Mientras los astronautas de Artemis II sobrevolaban la Luna en una misión histórica, la NASA publicó una ‘Guía del usuario de la base lunar’ en la que detalla numerosos retos que tendrá que superar para otro objetivo aún más impresionante, la construcción de una base lunar permanente que está presupuestada en 20.000 millones de dólares. El documento de nueve páginas, fechado el 6 de abril, es una lista de lo que la agencia espacial necesita lograr para hacer realidad los planes espaciales ‘casi imposibles’ anunciados en febrero. Entre ellos figura completar 73 alunizajes en los próximos años.. La NASA quiere poner en marcha este aluvión de misiones lunares robóticas y no tripuladas, con 21 alunizajes solo en los próximos tres años, preparar las primeras misiones tripuladas para 2028 y también lanzar la nave ‘Freedom’, impulsada por energía nuclear, hacia Marte en ese mismo año.. El documento pone de relieve numerosas lagunas en las capacidades actuales de la NASA para lograr estos objetivos. Estas limitaciones afectan a los sistemas de aterrizaje, de habitabilidad y de energía; básicamente, a todo lo que los seres humanos necesitan para aterrizar y vivir en la Luna. Consciente de la situación, Jared Isaacman, administrador de la NASA, señalaba este 14 de abril a los asistentes del Space Symposium 2026, en Colorado Springs, que la agencia espacial da lo mejor de sí cuando ‘emprende y logra lo casi imposible’, según informa Space.com.. Isaacman, que ocupa el cargo desde diciembre de 2025, ha acelerado el programa Artemis para hacer realidad los objetivos de la NASA para la Luna y Marte. Esta revisión incluye el abandono del proyecto de la primera estación espacial lunar, la Gateway Lunar, para centrarse en establecer una presencia en la superficie de la Luna. Para lograrlo, se ha rediseñado Artemis para añadir una segunda misión tripulada de alunizaje en 2028, además de aumentar el ritmo de lanzamientos y aterrizajes.. Tres fases para construir una base lunar. Los 73 alunizajes previstos por la NASA se repartirán en tres fases. No está claro cuántos de ellos serán tripulados, pero la NASA ha dicho que empezará con una serie de misiones robóticas y primeras misiones no tripuladas, mientras que en la fase 3 se espera que las rotaciones de tripulación en la Luna sean algo rutinario.. La fase 1 constará de 25 lanzamientos y 21 alunizajes para establecer un acceso frecuente y fiable a la superficie lunar. Esta fase deberá completarse en 2029.. La fase 2, prevista entre 2029 y 2032, consistirá en otros 27 lanzamientos y 24 alunizajes y servirá para establecer la infraestructura inicial de la base lunar y misiones tripuladas semestrales.. La fase 3, desde 2032 hasta una fecha futura no especificada, añadirá otros 29 lanzamientos y 28 alunizajes para implantar tecnología de retorno de carga no tripulada y una presencia humana continua en la Luna.. ‘Los elementos y el desarrollo de la base lunar tendrán lugar en la región del polo sur lunar, que presenta unas condiciones de iluminación increíblemente distintas a las de los mares ecuatoriales y las tierras altas visitadas por el Apolo’, dice la NASA en la ‘Guía del usuario de la base lunar’. ‘En la base lunar, el Sol permanecerá bajo en el horizonte, proyectando sombras dramáticas que dificultan la generación de electricidad solar y someten a los sistemas a prolongados periodos de frío extremo y oscuridad’, añade.. La NASA necesita un conocimiento preciso de las condiciones de iluminación y del rendimiento de los paneles solares para desarrollar opciones adecuadas de energía. Además, estos deben ser lo bastante resistentes como para soportar la exposición al polvo lunar.. El documento también señala que la NASA necesita información detallada del entorno lunar y de sistemas capaces de operar allí para usar sus generadores termoeléctricos de radioisótopos, es decir, baterías nucleares que generan calor y electricidad. Los planes energéticos a largo plazo de la NASA también incluyen construir un reactor nuclear en la Luna.. Simplemente aterrizar en la Luna con la frecuencia que prevé la NASA ya plantea serios obstáculos. Por ejemplo, el documento señala que la agencia necesita desarrollar sistemas de aterrizaje de precisión capaces de medir con exactitud la altitud en terrenos de baja visibilidad, así como sistemas de evitación de peligros.. En la guía, algunas de las lagunas en materia de energía y aterrizaje se señalan como carencias tecnológicas derivadas de la arquitectura de misión que requerirán ‘tecnologías completamente nuevas o avances significativos en el rendimiento’ de las actuales.. Hay aspectos importantes que apenas se tratan en el documento, como la respuesta del cuerpo humano a estancias prolongadas en el entorno lunar, junto con desafíos logísticos relacionados con el soporte vital, el ejercicio y la nutrición.. Hacia Marte. La NASA afirma que está trabajando para superar las numerosas carencias tecnológicas y de datos señaladas en el documento. También destaca las consideraciones ‘Mars-forward’, es decir, aquello que la NASA necesita desarrollar con el programa lunar para alcanzar su objetivo final de llevar seres humanos a Marte.. Entre esas consideraciones para Marte figuran datos sobre la salud de los astronautas en el espacio profundo y el desarrollo de sistemas de energía nuclear en la superficie lunar. Según el documento, estos sistemas nucleares serán útiles para construir sistemas similares en Marte y favorecerán el desarrollo de la nave de propulsión nuclear que la NASA tiene prevista.
La agencia plantea una hoja de ruta en tres fases para establecer una presencia permanente en la Luna, pero admite carencias críticas en energía, sistemas de alunizaje y habitabilidad
Mientras los astronautas de Artemis II sobrevolaban la Luna en una misión histórica, la NASA publicó una ‘Guía del usuario de la base lunar’ en la que detalla numerosos retos que tendrá que superar para otro objetivo aún más impresionante, la construcción de una base lunar permanente que está presupuestada en 20.000 millones de dólares. El documento de nueve páginas, fechado el 6 de abril, es una lista de lo que la agencia espacial necesita lograr para hacer realidad los planes espaciales ‘casi imposibles’ anunciados en febrero. Entre ellos figura completar 73 alunizajes en los próximos años.. La NASA quiere poner en marcha este aluvión de misiones lunares robóticas y no tripuladas, con 21 alunizajes solo en los próximos tres años, preparar las primeras misiones tripuladas para 2028 y también lanzar la nave ‘Freedom’, impulsada por energía nuclear, hacia Marte en ese mismo año.. El documento pone de relieve numerosas lagunas en las capacidades actuales de la NASA para lograr estos objetivos. Estas limitaciones afectan a los sistemas de aterrizaje, de habitabilidad y de energía; básicamente, a todo lo que los seres humanos necesitan para aterrizar y vivir en la Luna. Consciente de la situación, Jared Isaacman, administrador de la NASA, señalaba este 14 de abril a los asistentes del Space Symposium 2026, en Colorado Springs, que la agencia espacial da lo mejor de sí cuando ‘emprende y logra lo casi imposible’, según informa Space.com.. Isaacman, que ocupa el cargo desde diciembre de 2025, ha acelerado el programa Artemis para hacer realidad los objetivos de la NASA para la Luna y Marte. Esta revisión incluye el abandono del proyecto de la primera estación espacial lunar, la Gateway Lunar, para centrarse en establecer una presencia en la superficie de la Luna. Para lograrlo, se ha rediseñado Artemis para añadir una segunda misión tripulada de alunizaje en 2028, además de aumentar el ritmo de lanzamientos y aterrizajes.. Tres fases para construir una base lunar. Los 73 alunizajes previstos por la NASA se repartirán en tres fases. No está claro cuántos de ellos serán tripulados, pero la NASA ha dicho que empezará con una serie de misiones robóticas y primeras misiones no tripuladas, mientras que en la fase 3 se espera que las rotaciones de tripulación en la Luna sean algo rutinario.. La fase 1 constará de 25 lanzamientos y 21 alunizajes para establecer un acceso frecuente y fiable a la superficie lunar. Esta fase deberá completarse en 2029.. La fase 2, prevista entre 2029 y 2032, consistirá en otros 27 lanzamientos y 24 alunizajes y servirá para establecer la infraestructura inicial de la base lunar y misiones tripuladas semestrales.. La fase 3, desde 2032 hasta una fecha futura no especificada, añadirá otros 29 lanzamientos y 28 alunizajes para implantar tecnología de retorno de carga no tripulada y una presencia humana continua en la Luna.. ‘Los elementos y el desarrollo de la base lunar tendrán lugar en la región del polo sur lunar, que presenta unas condiciones de iluminación increíblemente distintas a las de los mares ecuatoriales y las tierras altas visitadas por el Apolo’, dice la NASA en la ‘Guía del usuario de la base lunar’. ‘En la base lunar, el Sol permanecerá bajo en el horizonte, proyectando sombras dramáticas que dificultan la generación de electricidad solar y someten a los sistemas a prolongados periodos de frío extremo y oscuridad’, añade.. La NASA necesita un conocimiento preciso de las condiciones de iluminación y del rendimiento de los paneles solares para desarrollar opciones adecuadas de energía. Además, estos deben ser lo bastante resistentes como para soportar la exposición al polvo lunar.. El documento también señala que la NASA necesita información detallada del entorno lunar y de sistemas capaces de operar allí para usar sus generadores termoeléctricos de radioisótopos, es decir, baterías nucleares que generan calor y electricidad. Los planes energéticos a largo plazo de la NASA también incluyen construir un reactor nuclear en la Luna.. Simplemente aterrizar en la Luna con la frecuencia que prevé la NASA ya plantea serios obstáculos. Por ejemplo, el documento señala que la agencia necesita desarrollar sistemas de aterrizaje de precisión capaces de medir con exactitud la altitud en terrenos de baja visibilidad, así como sistemas de evitación de peligros.. En la guía, algunas de las lagunas en materia de energía y aterrizaje se señalan como carencias tecnológicas derivadas de la arquitectura de misión que requerirán ‘tecnologías completamente nuevas o avances significativos en el rendimiento’ de las actuales.. Hay aspectos importantes que apenas se tratan en el documento, como la respuesta del cuerpo humano a estancias prolongadas en el entorno lunar, junto con desafíos logísticos relacionados con el soporte vital, el ejercicio y la nutrición.. Hacia Marte. La NASA afirma que está trabajando para superar las numerosas carencias tecnológicas y de datos señaladas en el documento. También destaca las consideraciones ‘Mars-forward’, es decir, aquello que la NASA necesita desarrollar con el programa lunar para alcanzar su objetivo final de llevar seres humanos a Marte.. Entre esas consideraciones para Marte figuran datos sobre la salud de los astronautas en el espacio profundo y el desarrollo de sistemas de energía nuclear en la superficie lunar. Según el documento, estos sistemas nucleares serán útiles para construir sistemas similares en Marte y favorecerán el desarrollo de la nave de propulsión nuclear que la NASA tiene prevista.
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