Un libro que relata una insólita, y desconocida, historia de la Inquisición. Una historia que se cuenta desde una nueva óptica, la de la «vida cotidiana»; es decir, la de la relación del temido tribunal con aquella sociedad con la que convivió durante siglos. Es la propuesta del historiador Manuel Peña Díaz, catedrático de la Universidad de Córdoba, en «El sambenito. Historia cotidiana de la Inquisición» (editorial El Paseo).. El libro, presentado en Cádiz, en un acto organizado por LA RAZÓN en la sede de la Fundación Cajasol, supone una «una gran aportación a los estudios de la Inquisición». Así lo define el editor David González Romero, quien acompañó al autor junto con el delegado del diario en Andalucía, José Lugo.. La presentación trató los principales aspectos de la publicación: cuál fue el origen de la Inquisición; por qué, y para qué, se funda; la sorprendente connivencia de la sociedad con el todopoderoso tribunal -un tribunal no tan opresor como cómplice-; o la importancia del sambenito, del señalamiento, como instrumento habitual de castigo, en lugar de otros más conocidos, pero no tan significativos, como los quemaderos o los autos de fe.. «El origen de este libro está en mi interés por la vida cotidiana. Creo que sin profundizar en lo cotidiano es difícil conocer al ser humano. Y la Historia de España no se ha explicado desde la historia cotidiana», apuntó el historiador Manuel Peña. «La mayoría del público conoce lo más horrendo de la Inquisición; sin embargo lo más importante es el señalamiento, la pretensión por marcar, más que los quemaderos o las torturas. Al público está llegando una divulgación muy revisionista de la Inquisición», precisó.. Acerca del origen de la Inquisición, Manuel Peña comentó que su fundación se sitúa en Cataluña, y, también, en el interés de los Reyes Católicos por legitimar su reinado a través de la fe. De una fe que construyera una identidad propia, nacional. Una unidad frente a otras facciones que igualmente aspiraban al poder en el siglo XV. «En esa inestabilidad de la que partieron los Reyes Católicos, se agarran a la fe como identidad. El origen de la Inquisición es la debilidad de los monarcas. La fe es el armazón con el que se legitiman los Reyes Católicos», subrayó Manuel Peña.. El autor recordó el año 1481, fecha en la que se celebra el primer auto de fe, en la ciudad de Sevilla, y repasó acontecimientos clave de la historia del tribunal. Hasta su final, el cual sucede precisamente en la ciudad de Cádiz. «La Inquisición muere en Cádiz», afirmó.. Durante el acto, igualmente, se desveló uno de los discursos fundamentales del libro: el rol de la Inquisición como «herramienta entre grupos de poder». Como un recurso para la difamación, entre las élites, a la hora de competir por un cargo público o de cumplir venganzas personales, entre otros contextos. Además, en esta conversación a tres, en la Fundación Cajasol, se explicó el curioso origen inquisitorial de expresiones populares como «tirar de la manta», «poner verde» o conceptos como el de «blanquear».
El nuevo libro de Manuel Peña Díaz, presentado en Cádiz en un acto organizado por LA RAZÓN en la sede de la Fundación Cajasol, aborda la relación entre el tribunal y la sociedad española desde una perspectiva inédita
Un libro que relata una insólita, y desconocida, historia de la Inquisición. Una historia que se cuenta desde una nueva óptica, la de la «vida cotidiana»; es decir, la de la relación del temido tribunal con aquella sociedad con la que convivió durante siglos. Es la propuesta del historiador Manuel Peña Díaz, catedrático de la Universidad de Córdoba, en «El sambenito. Historia cotidiana de la Inquisición» (editorial El Paseo).. El libro, presentado en Cádiz, en un acto organizado por LA RAZÓN en la sede de la Fundación Cajasol, supone una «una gran aportación a los estudios de la Inquisición». Así lo define el editor David González Romero, quien acompañó al autor junto con el delegado del diario en Andalucía, José Lugo.. La presentación trató los principales aspectos de la publicación: cuál fue el origen de la Inquisición; por qué, y para qué, se funda; la sorprendente connivencia de la sociedad con el todopoderoso tribunal -un tribunal no tan opresor como cómplice-; o la importancia del sambenito, del señalamiento, como instrumento habitual de castigo, en lugar de otros más conocidos, pero no tan significativos, como los quemaderos o los autos de fe.. «El origen de este libro está en mi interés por la vida cotidiana. Creo que sin profundizar en lo cotidiano es difícil conocer al ser humano. Y la Historia de España no se ha explicado desde la historia cotidiana», apuntó el historiador Manuel Peña. «La mayoría del público conoce lo más horrendo de la Inquisición; sin embargo lo más importante es el señalamiento, la pretensión por marcar, más que los quemaderos o las torturas. Al público está llegando una divulgación muy revisionista de la Inquisición», precisó.. Acerca del origen de la Inquisición, Manuel Peña comentó que su fundación se sitúa en Cataluña, y, también, en el interés de los Reyes Católicos por legitimar su reinado a través de la fe. De una fe que construyera una identidad propia, nacional. Una unidad frente a otras facciones que igualmente aspiraban al poder en el siglo XV. «En esa inestabilidad de la que partieron los Reyes Católicos, se agarran a la fe como identidad. El origen de la Inquisición es la debilidad de los monarcas. La fe es el armazón con el que se legitiman los Reyes Católicos», subrayó Manuel Peña.. El autor recordó el año 1481, fecha en la que se celebra el primer auto de fe, en la ciudad de Sevilla, y repasó acontecimientos clave de la historia del tribunal. Hasta su final, el cual sucede precisamente en la ciudad de Cádiz. «La Inquisición muere en Cádiz», afirmó.. Durante el acto, igualmente, se desveló uno de los discursos fundamentales del libro: el rol de la Inquisición como «herramienta entre grupos de poder». Como un recurso para la difamación, entre las élites, a la hora de competir por un cargo público o de cumplir venganzas personales, entre otros contextos. Además, en esta conversación a tres, en la Fundación Cajasol, se explicó el curioso origen inquisitorial de expresiones populares como «tirar de la manta», «poner verde» o conceptos como el de «blanquear».
Noticias de Andalucía en La Razón
