Un equipo de arqueólogos ha localizado en Israel un proyectil de honda de plomo de unos 2.100 años con una inscripción en griego que dice “Aprende”, un mensaje que los investigadores interpretan como una provocación dirigida al enemigo durante un asedio.. El proyectil apareció en una zona de necrópolis junto a un antiguo camino en Hippos y se remonta al siglo II a. C.. El descubrimiento tuvo lugar en esta antigua ciudad, conocida como Susita en época helenística, entre el 323 a. C. y el 31 a. C., y situada al este del mar de Galilea. Aunque más tarde fue una importante sede episcopal en la era bizantina, el proyectil pertenece a una fase histórica anterior.. Proyectiles pequeños, pero letales. Michael Eisenberg, arqueólogo de la Universidad de Haifa, que ha publicado el hallazgo junto a Arleta Kowalewska, cree que el mensaje tenía un tono claramente irónico. A su juicio, sería una burla de los defensores de la ciudad hacia sus enemigos, algo parecido a un “aprende la lección”.. En Hippos se han identificado hasta ahora 69 proyectiles de este tipo, pero este es el primero documentado en el mundo con esta inscripción. Además, encontrar este tipo de piezas con texto no es habitual, lo que subraya su singularidad.. El proyectil mide unos 3,2 centímetros de largo por 1,95 de ancho y pesa actualmente 38 gramos. Presenta marcas de impacto, y los arqueólogos creen que originalmente pudo alcanzar los 45 gramos. Todo indica que fue lanzado desde las murallas contra las tropas que avanzaban para sitiar la ciudad.. La ubicación del hallazgo resulta clave. Apareció junto a la vía principal, bajo las defensas urbanas, lo que permite reconstruir una escena de combate en la que los defensores disparaban contra los atacantes que se acercaban a Hippos.. Las balas de honda de plomo eran una munición sencilla de fabricar, pero muy eficaz. Se obtenían fundiendo plomo en moldes de piedra, un proceso lo bastante simple como para realizarse incluso en plena campaña militar.. En muchos casos, estos proyectiles incluían inscripciones o símbolos dirigidos al enemigo. Algunos llevaban nombres de generales o ciudades, mientras que otros incorporaban burlas como “¡Atrápalo!” o figuras como rayos, tridentes o escorpiones. En ese contexto, la palabra “Aprende” encaja en esa tradición, aunque no se había documentado antes en esta forma.. El hallazgo se suma a otros descubrimientos recientes en Hippos, un enclave arqueológico de gran relevancia. El año pasado, las excavaciones sacaron a la luz un complejo cristiano de más de 1.600 años que podría haber funcionado como una institución de asistencia a mayores, además de diversos objetos decorativos y monedas de oro.
El hallazgo de un proyectil de honda con la palabra “Aprende” grabada demuestra que incluso en plena guerra, hace más de dos mil años, los combatientes ya recurrían a la burla como forma de intimidar al enemigo
Un equipo de arqueólogos ha localizado en Israel un proyectil de honda de plomo de unos 2.100 años con una inscripción en griego que dice “Aprende”, un mensaje que los investigadores interpretan como una provocación dirigida al enemigo durante un asedio.. El proyectil apareció en una zona de necrópolis junto a un antiguo camino en Hippos y se remonta al siglo II a. C.. El descubrimiento tuvo lugar en esta antigua ciudad, conocida como Susita en época helenística, entre el 323 a. C. y el 31 a. C., y situada al este del mar de Galilea. Aunque más tarde fue una importante sede episcopal en la era bizantina, el proyectil pertenece a una fase histórica anterior.. Michael Eisenberg, arqueólogo de la Universidad de Haifa, que ha publicado el hallazgo junto a Arleta Kowalewska, cree que el mensaje tenía un tono claramente irónico. A su juicio, sería una burla de los defensores de la ciudad hacia sus enemigos, algo parecido a un “aprende la lección”.. En Hippos se han identificado hasta ahora 69 proyectiles de este tipo, pero este es el primero documentado en el mundo con esta inscripción. Además, encontrar este tipo de piezas con texto no es habitual, lo que subraya su singularidad.. El proyectil mide unos 3,2 centímetros de largo por 1,95 de ancho y pesa actualmente 38 gramos. Presenta marcas de impacto, y los arqueólogos creen que originalmente pudo alcanzar los 45 gramos. Todo indica que fue lanzado desde las murallas contra las tropas que avanzaban para sitiar la ciudad.. La ubicación del hallazgo resulta clave. Apareció junto a la vía principal, bajo las defensas urbanas, lo que permite reconstruir una escena de combate en la que los defensores disparaban contra los atacantes que se acercaban a Hippos.. Las balas de honda de plomo eran una munición sencilla de fabricar, pero muy eficaz. Se obtenían fundiendo plomo en moldes de piedra, un proceso lo bastante simple como para realizarse incluso en plena campaña militar.. En muchos casos, estos proyectiles incluían inscripciones o símbolos dirigidos al enemigo. Algunos llevaban nombres de generales o ciudades, mientras que otros incorporaban burlas como “¡Atrápalo!” o figuras como rayos, tridentes o escorpiones. En ese contexto, la palabra “Aprende” encaja en esa tradición, aunque no se había documentado antes en esta forma.. El hallazgo se suma a otros descubrimientos recientes en Hippos, un enclave arqueológico de gran relevancia. El año pasado, las excavaciones sacaron a la luz un complejo cristiano de más de 1.600 años que podría haber funcionado como una institución de asistencia a mayores, además de diversos objetos decorativos y monedas de oro.
Noticias de cultura en La Razón
