Ocurrió al final de la primera mitad, cuando el Real Madrid ya ganaba por tres goles. En una jugada, el Racing intentó llegar al área rival por su banda derecha, la izquierda blanca. Pero ahí estaba Diomande, no lejos de la esquina de su propia área, cerca también de Cucurella, para adelantarse, robar la pelota y empezar a jugar. Antes, había marcado un gol de los suyos, de esos en los que pega un cañonazo y el balón va a la escuadra. Ataque, gol y trabajo. Este es el Real Madrid de José Mourinho.. Fueron hace pocas semanas, pero qué lejos parecen ya aquellos presagios acerca del Real Madrid, de que no iba a encontrar su fútbol y de que no iba a poder competir en esta Liga. En Santander lo vio todo tan fácil que, tras el descanso, apenas pasaron cosas: goles y penaltis anulados, pero poco fútbol. El trabajo, todo lo bueno, ya había sucedido en la primera mitad.. Ahí se vio al mismo equipo que en el Camp Nou, aunque con Fede Valverde en lugar de Trent en la derecha. Parece que Mourinho ha encontrado el equipo que buscaba y no lo va a soltar. El día antes del partido ya había dicho que la victoria en Barcelona no valía nada si no tenía continuidad y por eso, en El Sardinero, no tocó nada importante en el equipo. Esto es, Bernardo Silva y Tchouameni en el centro, Güler en la derecha y Diomande en la izquierda. Con Bellingham sin parar y Mbappé a lo suyo. Atrás, Cucurella, Konaté y el renacido Huijsen, que ha entendido perfectamente lo que quiere Mou de él. Puede tener buen toque de balón, pero un defensa tiene que mandar atrás, y Huijsen ya lo hace. Es un equipo que empieza a recitarse de carrerilla y eso es una buena señal, porque indica que ya hay un punto de partida sobre el que trabajar y una idea que funciona, quizá antes de lo que Mourinho esperaba.. El Racing esperaba con ganas al conjunto blanco. Es uno de los históricos del fútbol español y hacía tiempo que no recibía al Real Madrid. Hacía buen tiempo en Santander y era un día para celebrar. Lo que no hubo fue opción de celebrar un empate y mucho menos una victoria. Este Madrid está varios peldaños por encima de equipos como el Racing. Ya no es el conjunto que sufrió en el campo del Espanyol o del Elche. Ahora manda, atosiga al rival, le impide sacar la pelota, sale con rapidez y castiga cualquier mínimo error del contrario. Es un Madrid profesional y divertido, un Madrid encantado con lo que hace y bonito de ver.. El alegre Racing de José Alberto no encontró ninguna salida. Perdía el balón muy rápido porque este Madrid muerde arriba y enseguida se planta en el área rival. Es verdad que el primer gol llegó tras un penalti que se inventó Mbappé y en el que el VAR no corrigió al árbitro, pero antes había habido un pisotón a Diomande y, principalmente, el dominio del conjunto madridista era abrumador. Por remates, por posesión, por ocupación del campo y porque no dejaba pensar al Racing.. Casi de repente, el Real Madrid se ha convertido en un colectivo en el que todos juegan para todos. Y la pelota manda a la hora de entender el partido. La vida es más sencilla si Bernardo Silva libera a Tchouameni de la obligación de crear y si Güler ve los espacios al primer toque, como sucedió en el segundo gol del Madrid. Ahí voló Bellingham, porque ahora vuela tanto cuando tiene la pelota como cuando tiene que saltar a recuperarla. De ahí quizá haya aprendido Diomande, ahora mismo un futbolista diferencial. Crea cierto morbo saber qué va a hacer Mourinho este miércoles en Champions, cuando ya puede volver Vinicius. El jugador de Costa de Marfil ha dado otro empaque al equipo.. Fueron cuarenta y cinco minutos para seguir haciéndose ilusiones. El Real Madrid no aguantó el ritmo en la segunda mitad, con un Racing más vivo, pero igual de derrotado.. El Real Madrid busca en El Sardinero su sexta victoria consecutiva ante un Racing que no ha perdido ningún partido como local esta temporada y ha sumado en casa los once puntos que lleva en LaLiga.. El último enfrentamiento del Madrid con el Racing fue en febrero de 2012, también con José Mourinho en el banquillo madridista. El conjunto de Santander no gana al equipo blanco en partido oficial desde abril de 2007, cuando se impuso, también en su feudo, por 2-1. Desde entonces, se han medido en diez ocasiones, con un balance de 9 victorias para los blancos y un empate.
En una gran primera parte, el equipo de José Mourinho se deshizo del rival. En la segunda mitad se lo tomó con más calma
Fútbol. En una gran primera parte, el equipo de José Mourinho se deshizo del rival. En la segunda mitad se lo tomó con más calma. El Barcelona se cura el orgullo con una goleada al Alavés (6-1). Creada: 01.11.2026 19:05. Última actualización: 01.11.2026 19:05. Ocurrió al final de la primera mitad, cuando el Real Madrid ya ganaba por tres goles. En una jugada, el Racing intentó llegar al área rival por su banda derecha, la izquierda blanca. Pero ahí estaba Diomande, no lejos de la esquina de su propia área, cerca también de Cucurella, para adelantarse, robar la pelota y empezar a jugar. Antes, había marcado un gol de los suyos, de esos en los que pega un cañonazo y el balón va a la escuadra. Ataque, gol y trabajo. Este es el Real Madrid de José Mourinho.. Fueron hace pocas semanas, pero qué lejos parecen ya aquellos presagios acerca del Real Madrid, de que no iba a encontrar su fútbol y de que no iba a poder competir en esta Liga. En Santander lo vio todo tan fácil que, tras el descanso, apenas pasaron cosas: goles y penaltis anulados, pero poco fútbol. El trabajo, todo lo bueno, ya había sucedido en la primera mitad.. Ahí se vio al mismo equipo que en el Camp Nou, aunque con Fede Valverde en lugar de Trent en la derecha. Parece que Mourinho ha encontrado el equipo que buscaba y no lo va a soltar. El día antes del partido ya había dicho que la victoria en Barcelona no valía nada si no tenía continuidad y por eso, en El Sardinero, no tocó nada importante en el equipo. Esto es, Bernardo Silva y Tchouameni en el centro, Güler en la derecha y Diomande en la izquierda. Con Bellingham sin parar y Mbappé a lo suyo. Atrás, Cucurella, Konaté y el renacido Huijsen, que ha entendido perfectamente lo que quiere Mou de él. Puede tener buen toque de balón, pero un defensa tiene que mandar atrás, y Huijsen ya lo hace. Es un equipo que empieza a recitarse de carrerilla y eso es una buena señal, porque indica que ya hay un punto de partida sobre el que trabajar y una idea que funciona, quizá antes de lo que Mourinho esperaba.. El Racing esperaba con ganas al conjunto blanco. Es uno de los históricos del fútbol español y hacía tiempo que no recibía al Real Madrid. Hacía buen tiempo en Santander y era un día para celebrar. Lo que no hubo fue opción de celebrar un empate y mucho menos una victoria. Este Madrid está varios peldaños por encima de equipos como el Racing. Ya no es el conjunto que sufrió en el campo del Espanyol o del Elche. Ahora manda, atosiga al rival, le impide sacar la pelota, sale con rapidez y castiga cualquier mínimo error del contrario. Es un Madrid profesional y divertido, un Madrid encantado con lo que hace y bonito de ver.. El alegre Racing de José Alberto no encontró ninguna salida. Perdía el balón muy rápido porque este Madrid muerde arriba y enseguida se planta en el área rival. Es verdad que el primer gol llegó tras un penalti que se inventó Mbappé y en el que el VAR no corrigió al árbitro, pero antes había habido un pisotón a Diomande y, principalmente, el dominio del conjunto madridista era abrumador. Por remates, por posesión, por ocupación del campo y porque no dejaba pensar al Racing.. Casi de repente, el Real Madrid se ha convertido en un colectivo en el que todos juegan para todos. Y la pelota manda a la hora de entender el partido. La vida es más sencilla si Bernardo Silva libera a Tchouameni de la obligación de crear y si Güler ve los espacios al primer toque, como sucedió en el segundo gol del Madrid. Ahí voló Bellingham, porque ahora vuela tanto cuando tiene la pelota como cuando tiene que saltar a recuperarla. De ahí quizá haya aprendido Diomande, ahora mismo un futbolista diferencial. Crea cierto morbo saber qué va a hacer Mourinho este miércoles en Champions, cuando ya puede volver Vinicius. El jugador de Costa de Marfil ha dado otro empaque al equipo.. Fueron cuarenta y cinco minutos para seguir haciéndose ilusiones. El Real Madrid no aguantó el ritmo en la segunda mitad, con un Racing más vivo, pero igual de derrotado.. El Real Madrid busca en El Sardinero su sexta victoria consecutiva ante un Racing que no ha perdido ningún partido como local esta temporada y ha sumado en casa los once puntos que lleva en LaLiga.. El último enfrentamiento del Madrid con el Racing fue en febrero de 2012, también con José Mourinho en el banquillo madridista. El conjunto de Santander no gana al equipo blanco en partido oficial desde abril de 2007, cuando se impuso, también en su feudo, por 2-1. Desde entonces, se han medido en diez ocasiones, con un balance de 9 victorias para los blancos y un empate.. Actualizado a las 19:05. ARCHIVADO EN:
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