El Real Madrid está en pleno proceso electoral, pero el mercado de fichajes no para y el club blanco tiene que moverse para no quedarse atrás y reforzarse para la temporada que viene. Necesita fichar futbolistas para algunas posiciones que esta temporada han mostrado irregularidad.. Primero, elecciones. Las urnas se abren el domingo 7 de junio y hasta ese día Florentino Pérez no parece que vaya a pronunciar ningún nombre en público, pero las negociaciones avanzan y el club tiene identificadas las zonas del campo que necesitan refuerzo urgente. El proceso electoral ha frenado los anuncios oficiales, porque la directiva no quiere mezclar los fichajes con la campaña, pero las operaciones están encima de la mesa y cuando terminen las votaciones el plan se pondrá en marcha.. Lo primero que hay que aclarar es el banquillo. José Mourinho va a ser el próximo entrenador del Real Madrid y su llegada al club marca la hoja de ruta del mercado, porque el técnico portugués ya ha dado señales claras de los perfiles que quiere para construir su equipo. Eso acelera la toma de decisiones en la parcela defensiva, que es donde el Real Madrid tiene las carencias más evidentes después de una temporada llena de bajas y problemas físicos.. La zaga madridista llega al verano en una situación delicada. Carvajal y Alaba ya se han ido y Militao junto a Mendy arrastran lesiones que condicionan la temporada entera. Esto obliga al club a actuar con determinación en el mercado, y los dos nombres que encajan con lo que Mourinho pide están identificados: Ibrahima Konaté en el centro de la defensa y Denzel Dumfries en el carril derecho.. Dos fichajes. Konaté sale libre de Liverpool al final de la temporada, lo que convierte su fichaje en una operación limpia desde el punto de vista económico, porque el Real Madrid no tendría que abonar ningún traspaso y podría destinar ese dinero a otras necesidades. El central francés tiene físico y personalidad para competir al máximo nivel, y su llegada reforzaría un eje defensivo que ha sufrido demasiado con las ausencias. Mourinho lo conoce bien y encaja con el tipo de defensa que el portugués exige en su sistema.. Dumfries tiene una situación diferente porque pertenece al Inter de Milán, aunque su salida se puede activar a través de una cláusula valorada en 20 millones de euros, que para los estándares actuales del mercado es una cifra razonable para un lateral de su nivel. El holandés llegaría para elevar la competencia en el lateral derecho, una posición que con la incorporación de Alexander Arnold necesita un jugador que empuje desde atrás con criterio y que no le regale metros al rival. Dumfries aporta potencia, llegada y experiencia en el juego de alta intensidad que Mourinho siempre demanda a sus laterales.. Los dos refuerzos defensivos responden a una misma lectura del Real Madrid: la plantilla tal como está no aguanta otra temporada con esa fragilidad atrás. El club no puede volver a depender de los mismos futbolistas que han acumulado semanas fuera, y la apuesta por Konaté y Dumfries deja claro que la prioridad está en construir una defensa con más opciones y más garantías físicas para afrontar una temporada en la que el Real Madrid tendrá que competir en todos los frentes.
El club blanco, pese a que está en proceso electoral, sigue el mercado de fichajes para reforzarse
El Real Madrid está en pleno proceso electoral, pero el mercado de fichajes no para y el club blanco tiene que moverse para no quedarse atrás y reforzarse para la temporada que viene. Necesita fichar futbolistas para algunas posiciones que esta temporada han mostrado irregularidad.. Primero, elecciones. Las urnas se abren el domingo 7 de junio y hasta ese día Florentino Pérez no parece que vaya a pronunciar ningún nombre en público, pero las negociaciones avanzan y el club tiene identificadas las zonas del campo que necesitan refuerzo urgente. El proceso electoral ha frenado los anuncios oficiales, porque la directiva no quiere mezclar los fichajes con la campaña, pero las operaciones están encima de la mesa y cuando terminen las votaciones el plan se pondrá en marcha.. Lo primero que hay que aclarar es el banquillo. José Mourinho va a ser el próximo entrenador del Real Madrid y su llegada al club marca la hoja de ruta del mercado, porque el técnico portugués ya ha dado señales claras de los perfiles que quiere para construir su equipo. Eso acelera la toma de decisiones en la parcela defensiva, que es donde el Real Madrid tiene las carencias más evidentes después de una temporada llena de bajas y problemas físicos.. La zaga madridista llega al verano en una situación delicada. Carvajal y Alaba ya se han ido y Militao junto a Mendy arrastran lesiones que condicionan la temporada entera. Esto obliga al club a actuar con determinación en el mercado, y los dos nombres que encajan con lo que Mourinho pide están identificados: Ibrahima Konaté en el centro de la defensa y Denzel Dumfries en el carril derecho.. Dos fichajes. Konaté sale libre de Liverpool al final de la temporada, lo que convierte su fichaje en una operación limpia desde el punto de vista económico, porque el Real Madrid no tendría que abonar ningún traspaso y podría destinar ese dinero a otras necesidades. El central francés tiene físico y personalidad para competir al máximo nivel, y su llegada reforzaría un eje defensivo que ha sufrido demasiado con las ausencias. Mourinho lo conoce bien y encaja con el tipo de defensa que el portugués exige en su sistema.. Dumfries tiene una situación diferente porque pertenece al Inter de Milán, aunque su salida se puede activar a través de una cláusula valorada en 20 millones de euros, que para los estándares actuales del mercado es una cifra razonable para un lateral de su nivel. El holandés llegaría para elevar la competencia en el lateral derecho, una posición que con la incorporación de Alexander Arnold necesita un jugador que empuje desde atrás con criterio y que no le regale metros al rival. Dumfries aporta potencia, llegada y experiencia en el juego de alta intensidad que Mourinho siempre demanda a sus laterales.. Los dos refuerzos defensivos responden a una misma lectura del Real Madrid: la plantilla tal como está no aguanta otra temporada con esa fragilidad atrás. El club no puede volver a depender de los mismos futbolistas que han acumulado semanas fuera, y la apuesta por Konaté y Dumfries deja claro que la prioridad está en construir una defensa con más opciones y más garantías físicas para afrontar una temporada en la que el Real Madrid tendrá que competir en todos los frentes.
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