Y ahora Sonsoles fue testigo este jueves de un momento digno de Expediente X. Cuando Sonsoles Ónega se preparaba para dar paso a un tema protagonizado por Rappel y Encarnita Polo, bastó con pronunciar el nombre del vidente para que su teléfono móvil, teóricamente bloqueado y descansando sobre sus piernas, decidiera cobrar vida por iniciativa propia. «No sé donde está» fue la locución que resonó en todo el estudio.. La presentadora se quedó completamente paralizada durante unos segundos, mirando a su alrededor sin entender de dónde procedía la voz automática ni cómo el aparato había reaccionado de ese modo.. Sus compañeros comenzaron a reírse a carcajada limpia, algunos con especial efusividad. Tamara Gorro, por ejemplo, se levantó de su asiento y empezó a dar saltos, contagiando la hilaridad al resto del equipo. Ónega, aunque también sonriente, seguía ojiplática, sin encontrar explicación lógica a lo sucedido.. La tertulia, ya entregada al juego, empezó a verbalizar el desconcierto. Pilar Vidal fue la primera en ponerle nombre a la sensación colectiva: «Parece Poltergeist esto».. Ónega decidió entonces enlazar el incidente con el asunto que iba a abordar, y para ello añadió una pizca de humor negro: «Yo creo que Encarnita le ha querido decir a Rappel: ‘No sé dónde estás ¿Por qué no has estado en mi funeral».. Tras las alusiones varias a Iker Jiménez y una atmósfera cada vez más esotérica, Isabel Rábago terminó por resumir el sentir general: «Qué mal rollo».
Ónega no salía de su asombro al escuchar a su propio móvil pronunciar, de la nada, un desconcertante «No sé donde está».
20MINUTOS.ES – Televisión
Y ahora Sonsoles fue testigo este jueves de un momento digno de Expediente X. Cuando Sonsoles Ónega se preparaba para dar paso a un tema protagonizado por Rappel y Encarnita Polo, bastó con pronunciar el nombre del vidente para que su teléfono móvil, teóricamente bloqueado y descansando sobre sus piernas, decidiera cobrar vida por iniciativa propia. «No sé donde está» fue la locución que resonó en todo el estudio.. La presentadora se quedó completamente paralizada durante unos segundos, mirando a su alrededor sin entender de dónde procedía la voz automática ni cómo el aparato había reaccionado de ese modo.. Sus compañeros comenzaron a reírse a carcajada limpia, algunos con especial efusividad. Tamara Gorro, por ejemplo, se levantó de su asiento y empezó a dar saltos, contagiando la hilaridad al resto del equipo. Ónega, aunque también sonriente, seguía ojiplática, sin encontrar explicación lógica a lo sucedido.. La tertulia, ya entregada al juego, empezó a verbalizar el desconcierto. Pilar Vidal fue la primera en ponerle nombre a la sensación colectiva: «Parece Poltergeist esto».. Ónega decidió entonces enlazar el incidente con el asunto que iba a abordar, y para ello añadió una pizca de humor negro: «Yo creo que Encarnita le ha querido decir a Rappel: ‘No sé dónde estás ¿Por qué no has estado en mi funeral».. Tras las alusiones varias a Iker Jiménez y una atmósfera cada vez más esotérica, Isabel Rábago terminó por resumir el sentir general: «Qué mal rollo».
