conservan únicamente algunos restos del edificio original: los muros de la nave hasta la zona del crucero, la fachada gótica a los pies, el muro meridional decorado con arquillos ciegos y una portada reconstruida con arco apuntado, así como los arranques de los ábsides románicos, siendo el central de mayor tamaño.. Además, las ruinas de la iglesia forman parte de las instalaciones del Hotel San Polo, construido en 1994.
La capital del Tormes es una las ciudades más bellas y con mayor trasfondo histórico y cultural de España, con un casco viejo que es todo un viaje hacia el pasado
Salamanca, Ciudad Patrimonio de la Humanidad y capital del conocimiento y del saber desde tiempos inmemoriales de la mano de su Universidad y la Escuela de Salamanca, es un lugar que hay que visitar al menos una vez en la vida.. Y es que no solo es una de las ciudades más bellas y con mayor trasfondo histórico y cultural de España, con un casco viejo que es todo un viaje hacia el pasado, sino que, además, no deja de sorprender al visitante con muchas otras virtudes en forma de edificios y lugares históricos, desde la propia Universidad de Salamanca, la Plaza Mayor o la Casa de las Conchas, pasando por el Palacio de Monterrey, el Huerto de Calixto y Melibea, hasta llegar al Cielo de Salamanca o las dos catedrales, la Vieja y la Nueva.. Pero hay también otros lugares, quizás no tan conocidos, pero que bien merecen una visita y porque, además, están declarados como Bien de Interés Cultural (BIC) como es el caso que ocupa estas líneas, en categoría de Monumento.. Se trata de la iglesia de San Polo, situada junto a la antigua Puerta de San Pablo, entre las calles San Pablo y Rector Esperabé, y uno de los templos más antiguos de Salamanca junto a la de San Martín, cerca de la Plaza Mayor, y la Catedral Vieja, cuyo origen se remonta al siglo XII. Aunque la fecha exacta de fundación sigue siendo objeto de debate entre los historiadores.. Se inició en estilo románico mudéjar, con planta de tres naves y cabecera triabsidial, empleando como material constructivo el ladrillo.. Experimentó diversas transformaciones a través de los siglos, destacando la reforma de 1529, que la dotó de una torre y de la fachada occidental, en estilo tardogótico, empleando piedra en lugar de ladrillo.. En el siglo XIX la iglesia ya estaba muy deteriorada, trasladándose el culto.. El Ayuntamiento de la ciudad charra llevó a cabo en la década de los años 80 del pasado siglo, concretamente entre los años 1983 y 1984 unos trabajos de adecuación del templo, que incluyeron la limpieza del recinto, la retirada de escombros y la consolidación de las estructuras conservadas.. En esas obras, además, se llevó a cabo una excavación arqueológica que permitió localizar los restos de la cabecera del templo, pavimentos de distintas épocas, siete sepulturas en la nave lateral sur y diversos materiales arqueológicos.. Y en 2016, se puso en marcha otra intervención para solucionar los problemas de humedad del templo, durante la cual aparecieron dos esculturas de San Pedro y San Pablo en la fachada oeste.. Actualmente se conservan únicamente algunos restos del edificio original: los muros de la nave hasta la zona del crucero, la fachada gótica a los pies, el muro meridional decorado con arquillos ciegos y una portada reconstruida con arco apuntado, así como los arranques de los ábsides románicos, siendo el central de mayor tamaño.. Además, las ruinas de la iglesia forman parte de las instalaciones del Hotel San Polo, construido en 1994.
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