El desfile de Gremios y la tradicional misa de Jueves Santo en la Iglesia de Santiago dejaron paso en la noche de hoy a uno de los momentos más vibrantes de la Semana Santa de Medina de Rioseco (Valladolid), la procesión del Mandato y la Pasión, uno de los instantes que configuran la identidad única de una celebración que cuenta con la declaración de Interés Turístico Internacional.. Son diez los conjuntos escultóricos de madera policromada que, es su recorrido por la Ciudad de los Almirantes, narran como pocos los distintos momentos de la Pasión de Cristo: La Oración del Huerto, La Flagelación, Jesús Atado a la Columna (de Gregorio Fernández), Ecce-Homo (conocida popularmente como El Señor de la Caña), Jesús Nazareno de Santiago (también del maestro Gregorio Fernández), La Santa Verónica (de José Ajenjo), Jesús Nazareno de Santa Cruz (de Juan de Muniátegui), La Desnudez (de Vicente Tena), Santo Cristo de la Pasión (de Juan de Muniátegui) y La Dolorosa (de Juan de Juni).. Tras el toque del Pardal, los pasos comenzaron a recorrer las calles riosecanas al ritmo seco y apagado del tapetán, un tambor de madera y cuero revestido de un paño o tapete, percutido en perpendicular respecto al suelo por los niños cofrades elegidos para acompañar el recorrido bajo las tallas que representan los martirios y la subida al Calvario de Cristo.. Tras superar la Plaza Mayor de la localidad, llegó el momento de la Rodillada, con los pasos realizando una reverente genuflexión ante la Virgen de la Cruz o del Rosario, situada en la Capilla del Arco de Ajújar. Así afrontaron la recta final en su regreso a la Iglesia de Santiago, donde todos los conjuntos escultóricos realizaron el tradicional canto de la Salve con el que se puso punto y final a los actos procesionales.
Una decena de pasos, con tallas de Gregorio Fernández y Juan de Juni entre otros, recorrieron las principales calles del municipio vallisoletano
El desfile de Gremios y la tradicional misa de Jueves Santo en la Iglesia de Santiago dejaron paso en la noche de hoy a uno de los momentos más vibrantes de la Semana Santa de Medina de Rioseco (Valladolid), la procesión del Mandato y la Pasión, uno de los instantes que configuran la identidad única de una celebración que cuenta con la declaración de Interés Turístico Internacional.. Son diez los conjuntos escultóricos de madera policromada que, es su recorrido por la Ciudad de los Almirantes, narran como pocos los distintos momentos de la Pasión de Cristo: La Oración del Huerto, La Flagelación, Jesús Atado a la Columna (de Gregorio Fernández), Ecce-Homo (conocida popularmente como El Señor de la Caña), Jesús Nazareno de Santiago (también del maestro Gregorio Fernández), La Santa Verónica (de José Ajenjo), Jesús Nazareno de Santa Cruz (de Juan de Muniátegui), La Desnudez (de Vicente Tena), Santo Cristo de la Pasión (de Juan de Muniátegui) y La Dolorosa (de Juan de Juni).. Tras el toque del Pardal, los pasos comenzaron a recorrer las calles riosecanas al ritmo seco y apagado del tapetán, un tambor de madera y cuero revestido de un paño o tapete, percutido en perpendicular respecto al suelo por los niños cofrades elegidos para acompañar el recorrido bajo las tallas que representan los martirios y la subida al Calvario de Cristo.. Tras superar la Plaza Mayor de la localidad, llegó el momento de la Rodillada, con los pasos realizando una reverente genuflexión ante la Virgen de la Cruz o del Rosario, situada en la Capilla del Arco de Ajújar. Así afrontaron la recta final en su regreso a la Iglesia de Santiago, donde todos los conjuntos escultóricos realizaron el tradicional canto de la Salve con el que se puso punto y final a los actos procesionales.
Noticias de Castilla y León: última hora local en La Razón
