Cataluña concentra el tramo de carretera con mayor probabilidad de sufrir un accidente grave o mortal de toda España, según el último informe EuroRAP, elaborado con la participación del Real Automóvil Club de Cataluña (RACC). El punto con mayor riesgo se localiza en la N-340, en la provincia de Tarragona.. Además de este punto negro, varias carreteras que pasan por Cataluña figuran entre las vías con más kilómetros de riesgo elevado o muy elevado. Es el caso de la N-420 (Tarragona–Córdoba), con 149 kilómetros peligrosos; la N-340 (Cádiz–Barcelona), con 127; y la N-260, que atraviesa zonas de Girona y Lleida, con 126 kilómetros con alta siniestralidad. Todos estos tramos corresponden a carreteras convencionales.. A nivel estatal, el informe advierte de que 3.122 kilómetros de la Red Estatal de Carreteras presentan un riesgo elevado o muy elevado de accidente grave o mortal, lo que supone el 11,8% del total, con un aumento de los tramos más peligrosos respecto al periodo anterior. El estudio analiza 3.873 siniestros con víctimas registrados entre 2022 y 2024 en más de 26.000 kilómetros de vías.. El análisis constata, además, que el riesgo en las carreteras convencionales es casi cuatro veces superior al de las autovías y autopistas, aunque por primera vez en 15 años también aumenta la siniestralidad en las vías de alta capacidad.
Un informe advierte de que 3.122 kilómetros de la Red Estatal de Carreteras presentan un riesgo elevado o muy elevado de accidente grave o mortal
Cataluña concentra el tramo de carretera con mayor probabilidad de sufrir un accidente grave o mortal de toda España, según el último informe EuroRAP, elaborado con la participación del Real Automóvil Club de Cataluña (RACC). El punto con mayor riesgo se localiza en la N-340, en la provincia de Tarragona.. Además de este punto negro, varias carreteras que pasan por Cataluña figuran entre las vías con más kilómetros de riesgo elevado o muy elevado. Es el caso de la N-420 (Tarragona–Córdoba), con 149 kilómetros peligrosos; la N-340 (Cádiz–Barcelona), con 127; y la N-260, que atraviesa zonas de Girona y Lleida, con 126 kilómetros con alta siniestralidad. Todos estos tramos corresponden a carreteras convencionales.. A nivel estatal, el informe advierte de que 3.122 kilómetros de la Red Estatal de Carreteras presentan un riesgo elevado o muy elevado de accidente grave o mortal, lo que supone el 11,8% del total, con un aumento de los tramos más peligrosos respecto al periodo anterior. El estudio analiza 3.873 siniestros con víctimas registrados entre 2022 y 2024 en más de 26.000 kilómetros de vías.. El análisis constata, además, que el riesgo en las carreteras convencionales es casi cuatro veces superior al de las autovías y autopistas, aunque por primera vez en 15 años también aumenta la siniestralidad en las vías de alta capacidad.
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