Galicia ha diseñado una estrategia integral para reforzar uno de sus sectores industriales más emblemáticos y con mayor implantación territorial. El Plan director del sector forestal-madera 2026-2028 nace como una herramienta para marcar el rumbo de una cadena productiva que es ya líder a nivel estatal por cifra de negocio y que aspira a ganar competitividad, avanzar en sostenibilidad y consolidarse como generadora de empleo estable y de calidad.. La industria de base forestal representa actualmente el 5,5 % de la cifra de negocio total de Galicia y da trabajo a más de 13.600 personas. Su peso es especialmente relevante en el medio rural: en 52 de los 313 ayuntamientos gallegos, este sector supone más del 30 % de los establecimientos, y en siete comarcas figura entre las tres principales actividades industriales.. A ello se suma una facturación anual superior a los 2.400 millones de euros, equivalente a cerca del 1,7 % del PIB gallego, y una intensa interrelación con el conjunto del tejido productivo, con vínculos comerciales con el 80 % de las actividades económicas de la comunidad.. Cinco ejes para reforzar competitividad y futuro. El borrador del plan se articula en cinco grandes ejes de actuación y siete ámbitos prioritarios, que abarcan desde la internacionalización y la digitalización hasta la sostenibilidad, la economía circular y las personas.. Entre sus objetivos se encuentran la automatización de los procesos productivos, el uso inteligente de los datos para mejorar la productividad y la competitividad, y la adaptación de las empresas a un entorno industrial cada vez más exigente y globalizado.. La sostenibilidad ocupa un lugar central en el documento, entendida no solo como una exigencia ambiental, sino como una auténtica oportunidad económica. En este marco, el plan impulsa la valorización integral de los recursos forestales, el aprovechamiento de la biomasa, la mejora de la eficiencia energética y el cumplimiento de criterios ambientales, sociales y de gobernanza.. La madera como material estratégico. Uno de los pilares del plan es la apuesta decidida por la madera como material estratégico en la construcción y la rehabilitación, tanto por su menor huella de carbono como por su potencial para descarbonizar otros sectores clave. La hoja de ruta también mira hacia la biorrefinería, fomentando nuevas transformaciones de la madera y sus subproductos en biomateriales, biocombustibles e incluso fibras textiles, ampliando así la cadena de valor.. En paralelo, la digitalización de la cadena monte-industria se plantea como una palanca fundamental para mejorar la gestión de los montes, optimizar los procesos industriales y comerciales y reforzar la trazabilidad, incorporando tecnologías avanzadas como la inteligencia artificial.. Personas, talento y financiación. El factor humano es otro de los ejes vertebradores del plan. La estrategia sitúa en el centro la formación, la seguridad y la salud laboral, así como la atracción y retención de talento como elementos clave de la política industrial. A ello se suman medidas para facilitar el acceso a financiación, impulsar el desarrollo de suelo industrial y mejorar las infraestructuras necesarias para acompañar el crecimiento del sector.. El documento prevé, además, un sistema de seguimiento conjunto con el propio sector, que permitirá adaptar y redefinir las medidas en función de su evolución, incorporando los ajustes necesarios en futuras actualizaciones del plan.. El Plan director del sector forestal-madera es el resultado de un proceso participativo y colaborativo, articulado a través de un convenio entre la Axencia Galega da Industria Forestal (Xera), el Clúster da Madeira e do Deseño de Galicia, la Asociación provincial de empresarios de la primera transformación de la madera de Lugo y la Federación Empresarial de Aserradores y Rematantes de Maderas de Galicia.. A este trabajo se sumó una consulta pública a través del portal de transparencia, abierta a la ciudadanía y a las entidades representativas.. El sector forestal se integra así en la estrategia industrial de la Xunta, que ya ha identificado nueve sectores estratégicos para la economía gallega, junto a ámbitos como la automoción, la construcción naval, la alimentación, las TIC, la logística, la construcción, la metalmecánica o el textil.. Todos ellos cuentan o contarán con planes directores específicos para impulsar la transformación del modelo productivo, generar nuevas oportunidades de negocio y reforzar el empleo de calidad en Galicia.
La hoja de ruta del sector forestal apuesta por innovación, sostenibilidad y empleo de calidad en una industria que factura más de 2.400 millones y vertebra el territorio
Galicia ha diseñado una estrategia integral para reforzar uno de sus sectores industriales más emblemáticos y con mayor implantación territorial. El Plan director del sector forestal-madera 2026-2028 nace como una herramienta para marcar el rumbo de una cadena productiva que es ya líder a nivel estatal por cifra de negocio y que aspira a ganar competitividad, avanzar en sostenibilidad y consolidarse como generadora de empleo estable y de calidad.. La industria de base forestal representa actualmente el 5,5 % de la cifra de negocio total de Galicia y da trabajo a más de 13.600 personas. Su peso es especialmente relevante en el medio rural: en 52 de los 313 ayuntamientos gallegos, este sector supone más del 30 % de los establecimientos, y en siete comarcas figura entre las tres principales actividades industriales.. A ello se suma una facturación anual superior a los 2.400 millones de euros, equivalente a cerca del 1,7 % del PIB gallego, y una intensa interrelación con el conjunto del tejido productivo, con vínculos comerciales con el 80 % de las actividades económicas de la comunidad.. Cinco ejes para reforzar competitividad y futuro. El borrador del plan se articula en cinco grandes ejes de actuación y siete ámbitos prioritarios, que abarcan desde la internacionalización y la digitalización hasta la sostenibilidad, la economía circular y las personas.. Entre sus objetivos se encuentran la automatización de los procesos productivos, el uso inteligente de los datos para mejorar la productividad y la competitividad, y la adaptación de las empresas a un entorno industrial cada vez más exigente y globalizado.. La sostenibilidad ocupa un lugar central en el documento, entendida no solo como una exigencia ambiental, sino como una auténtica oportunidad económica. En este marco, el plan impulsa la valorización integral de los recursos forestales, el aprovechamiento de la biomasa, la mejora de la eficiencia energética y el cumplimiento de criterios ambientales, sociales y de gobernanza.. La madera como material estratégico. Uno de los pilares del plan es la apuesta decidida por la madera como material estratégico en la construcción y la rehabilitación, tanto por su menor huella de carbono como por su potencial para descarbonizar otros sectores clave. La hoja de ruta también mira hacia la biorrefinería, fomentando nuevas transformaciones de la madera y sus subproductos en biomateriales, biocombustibles e incluso fibras textiles, ampliando así la cadena de valor.. En paralelo, la digitalización de la cadena monte-industria se plantea como una palanca fundamental para mejorar la gestión de los montes, optimizar los procesos industriales y comerciales y reforzar la trazabilidad, incorporando tecnologías avanzadas como la inteligencia artificial.. Personas, talento y financiación. El factor humano es otro de los ejes vertebradores del plan. La estrategia sitúa en el centro la formación, la seguridad y la salud laboral, así como la atracción y retención de talento como elementos clave de la política industrial. A ello se suman medidas para facilitar el acceso a financiación, impulsar el desarrollo de suelo industrial y mejorar las infraestructuras necesarias para acompañar el crecimiento del sector.. El documento prevé, además, un sistema de seguimiento conjunto con el propio sector, que permitirá adaptar y redefinir las medidas en función de su evolución, incorporando los ajustes necesarios en futuras actualizaciones del plan.. El Plan director del sector forestal-madera es el resultado de un proceso participativo y colaborativo, articulado a través de un convenio entre la Axencia Galega da Industria Forestal (Xera), el Clúster da Madeira e do Deseño de Galicia, la Asociación provincial de empresarios de la primera transformación de la madera de Lugo y la Federación Empresarial de Aserradores y Rematantes de Maderas de Galicia.. A este trabajo se sumó una consulta pública a través del portal de transparencia, abierta a la ciudadanía y a las entidades representativas.. El sector forestal se integra así en la estrategia industrial de la Xunta, que ya ha identificado nueve sectores estratégicos para la economía gallega, junto a ámbitos como la automoción, la construcción naval, la alimentación, las TIC, la logística, la construcción, la metalmecánica o el textil.. Todos ellos cuentan o contarán con planes directores específicos para impulsar la transformación del modelo productivo, generar nuevas oportunidades de negocio y reforzar el empleo de calidad en Galicia.
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