En las últimas horas, la influencer Sandra Pérez, mejor conocida como Aquisandrax, se ha situado en el centro de la polémica por una de sus últimas publicaciones en redes. En ella, se observa a la joven de 26 años, arrodillada y en actitud desenfadada, posando junto a la figura religiosa de un santo y el Niño Jesús colgados en lo que parece ser un altar.. «Tocó salir el sábado noche a confesarme y rezar», escribió la tiktoker este domingo, a través de sus stories de Instagram, acompañando su provocadora afirmación con el tema de Like a prayer de Madonna y poniendo así el broche de oro a una fotografía en la que, además de ella, destacan las figuras de San Antonio de Padua con el Niño Jesús en brazos, ambas colocados boca abajo y envueltas por luces rojas y verdes.. Esta curiosa estampa, tomada desde el interior de un karaoke, no tardó en generar reacciones divididas entre los usuarios, entre quienes defienden que se enmarca en una intencionalidad de humor y quienes, en cambio, consideran que ponerse a rezar frente a la imagen de un santo boca abajo se trataría de «una falta de respeto» hacia las personas creyentes.. Una de las voces más críticas en este sentido fue Roci de Caveda, una compañera de sector que le hizo saber su rechazo a la propia Sandra a través de un chat privado en Instagram. Esta última, sin embargo, en lugar de rectificar o pedir disculpas, decidió dar un paso al frente y lanzar una contundente réplica a esta influencer, a la que se refirió más tarde como «insta mami».. «¿Es más falta de respeto ir a un karaoke que monetizar a tus hijos menores que no pueden dar consentimiento?», sentenció Pérez en su respuesta dentro del chat, dejando la caer la supuesta hipocresía de Rocío por juzgarla deliberadamente por su post antes de informarse, obviando las supuestas implicaciones religiosas de una imagen de tales características.. Y es que, según ella misma explicó, colocar la figura de San Antonio de Padua boca abajo responde a una tradición católica, especialmente extendida en algunos países de Latinoamérica, que se utiliza para pedir pareja o matrimonio. «Cuando te lo concede, le das la vuelta, de ahí que lo tengan en ese karaoke, que se llama ‘La sala del despecho'», señaló ella, a través de su perfil de X.. En su respuesta, la tiktoker, quien desde hace años es residente en Miami, remató con una pulla hacia aquellas personas católicas que pudieran sentirse «ofendidas» por la decoración de un establecimiento o «una tradición de tu propia religión», insinuando que son ellos los que tendrían «un problema». «Que muy católicos, muy católicos, pero a Dios rezando y con el mazo dando. No cuesta mucho informarse de lo que significa antes de empezar a criticar», concluyó.. Sandra Pérez, o ‘Aquisandrax’, a través de ‘stories’.AQUISANDRAX / INSTAGRAM. Ante el revuelo causado en redes sociales, la influencer Roci de Caveda, por alusiones directo, dejó caer su intención de tomar acciones legales contra ella por, supuestamente, «generar odio» en internet. A este respecto, Sandra Pérez no se achantó y señaló que estaría «harta de callar» frente a las figuras públicas que amenazan con denunciarla por alzar la voz públicamente.. «Señoras, pues no hagáis cosas que incitan al odio, ¿por qué tengo que tener yo la culpa o el castigo de nunca poder decir nada? Harta de callar», expresó.
En las últimas horas, la influencer Sandra Pérez, mejor conocida como Aquisandrax, se ha situado en el centro de la polémica por una de sus últimas publicaciones en redes. En ella, se observa a la joven de 26 años, arrodillada y en actitud desenfadada, posando junto a la figura religiosa de un santo y el Niño Jesús colgados en lo que parece ser un altar.. «Tocó salir el sábado noche a confesarme y rezar», escribió la tiktoker este domingo, a través de sus stories de Instagram, acompañando su provocadora afirmación con el tema de Like a prayer de Madonna y poniendo así el broche de oro a una fotografía en la que, además de ella, destacan las figuras de San Antonio de Padua con el Niño Jesús en brazos, ambas colocados boca abajo y envueltas por luces rojas y verdes.. Esta curiosa estampa, tomada desde el interior de un karaoke, no tardó en generar reacciones divididas entre los usuarios, entre quienes defienden que se enmarca en una intencionalidad de humor y quienes, en cambio, consideran que ponerse a rezar frente a la imagen de un santo boca abajo se trataría de «una falta de respeto» hacia las personas creyentes.. Una de las voces más críticas en este sentido fue Roci de Caveda, una compañera de sector que le hizo saber su rechazo a la propia Sandra a través de un chat privado en Instagram. Esta última, sin embargo, en lugar de rectificar o pedir disculpas, decidió dar un paso al frente y lanzar una contundente réplica a esta influencer, a la que se refirió más tarde como «insta mami».. «¿Es más falta de respeto ir a un karaoke que monetizar a tus hijos menores que no pueden dar consentimiento?», sentenció Pérez en su respuesta dentro del chat, dejando la caer la supuesta hipocresía de Rocío por juzgarla deliberadamente por su post antes de informarse, obviando las supuestas implicaciones religiosas de una imagen de tales características.. Y es que, según ella misma explicó, colocar la figura de San Antonio de Padua boca abajo responde a una tradición católica, especialmente extendida en algunos países de Latinoamérica, que se utiliza para pedir pareja o matrimonio. «Cuando te lo concede, le das la vuelta, de ahí que lo tengan en ese karaoke, que se llama ‘La sala del despecho'», señaló ella, a través de su perfil de X.. En su respuesta, la tiktoker, quien desde hace años es residente en Miami, remató con una pulla hacia aquellas personas católicas que pudieran sentirse «ofendidas» por la decoración de un establecimiento o «una tradición de tu propia religión», insinuando que son ellos los que tendrían «un problema». «Que muy católicos, muy católicos, pero a Dios rezando y con el mazo dando. No cuesta mucho informarse de lo que significa antes de empezar a criticar», concluyó.. Ante el revuelo causado en redes sociales, la influencer Roci de Caveda, por alusiones directo, dejó caer su intención de tomar acciones legales contra ella por, supuestamente, «generar odio» en internet. A este respecto, Sandra Pérez no se achantó y señaló que estaría «harta de callar» frente a las figuras públicas que amenazan con denunciarla por alzar la voz públicamente.. «Señoras, pues no hagáis cosas que incitan al odio, ¿por qué tengo que tener yo la culpa o el castigo de nunca poder decir nada? Harta de callar», expresó.
