El colectivo okupa de Can Vies, en Barcelona, celebra desde ayer y hasta la semana que viene una serie de conciertos y fiestas para conmemorar 29 años de okupación. Ante esta situación, el grupo municipal del Partido Popular, liderado por Daniel Sirera, ha criticado que Barcelona sea «una ciudad donde los okupas campan a sus anchas» y ha reclamado reconocer si tienen el permiso municipal para realizar estas celebraciones.. «Es intolerable que un año después de aprobarse la conversión de Can Vies en equipamiento municipal, los okupas sigan actuando como si fueran los propietarios del espacio y haciendo lo que les da la gana sin ningún tipo de consecuencia, ni control», ha añadido Sirera, que también ha advertido de que «no puede haber barra libre para quienes incumplen sistemáticamente las normas de convivencia».. En este contexto, el líder popular ha reclamado más presencia policial en la zona durante los días convocados por el colectivo okupa: «Los vecinos están hartos de que en Barcelona siempre tengan privilegios los mismos, los que incumplen la ley». «Mientras el gobierno municipal impone horarios a los vecinos que pasean al perro desatado en la Rambla de Sants, tolera que los okupas organicen fiestas ilegales y sin permiso en un edificio en ruinas», ha criticado.. Un desalojo eterno. Hace ya diez años, Barcelona asistió atónita al intento de desalojo de la casa okupada de Can Vies en el barrio de Sants. Las calles ardieron durante una semana y Xavier Trias, por entonces alcalde de la capital catalana, desistió. Ya en diciembre, tras varias peticiones del partido popular, el líder del PP en Barcelona, Daniel Sirera, reclamó al alcalde de la ciudad, Jaume Collboni, que «recupere cuanto antes el edificio de Can Vies para transformarlo en un equipamiento de barrio».
Sirera recuerda que el consistorio aprobó la conversión del espacio en un equipamiento municipal
El colectivo okupa de Can Vies, en Barcelona, celebra desde ayer y hasta la semana que viene una serie de conciertos y fiestas para conmemorar 29 años de okupación. Ante esta situación, el grupo municipal del Partido Popular, liderado por Daniel Sirera, ha criticado que Barcelona sea «una ciudad donde los okupas campan a sus anchas» y ha reclamado reconocer si tienen el permiso municipal para realizar estas celebraciones.. «Es intolerable que un año después de aprobarse la conversión de Can Vies en equipamiento municipal, los okupas sigan actuando como si fueran los propietarios del espacio y haciendo lo que les da la gana sin ningún tipo de consecuencia, ni control», ha añadido Sirera, que también ha advertido de que «no puede haber barra libre para quienes incumplen sistemáticamente las normas de convivencia».. En este contexto, el líder popular ha reclamado más presencia policial en la zona durante los días convocados por el colectivo okupa: «Los vecinos están hartos de que en Barcelona siempre tengan privilegios los mismos, los que incumplen la ley». «Mientras el gobierno municipal impone horarios a los vecinos que pasean al perro desatado en la Rambla de Sants, tolera que los okupas organicen fiestas ilegales y sin permiso en un edificio en ruinas», ha criticado.. Un desalojo eterno. Hace ya diez años, Barcelona asistió atónita al intento de desalojo de la casa okupada de Can Vies en el barrio de Sants. Las calles ardieron durante una semana y Xavier Trias, por entonces alcalde de la capital catalana, desistió. Ya en diciembre, tras varias peticiones del partido popular, el líder del PP en Barcelona, Daniel Sirera, reclamó al alcalde de la ciudad, Jaume Collboni, que «recupere cuanto antes el edificio de Can Vies para transformarlo en un equipamiento de barrio».
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