Un retrato de Brigitte Bardot firmado por Andy Warhol vuelve a situar en primer plano una de las historias más icónicas del siglo XX. La obra, encargada por su exmarido, el millonario alemán Gunter Sachs, saldrá a subasta el próximo mes en Nueva York en una subasta de Sotheby’s, con una estimación de hasta 18 millones de dólares.. El cuadro forma parte de una serie de ocho serigrafías que Warhol realizó en 1974 a partir de una fotografía de Richard Avedon tomada en 1959, en pleno auge de la actriz. La pieza, dominada por tonos verdes, pertenece a la familia Sachs y será su hijo, Gunnar Sachs, quien la saque ahora a subasta.. El retrato que nació de una historia de amor. Detrás de la obra hay una historia que mezcla glamour, excesos y cultura pop. Gunter Sachs, heredero de una gran fortuna industrial alemana y conocido playboy de los años 60, hizo todo lo posible por conquistar a Bardot. Entre los gestos más recordados está el lanzamiento de miles de pétalos de rosa desde un helicóptero sobre la casa de la actriz en Saint-Tropez.. La pareja se casó en 1966 en Las Vegas, en uno de los romances más mediáticos de la época. Aunque el matrimonio solo duró tres años, mantuvieron una relación cercana durante décadas.. Sachs encargó los retratos a Warhol años después del divorcio, cuando Bardot ya había abandonado el cine para centrarse en los derechos de los animales. Millonario, fotógrafo y coleccionista, fue una figura clave en la vida cultural y social de los años 60, siempre rodeado de celebridades.. Bardot no fue solo una estrella de cine, sino uno de los grandes iconos culturales de su tiempo. Convertida en símbolo sexual tras el éxito de Y Dios creó a la mujer, proyectó una imagen de libertad y ruptura con las normas sociales que marcó a toda una generación.. Warhol supo captar esa esencia en sus retratos, siguiendo el estilo que ya había aplicado a figuras como Marilyn Monroe o Elizabeth Taylor: primeros planos, colores intensos y una estética que elevaba a las celebridades a iconos universales.. Más allá de su valor artístico y económico, la obra también arrastra una fuerte carga personal. Gunter Sachs murió en 2011, a los 78 años, tras suicidarse al conocer que padecía Alzheimer. Bardot confesó entonces que la noticia la dejó “destrozada”.
Una obra ligada a una de las historias de amor más mediáticas del siglo XX vuelve al mercado con una valoración millonaria. Detrás del retrato de Bardot firmado por Warhol hay mucho más que arte
Un retrato de Brigitte Bardot firmado por Andy Warhol vuelve a situar en primer plano una de las historias más icónicas del siglo XX. La obra, encargada por su exmarido, el millonario alemán Gunter Sachs, saldrá a subasta el próximo mes en Nueva York en una subasta de Sotheby’s, con una estimación de hasta 18 millones de dólares.. El cuadro forma parte de una serie de ocho serigrafías que Warhol realizó en 1974 a partir de una fotografía de Richard Avedon tomada en 1959, en pleno auge de la actriz. La pieza, dominada por tonos verdes, pertenece a la familia Sachs y será su hijo, Gunnar Sachs, quien la saque ahora a subasta.. Detrás de la obra hay una historia que mezcla glamour, excesos y cultura pop. Gunter Sachs, heredero de una gran fortuna industrial alemana y conocido playboy de los años 60, hizo todo lo posible por conquistar a Bardot. Entre los gestos más recordados está el lanzamiento de miles de pétalos de rosa desde un helicóptero sobre la casa de la actriz en Saint-Tropez.. La pareja se casó en 1966 en Las Vegas, en uno de los romances más mediáticos de la época. Aunque el matrimonio solo duró tres años, mantuvieron una relación cercana durante décadas.. Sachs encargó los retratos a Warhol años después del divorcio, cuando Bardot ya había abandonado el cine para centrarse en los derechos de los animales. Millonario, fotógrafo y coleccionista, fue una figura clave en la vida cultural y social de los años 60, siempre rodeado de celebridades.. Bardot no fue solo una estrella de cine, sino uno de los grandes iconos culturales de su tiempo. Convertida en símbolo sexual tras el éxito de Y Dios creó a la mujer, proyectó una imagen de libertad y ruptura con las normas sociales que marcó a toda una generación.. Warhol supo captar esa esencia en sus retratos, siguiendo el estilo que ya había aplicado a figuras como Marilyn Monroe o Elizabeth Taylor: primeros planos, colores intensos y una estética que elevaba a las celebridades a iconos universales.. Más allá de su valor artístico y económico, la obra también arrastra una fuerte carga personal. Gunter Sachs murió en 2011, a los 78 años, tras suicidarse al conocer que padecía Alzheimer. Bardot confesó entonces que la noticia la dejó “destrozada”.
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