Después de ser noticia por abandonar MasterChef después de 13 años al frente como jurado, Samantha Vallejo-Nágera ha realizado un posado con sus hijos en la revista ¡Hola!. Entre ellos, Roscón, su «mejor compañero de viaje», tal y como destaca la propia empresaria. Coincide, además, con la mayoría de edad del joven. «Roscón ha sido un niño superquerido por los demás. Siempre ha sido líder. Siempre ha sido tan divertido que ha sido más polo de atracción de risas que de desprecio», dice sobre su hijo, que tiene síndrome de Down.. Según su relato, «los niños son síndrome de Down ven la vida sin filtro. Ven el amor incondicional de una persona hacia otra como un sentimiento real, ellos son todo amor, todo diversión».. «La aceptación llegó muy pronto. Cuando me di cuenta de que era un niño normal, que comía normal, que estaba normal y que era monísimo. Es entonces cuando te entra esa especie de protección, de que le quieres más de lo que le puedes querer».. Sobre el día a día de su hijo, asegura que es «plenamente feliz porque es superautónomo». «Él ya quiere coger el metro solo, quiere aprender a conducir, quiere hacerlo todo».. Además, revela que es «exactamente igual» que ella: «Es fiestero, divertido, sociable, rápido, hiperactivo y creativo. Le gusta el karaoke, le gusta cantar, le gusta el escenario, hablar en público. Como a mí».
Después de ser noticia por abandonar MasterChef después de 13 años al frente como jurado, Samantha Vallejo-Nágera ha realizado un posado con sus hijos en la revista ¡Hola!. Entre ellos, Roscón, su «mejor compañero de viaje», tal y como destaca la propia empresaria. Coincide, además, con la mayoría de edad del joven. «Roscón ha sido un niño superquerido por los demás. Siempre ha sido líder. Siempre ha sido tan divertido que ha sido más polo de atracción de risas que de desprecio», dice sobre su hijo, que tiene síndrome de Down.. Según su relato, «los niños son síndrome de Down ven la vida sin filtro. Ven el amor incondicional de una persona hacia otra como un sentimiento real, ellos son todo amor, todo diversión».. «La aceptación llegó muy pronto. Cuando me di cuenta de que era un niño normal, que comía normal, que estaba normal y que era monísimo. Es entonces cuando te entra esa especie de protección, de que le quieres más de lo que le puedes querer».. Sobre el día a día de su hijo, asegura que es «plenamente feliz porque es superautónomo». «Él ya quiere coger el metro solo, quiere aprender a conducir, quiere hacerlo todo».. Además, revela que es «exactamente igual» que ella: «Es fiestero, divertido, sociable, rápido, hiperactivo y creativo. Le gusta el karaoke, le gusta cantar, le gusta el escenario, hablar en público. Como a mí».
