Estados Unidos prepara la próxima prueba del Blackbeard (Barbanegra), un nuevo misil hipersónico concebido para reducir al mínimo la capacidad de respuesta de las defensas enemigas. La Marina estadounidense adjudicó el pasado mes de febrero un contrato a Castelion para avanzar en el desarrollo del sistema y en sus ensayos en vuelo. Los planes pasan por probarlo desde un caza F/A-18 Hornet, un movimiento importante dentro de la apuesta de Washington por dotarse de armas de ataque de largo alcance más rápidas y difíciles de interceptar.. La startup de defensa ha confirmado a Axios que la versión lanzada desde el aire de su misil Blackbeard podría volar a bordo del caza naval en un futuro próximo. El F/A-18 Hornet ya transporta misiles aire-aire, bombas guiadas y armas antibuque, pero la mayoría operan a velocidades subsónicas o supersónicas. La prueba supone el primer intento conocido de integrar el arma en una aeronave táctica apta para operar desde portaaviones.. El programa Blackbeard busca desarrollar un misil capaz de superar Mach 5; es decir, más de 6.100 km/h. A esa velocidad, el margen de respuesta de las defensas antiaéreas se reduce de forma drástica, tanto en la detección como en el seguimiento y la interceptación del ataque.. El acuerdo firmado con la Armada de EE. UU. tiene un importe de 49,9 millones de dólares con el que se financia el desarrollo del prototipo, las pruebas de vuelo y la capacidad operativa inicial para el misil Blackbeard. Se espera que el proyecto continúe hasta noviembre de 2027.. Castelion, creada en 2022 por ingenieros del sector aeroespacial, ha enfocado su estrategia en acortar los tiempos de desarrollo y facilitar la producción a gran escala. En esa lógica se enmarca Blackbeard, que utiliza sistemas de propulsión y guiado integrados verticalmente para simplificar la fabricación y acelerar el desarrollo.. El trabajo de desarrollo del misil ya ha incluido más de veinte pruebas de vuelo experimentales. Estas han servido para examinar sistemas de propulsión, la estabilidad aerodinámica, controles de vuelo, computación a bordo y la protección térmica necesaria para un vuelo sostenido a alta velocidad. Las últimas se han llevado a cabo en octubre en California y en noviembre en Utah, ayudando a los ingenieros a perfeccionar el rendimiento de la propulsión, el software de control y la resistencia estructural.. Los primeros vuelos de prueba alcanzaron velocidades en torno a Mach 4, aproximadamente 4.892 km/h. Castelion espera que el misil supere Mach 5 a medida que continúe el desarrollo.. El Blackbeard, también desde la plataforma terrestre HIMARS. El misil Blackbeard también se está evaluando para el lanzamiento terrestre. En esa configuración, podría dispararse desde el sistema M142 HIMARS (High Mobility Artillery Rocket System o Sistema de Cohetes de Artillería de Alta Movilidad) mediante un contenedor de munición modificado compatible con los lanzadores existentes.. Blackbeard aspira a un alcance de hasta 800 kilómetros, lo que lo coloca en un escalón intermedio entre la artillería cohete convencional y sistemas hipersónicos de mayor entidad como el Long Range Hypersonic Weapon (LRHW), el arma hipersónica terrestre de muy largo alcance (unos 2.776 kilómetros) del Ejército de EE. UU., también conocida como Dark Eagle.. Para respaldar la fabricación a gran escala, Castelion ha puesto en marcha un complejo de producción de 405 hectáreas en Rio Rancho, cerca de Albuquerque, Nuevo México, llamado Project Ranger. Los planes contemplan veintiún edificios industriales dedicados a la producción de propulsión, la integración y el ensamblaje final.. La empresa espera que el emplazamiento se convierta en el mayor complejo dedicado a la producción de misiles hipersónicos de Estados Unidos. Project Ranger podría entrar en funcionamiento a finales de 2026 y llegar a producir varios miles de misiles Blackbeard al año.
El Blackbeard, en desarrollo para la Armada estadounidense, alcanzará 6.100 km/h
Estados Unidos prepara la próxima prueba del Blackbeard (Barbanegra), un nuevo misil hipersónico concebido para reducir al mínimo la capacidad de respuesta de las defensas enemigas. La Marina estadounidense adjudicó el pasado mes de febrero un contrato a Castelion para avanzar en el desarrollo del sistema y en sus ensayos en vuelo. Los planes pasan por probarlo desde un caza F/A-18 Hornet, un movimiento importante dentro de la apuesta de Washington por dotarse de armas de ataque de largo alcance más rápidas y difíciles de interceptar.. La startup de defensa ha confirmado a Axios que la versión lanzada desde el aire de su misil Blackbeard podría volar a bordo del caza naval en un futuro próximo. El F/A-18 Hornet ya transporta misiles aire-aire, bombas guiadas y armas antibuque, pero la mayoría operan a velocidades subsónicas o supersónicas. La prueba supone el primer intento conocido de integrar el arma en una aeronave táctica apta para operar desde portaaviones.. El programa Blackbeard busca desarrollar un misil capaz de superar Mach 5; es decir, más de 6.100 km/h. A esa velocidad, el margen de respuesta de las defensas antiaéreas se reduce de forma drástica, tanto en la detección como en el seguimiento y la interceptación del ataque.. El acuerdo firmado con la Armada de EE. UU. tiene un importe de 49,9 millones de dólares con el que se financia el desarrollo del prototipo, las pruebas de vuelo y la capacidad operativa inicial para el misil Blackbeard. Se espera que el proyecto continúe hasta noviembre de 2027.. Castelion, creada en 2022 por ingenieros del sector aeroespacial, ha enfocado su estrategia en acortar los tiempos de desarrollo y facilitar la producción a gran escala. En esa lógica se enmarca Blackbeard, que utiliza sistemas de propulsión y guiado integrados verticalmente para simplificar la fabricación y acelerar el desarrollo.. El trabajo de desarrollo del misil ya ha incluido más de veinte pruebas de vuelo experimentales. Estas han servido para examinar sistemas de propulsión, la estabilidad aerodinámica, controles de vuelo, computación a bordo y la protección térmica necesaria para un vuelo sostenido a alta velocidad. Las últimas se han llevado a cabo en octubre en California y en noviembre en Utah, ayudando a los ingenieros a perfeccionar el rendimiento de la propulsión, el software de control y la resistencia estructural.. Los primeros vuelos de prueba alcanzaron velocidades en torno a Mach 4, aproximadamente 4.892 km/h. Castelion espera que el misil supere Mach 5 a medida que continúe el desarrollo.. El misil Blackbeard también se está evaluando para el lanzamiento terrestre. En esa configuración, podría dispararse desde el sistema M142 HIMARS (High Mobility Artillery Rocket System o Sistema de Cohetes de Artillería de Alta Movilidad) mediante un contenedor de munición modificado compatible con los lanzadores existentes.. Blackbeard aspira a un alcance de hasta 800 kilómetros, lo que lo coloca en un escalón intermedio entre la artillería cohete convencional y sistemas hipersónicos de mayor entidad como el Long Range Hypersonic Weapon (LRHW), el arma hipersónica terrestre de muy largo alcance (unos 2.776 kilómetros) del Ejército de EE. UU., también conocida como Dark Eagle.. Para respaldar la fabricación a gran escala, Castelion ha puesto en marcha un complejo de producción de 405 hectáreas en Rio Rancho, cerca de Albuquerque, Nuevo México, llamado Project Ranger. Los planes contemplan veintiún edificios industriales dedicados a la producción de propulsión, la integración y el ensamblaje final.. La empresa espera que el emplazamiento se convierta en el mayor complejo dedicado a la producción de misiles hipersónicos de Estados Unidos. Project Ranger podría entrar en funcionamiento a finales de 2026 y llegar a producir varios miles de misiles Blackbeard al año.
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