El Senado de Estados Unidos ha aprobado una resolución a favor de poner fin a la guerra contra Irán. Con 50 votos a favor y 48 en contra, la medida -previamente aprobada por la Cámara de Representantes- salió adelante en el organismo que cuenta con una escasa mayoría republicana. Se trata del décimo intento de la Cámara Alta por frenar una contienda iniciada en febrero, y cada vez más impopular entre la ciudadanía estadounidense.. Cuatro senadores republicanos se desmarcaron de la disciplina de voto dando luz verde a un texto que «ordena al Presidente que retire las Fuerzas Armadas de Estados Unidos de las hostilidades contra la República Islámica de Irán», además de limitar a Trump a usar la fuerza militar contra Teherán siempre y cuando sea «explícitamente autorizado por una declaración de guerra o una autorización específica del Congreso». Si bien se trata de una medida simbólica, aprobada de forma paralela a las negociaciones, ha supuesto un revés para la Administración.. El presidente estadounidense no tardó en pronunciarse al respecto. «Cuatro republicanos perdedores votaron con los demócratas, e Irán le preguntó a mi gente: ‘¿Qué significa todo esto?’ Estos senadores solo han complicado mi trabajo, pero lo lograré, de una forma u otra», apuntó en redes sociales.. Los demócratas han tratado de forzar votaciones similares durante los meses que se ha extendido el conflicto, que fracasaron en su mayoría. No obstante, las consecuencias que este ha tenido en el bolsillo de los estadounidenses, sumadas a los escasos logros, han acabado deteriorando el apoyo a Trump incluso entre las filas republicanas. Este hartazgo explica por primera vez que ambas cámaras del Congreso hayan aprobado una resolución que ordena a un presidente la retirada de las fuerzas armadas del país de una zona de guerra, basándose en la Ley de Poderes de Guerra.. Como apuntan medios estadounidenses, se trata de una «resolución concurrente» que no es enviada al presidente para su firma y, por definición, no tiene fuerza de ley, aunque sí supone una declaración contundente. Como apunta Al Jazeera, técnicamente la Administración Trump ahora estaría obligada a solicitar el visto bueno del Congreso para llevar a cabo nuevas ofensivas contra Irán; no obstante, con anterioridad, otros Gobiernos han encontrado instrumentos para sortear este obstáculo, o han reinterpretado la ley.. Desde la Casa Blanca insisten en que la medida no es constitucional y recuerdan que las hostilidades entre EE UU e Irán llegaron a su fin con el alto el fuego del 7 de abril, por lo que actualmente no habría enfrentamientos activos que limitar. La Administración teme que la resolución debilite su posición en las negociaciones, aunque aún está por ver qué efectos reales tendrá sobre el curso del conflicto y las conversaciones de paz.
El Senado de Estados Unidos ha aprobado una resolución a favor de poner fin a la guerra contra Irán. Con 50 votos a favor y 48 en contra, la medida -previamente aprobada por la Cámara de Representantes- salió adelante en el organismo que cuenta con una escasa mayoría republicana. Se trata del décimo intento de la Cámara Alta por frenar una contienda iniciada en febrero, y cada vez más impopular entre la ciudadanía estadounidense.. Cuatro senadores republicanos se desmarcaron de la disciplina de voto dando luz verde a un texto que «ordena al Presidente que retire las Fuerzas Armadas de Estados Unidos de las hostilidades contra la República Islámica de Irán», además de limitar a Trump a usar la fuerza militar contra Teherán siempre y cuando sea «explícitamente autorizado por una declaración de guerra o una autorización específica del Congreso». Si bien se trata de una medida simbólica, aprobada de forma paralela a las negociaciones, ha supuesto un revés para la Administración.. El presidente estadounidense no tardó en pronunciarse al respecto. «Cuatro republicanos perdedores votaron con los demócratas, e Irán le preguntó a mi gente: ‘¿Qué significa todo esto?’ Estos senadores solo han complicado mi trabajo, pero lo lograré, de una forma u otra», apuntó en redes sociales.. ¿Puede la resolución limitar el poder Trump?. Los demócratas han tratado de forzar votaciones similares durante los meses que se ha extendido el conflicto, que fracasaron en su mayoría. No obstante, las consecuencias que este ha tenido en el bolsillo de los estadounidenses, sumadas a los escasos logros, han acabado deteriorando el apoyo a Trump incluso entre las filas republicanas. Este hartazgo explica por primera vez que ambas cámaras del Congreso hayan aprobado una resolución que ordena a un presidente la retirada de las fuerzas armadas del país de una zona de guerra, basándose en la Ley de Poderes de Guerra.. Como apuntan medios estadounidenses, se trata de una «resolución concurrente» que no es enviada al presidente para su firma y, por definición, no tiene fuerza de ley, aunque sí supone una declaración contundente. Como apunta Al Jazeera, técnicamente la Administración Trump ahora estaría obligada a solicitar el visto bueno del Congreso para llevar a cabo nuevas ofensivas contra Irán; no obstante, con anterioridad, otros Gobiernos han encontrado instrumentos para sortear este obstáculo, o han reinterpretado la ley.. Desde la Casa Blanca insisten en que la medida no es constitucional y recuerdan que las hostilidades entre EE UU e Irán llegaron a su fin con el alto el fuego del 7 de abril, por lo que actualmente no habría enfrentamientos activos que limitar. La Administración teme que la resolución debilite su posición en las negociaciones, aunque aún está por ver qué efectos reales tendrá sobre el curso del conflicto y las conversaciones de paz.
Cuatro senadores republicanos se desmarcaron de la disciplina de voto dando luz verde a un texto que «ordena al Presidente que retire las Fuerzas Armadas de EE UU de las hostilidades contra la República Islámica de Irán»
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