Castilla y León, región histórica donde las haya y parte esencial en la construcción de lo que hoy es España, puede presumir, y de hecho lo hace, de su Semana Santa. Una celebración religiosa y espiritual, también etnográfica y social, que va más allá de todo esto por su impacto económico y lo que mueve turísticamente hablando, que se caracteriza sobre todo por su sobriedad, silencio y, sobre todo, por un patrimonio artístico excepcional.. Es, además, la comunidad autónoma que cuenta con más celebraciones declaradas de Interés Turístico Internacional, concretamente ocho: Valladolid, Zamora, León, Salamanca, Medina del Campo, Medina de Rioseco, Palencia y Ávila, aunque cuenta también con otras muchas otras celebraciones semanasanteras y tradiciones en el medio rural que están consideradas Bien de Interés Cultural (BIC) de carácter inmaterial, como la Pasión del municipio zamorano de Bercianos de Aliste -una de las celebraciones más impactantes y auténticas de España y que lo que la hace única es que los cofrades desfilan el Viernes Santo vistiendo lo que algún día será su propia mortaja-; de Interés Turístico Nacional, como es el caso de la Bajada del Ángel de la localidad vallisoletana de Peñafiel, que se celebra el Domingo de Resurrección; o de Interés Turístico Regional, coomo el caso que ocupa estas líneas de hoy en LA RAZÓN, un rito único en España que no deja indiferente a nadie: la procesión de Los Romances de la localidad abulense de Navaluenga.. Una tradición cuyo origen se encuentra en el siglo XVII en la que dos cuadrillas de personas se retan en el canto de romances, escritos por Lope de Vega, durante la procesión de Jueves Santo.. Tradición y religiosidad popular se dan la mano en este ritual del arte y el rezo en las calles, que sobresale por su originalidad y dramatismo, señas de identidad ambas de la Pasión de Navaluenga.. Son más de trescientos los versos que conforman los romances y que se publicaron en el año 1614 en las Rimas Sacras (similar a un Vía Crucis). El reto consiste en quien, sin equivocarse, recita, de las dos citadas agrupaciones, más rápido, más alto y mejor dichos romances.. Antes de Semana Santam durante la Curesma sobre todo, los romanceros ensayan uno a uno los versos escritos por Lope de Vega aunque, como curiosidad, no todos son del insigne escritor y dramaturgo considerado como el «Fénix de los Ingenios», ya que los dos últimos romances de los 14 que se cantan y recitan, La Soledad de Nuestra Señora y Al Sepulcro de Cristo, son de José de Valdivieso, destacado sacerdote, poeta y dramaturgo del Siglo de Oro español, además de amigo íntimo de Lope de Vega.. La estructuración de los romances de Lope de Vega, divididos todos ellos en catorce estaciones, apunta a un Vía Crucis Penitencial.. En cuanto a la procesión, cabe señalar que conserva el mismo recorrido que en el pasado, y desfila por las afueras del pueblo hasta llegar a la ermita de Nuestra Señora de la Merced, acto que se generaliza en los vía crucis penitenciales.. La Hermandad de los Romanceros, cuyos miembros se identifican con un lazo celeste en el brazo, son los que se encargan de esta procesión, en la que se llevan acabo algunas paradas, como la de la ermita de la Meced, para que las mujeres entonen desde su interior “La Despedida”. La devoción em Navaluenga por Virgen de la Merced s total, quizas porque durante la Guerra Civil en la talla de la Virgen aparecieran unas cadenas de preso como evocación a la dedicación de los mercedarios al rescate de presos cristianos en tierras sarracenas, como evocación al reo que carga con la cruz, con los pecados del mundo, con las cadenas del pecado.. Un pueblo, en definitiva, que cada Jueves Santo canta a la muerte, al perdón, al dolor, a la injusticia y a la soledad del Hijo de Dios en su pasión, en romances como este:. “De luto se cubre el cielo. y el sol de sangriento esmalte,. o padece Dios o el mundo. se disuelve o se deshace.. Al pie de la cruz María. está con dolor constante,. mirando al sol que se pone. entre arreboles de sangre”.. Cantar en romance implica interpretar composiciones poéticas narrativas tradicionales de origen español, caracterizadas por series ilimitadas de versos octosílabos con rima asonante en los pares. El romance abarca temas épicos, líricos o históricos, transmitidos oralmente desde la Edad Media.. Se trata de versos octosílabos (8 sílabas), con rima asonante en los versos pares y versos impares sueltos, que se caracterizan por su lenguaje sencillo pero arcaizante, directo y a menudo fragmentario, y originalmente diseñados para ser cantados o recitados y se acompañan habitualmente de instrumentos musicales.. La tradición ha pasado de generación en generación gracias a la transmisión oral. Con el paso del tiempo, esta costumbre se ha convertido en uno de los elementos más representativos del patrimonio cultural del municipio.. Y lo que comenzó como una tradición popular, sin organización, se ha ido convirtiendo en el acto principal de la Semana Santa de Navaluenga, reuniendo a miles de personas en el denominado “Pique” o reto de las cuadrillas, al finalizar la procesión.. La tradición dice que si finalizado el pique ninguna de las cuadrillas pierde al no equivocarse, una de ellas, al azar, entonará un verso debiendo la otra cuadrilla responder inmediatamente con el verso posterior para discernir cual de las cuadrillas se alza con la victoria.. Antiguamente los perdedores pagaban limonada y mantecados a los ganadores, pero en la actualidad es el Ayuntamiento de Navaluenga el que mantiene la tradición ofreciendo bollitos y limonada a vecinos y turistas en la plaza.
Se trata de un rito único en España que tiene su origen en el siglo XVII y se celebra cada Jueves Santo
Castilla y León, región histórica donde las haya y parte esencial en la construcción de lo que hoy es España, puede presumir, y de hecho lo hace, de su Semana Santa. Una celebración religiosa y espiritual, también etnográfica y social, que va más allá de todo esto por su impacto económico y lo que mueve turísticamente hablando, que se caracteriza sobre todo por su sobriedad, silencio y, sobre todo, por un patrimonio artístico excepcional.. Es, además, la comunidad autónoma que cuenta con más celebraciones declaradas de Interés Turístico Internacional, concretamente ocho: Valladolid, Zamora, León, Salamanca, Medina del Campo, Medina de Rioseco, Palencia y Ávila, aunque cuenta también con otras muchas otras celebraciones semanasanteras y tradiciones en el medio rural que están consideradas Bien de Interés Cultural (BIC) de carácter inmaterial, como la Pasión del municipio zamorano de Bercianos de Aliste -una de las celebraciones más impactantes y auténticas de España y que lo que la hace única es que los cofrades desfilan el Viernes Santo vistiendo lo que algún día será su propia mortaja-; de Interés Turístico Nacional, como es el caso de la Bajada del Ángel de la localidad vallisoletana de Peñafiel, que se celebra el Domingo de Resurrección; o de Interés Turístico Regional, coomo el caso que ocupa estas líneas de hoy en LA RAZÓN, un rito único en España que no deja indiferente a nadie: la procesión de Los Romances de la localidad abulense de Navaluenga.. Una tradición cuyo origen se encuentra en el siglo XVII en la que dos cuadrillas de personas se retan en el canto de romances, escritos por Lope de Vega, durante la procesión de Jueves Santo.. Tradición y religiosidad popular se dan la mano en este ritual del arte y el rezo en las calles, que sobresale por su originalidad y dramatismo, señas de identidad ambas de la Pasión de Navaluenga.. Son más de trescientos los versos que conforman los romances y que se publicaron en el año 1614 en las Rimas Sacras (similar a un Vía Crucis). El reto consiste en quien, sin equivocarse, recita, de las dos citadas agrupaciones, más rápido, más alto y mejor dichos romances.. Antes de Semana Santam durante la Curesma sobre todo, los romanceros ensayan uno a uno los versos escritos por Lope de Vega aunque, como curiosidad, no todos son del insigne escritor y dramaturgo considerado como el «Fénix de los Ingenios», ya que los dos últimos romances de los 14 que se cantan y recitan, La Soledad de Nuestra Señora y Al Sepulcro de Cristo, son de José de Valdivieso, destacado sacerdote, poeta y dramaturgo del Siglo de Oro español, además de amigo íntimo de Lope de Vega.. La estructuración de los romances de Lope de Vega, divididos todos ellos en catorce estaciones, apunta a un Vía Crucis Penitencial.. En cuanto a la procesión, cabe señalar que conserva el mismo recorrido que en el pasado, y desfila por las afueras del pueblo hasta llegar a la ermita de Nuestra Señora de la Merced, acto que se generaliza en los vía crucis penitenciales.. La Hermandad de los Romanceros, cuyos miembros se identifican con un lazo celeste en el brazo, son los que se encargan de esta procesión, en la que se llevan acabo algunas paradas, como la de la ermita de la Meced, para que las mujeres entonen desde su interior “La Despedida”. La devoción em Navaluenga por Virgen de la Merced s total, quizas porque durante la Guerra Civil en la talla de la Virgen aparecieran unas cadenas de preso como evocación a la dedicación de los mercedarios al rescate de presos cristianos en tierras sarracenas, como evocación al reo que carga con la cruz, con los pecados del mundo, con las cadenas del pecado.. Un pueblo, en definitiva, que cada Jueves Santo canta a la muerte, al perdón, al dolor, a la injusticia y a la soledad del Hijo de Dios en su pasión, en romances como este:. “De luto se cubre el cielo. y el sol de sangriento esmalte,. o padece Dios o el mundo. se disuelve o se deshace.. Al pie de la cruz María. está con dolor constante,. mirando al sol que se pone. entre arreboles de sangre”.. Cantar en romance implica interpretar composiciones poéticas narrativas tradicionales de origen español, caracterizadas por series ilimitadas de versos octosílabos con rima asonante en los pares. El romance abarca temas épicos, líricos o históricos, transmitidos oralmente desde la Edad Media.. Se trata de versos octosílabos (8 sílabas), con rima asonante en los versos pares y versos impares sueltos, que se caracterizan por su lenguaje sencillo pero arcaizante, directo y a menudo fragmentario, y originalmente diseñados para ser cantados o recitados y se acompañan habitualmente de instrumentos musicales.. La tradición ha pasado de generación en generación gracias a la transmisión oral. Con el paso del tiempo, esta costumbre se ha convertido en uno de los elementos más representativos del patrimonio cultural del municipio.. Y lo que comenzó como una tradición popular, sin organización, se ha ido convirtiendo en el acto principal de la Semana Santa de Navaluenga, reuniendo a miles de personas en el denominado “Pique” o reto de las cuadrillas, al finalizar la procesión.. La tradición dice que si finalizado el pique ninguna de las cuadrillas pierde al no equivocarse, una de ellas, al azar, entonará un verso debiendo la otra cuadrilla responder inmediatamente con el verso posterior para discernir cual de las cuadrillas se alza con la victoria.. Antiguamente los perdedores pagaban limonada y mantecados a los ganadores, pero en la actualidad es el Ayuntamiento de Navaluenga el que mantiene la tradición ofreciendo bollitos y limonada a vecinos y turistas en la plaza.
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