La monogamia en los seres humanos siempre ha sido un tema de debate entre los amantes de la ciencia y la antropología. ¿Es la idea del ‘amor de la vida’ un constructo social, o quizás somos como los pingüinos que se emparejan hasta la muerte? Lo cierto es que la forma en la que los seres humanos nos relacionamos difiere mucho de la de cualquier otro animal. En nuestra sociedad existen múltiples factores, además de los instintos, para permanecer o no en pareja.. Un estudio elaborado por Departamento de Arqueología de la Universidad de Cambridge examinó los estilos de vida monógamos de diferentes especies y concluyo que los seres humanos tenemos una puntuación, para muchos, sorprendentemente alta, del 66 %, superior a la de animales como los chimpancés o los gorilas, especies que durante años ser han reconocid’o por tener comportamientos similares a los nuestros.. El ranking de los animales más monógamos. El estudio se hizo a partir de especies seleccionadas, y el ratón californiano, un pequeño roedor de unos 12cm de estatura, se llevó la corona con un 100 %. La cifra indica que el roedor forma vínculos inseparables para toda su vida, un ciclo que dura entre uno y dos años en la naturaleza y tres en cautiverio. De ahí le siguen otros animales como el perro salvaje africano (85 %) o el castor europeo (72,9 %).. Por el contrario, entre los animales más ‘infieles’ se encuentran los gorilas de montaña con un 6 %, los chimpancés con solo un 4 % (al igual que el delfín) y la oveja de Soay, de Escocia. Esta especie cuya hembra se aparea con múltiples machos y cuyo porcentaje de monogamia no llega ni al 1 % (0,6 %), proviene de las islas escocesas de St Kilda y son conocidas por su aspecto salvaje, su lana escasa (que no requiere esquila).. El investigador Mark Dyble, señala que en «la liga de élite de la monogamia», los seres humanos se encuentran en una posición cómoda, «mientras que la gran mayoría de los demás mamíferos adoptan un enfoque mucho más promiscuo para el apareamiento». Esto se podría explicar en el hecho de que el emparejamiento tiene ventajas diferentes según la especie, lo que han llamado monogamia social.. ¿Cómo funciona la monogamia social?. En esencia la monogamia social se deriva de los beneficios que los animales adquieren al estar en pareja. Por ejemplo, muchos animales se unen durante al menos una temporada de reproducción para cuidar a sus crías y ahuyentar a los rivales, aunque los estudios genéticos muestran que en muchas caso hay apareamientos fuera de la pareja.. En este contexto, el estudio examinó varias poblaciones humanas a lo largo de la historia, calculando la proporción de hermanos de padre y madre (individuos que comparten la misma madre y el mismo padre) en comparación con los medio hermanos. En humanos, la monogamia social explica por qué muchas comunidades se organizan alrededor de parejas estables, aun cuando la infidelidad existe.. Kit Opie, profesor del Departamento de Antropología y Arqueología de la Universidad de Bristol, en declaraciones recogidas por la BBC, afirmó que el estudio es otro elemento clave para comprender cómo surgió la monogamia en los seres humanos. «Creo que este artículo nos proporciona una comprensión muy clara de que, a lo largo del tiempo y en diferentes lugares, los humanos son monógamos», declaró.
Un estudio reveló que los seres humanos nos parecemos a las suricatas en cuanto a la formación de parejas y somos más ‘fieles’ que nuestros primos los chimpancés.
La monogamia en los seres humanos siempre ha sido un tema de debate entre los amantes de la ciencia y la antropología. ¿Es la idea del ‘amor de la vida’ un constructo social, o quizás somos como los pingüinos que se emparejan hasta la muerte? Lo cierto es que la forma en la que los seres humanos nos relacionamos difiere mucho de la de cualquier otro animal. En nuestra sociedad existen múltiples factores, además de los instintos, para permanecer o no en pareja.. Un estudio elaborado por Departamento de Arqueología de la Universidad de Cambridge examinó los estilos de vida monógamos de diferentes especies y concluyo que los seres humanos tenemos una puntuación, para muchos, sorprendentemente alta, del 66 %, superior a la de animales como los chimpancés o los gorilas, especies que durante años ser han reconocid’o por tener comportamientos similares a los nuestros.. El ranking de los animales más monógamos. El estudio se hizo a partir de especies seleccionadas, y el ratón californiano, un pequeño roedor de unos 12cm de estatura, se llevó la corona con un 100 %. La cifra indica que el roedor forma vínculos inseparables para toda su vida, un ciclo que dura entre uno y dos años en la naturaleza y tres en cautiverio. De ahí le siguen otros animales como el perro salvaje africano (85 %) o el castor europeo (72,9 %).. Por el contrario, entre los animales más ‘infieles’ se encuentran los gorilas de montaña con un 6 %, los chimpancés con solo un 4 % (al igual que el delfín) y la oveja de Soay, de Escocia. Esta especie cuya hembra se aparea con múltiples machos y cuyo porcentaje de monogamia no llega ni al 1 % (0,6 %), proviene de las islas escocesas de St Kilda y son conocidas por su aspecto salvaje, su lana escasa (que no requiere esquila).. El investigador Mark Dyble, señala que en «la liga de élite de la monogamia», los seres humanos se encuentran en una posición cómoda, «mientras que la gran mayoría de los demás mamíferos adoptan un enfoque mucho más promiscuo para el apareamiento». Esto se podría explicar en el hecho de que el emparejamiento tiene ventajas diferentes según la especie, lo que han llamado monogamia social.. ¿Cómo funciona la monogamia social?. En esencia la monogamia social se deriva de los beneficios que los animales adquieren al estar en pareja. Por ejemplo, muchos animales se unen durante al menos una temporada de reproducción para cuidar a sus crías y ahuyentar a los rivales, aunque los estudios genéticos muestran que en muchas caso hay apareamientos fuera de la pareja.. En este contexto, el estudio examinó varias poblaciones humanas a lo largo de la historia, calculando la proporción de hermanos de padre y madre (individuos que comparten la misma madre y el mismo padre) en comparación con los medio hermanos. En humanos, la monogamia social explica por qué muchas comunidades se organizan alrededor de parejas estables, aun cuando la infidelidad existe.. Kit Opie, profesor del Departamento de Antropología y Arqueología de la Universidad de Bristol, en declaraciones recogidas por la BBC, afirmó que el estudio es otro elemento clave para comprender cómo surgió la monogamia en los seres humanos. «Creo que este artículo nos proporciona una comprensión muy clara de que, a lo largo del tiempo y en diferentes lugares, los humanos son monógamos», declaró.
