El pasado diciembre, el Ayuntamiento de Barcelona notificó la detección de deficiencias en la insonorización de El Molino, lo que ha obligado a redefinir la actividad prevista por Barcelona Events Musicals (BEM), concesionaria del equipamiento. Esta revisión se realiza bajo una premisa compartida entre el Ayuntamiento y BEM como era la de priorizar el bienestar de los vecinos de los inmuebles colindantes.. Para subsanar las deficiencias detectadas, según explicó BEM a través de un comunicado, El Molino deberá someterse a obras —con una duración aún por determinar— que supondrán la paralización temporal de la actividad de la sala. Las reformas serán ejecutadas por el Ayuntamiento de Barcelona en su condición de propietario del local. Desde el inicio, BEM mantiene una comunicación constante y actualizada con los equipos de gestión municipal para dar solución a la situación.. La imposibilidad de desarrollar el proyecto tal como estaba concebido, junto con la necesidad de detener la actividad en un horizonte cercano, ha llevado a BEM a replantear la programación de la sala. La empresa garantiza la continuidad de la actividad hasta el verano de 2026, aunque con una reducción de la oferta musical en favor de propuestas de menor impacto acústico. Este ajuste no implica la desaparición de la programación musical, sino una mayor sensibilidad en los días y horarios de las actuaciones, concentrándolas en fines de semana y finalizando antes de las once de la noche.. El director de El Molino, Víctor Partido, destacó que «nos sentimos extremadamente orgullosos del trabajo realizado hasta ahora. En poco más de doce meses y con cerca de 250 conciertos de altísimo nivel, El Molino se ha consolidado como una referencia internacional en el mundo del jazz y las músicas singulares». Por su parte, Jordi Herreruela, director de BEM, añadió que, «a pesar de la dificultad que implica modificar y posteriormente detener la actividad, creemos firmemente que El Molino merece ofrecer una programación que garantice la máxima calidad del equipamiento. Estamos convencidos de que esta situación no es más que un paso necesario para recuperar el liderazgo y el legado de El Molino como gran icono cultural de Barcelona».. En las próximas fechas se presentará la programación de los próximos meses a través de los canales habituales.
El Ayuntamiento detectó algunas deficiencias en el popular teatro barcelonés que obligan a realizar estas reformas
El pasado diciembre, el Ayuntamiento de Barcelona notificó la detección de deficiencias en la insonorización de El Molino, lo que ha obligado a redefinir la actividad prevista por Barcelona Events Musicals (BEM), concesionaria del equipamiento. Esta revisión se realiza bajo una premisa compartida entre el Ayuntamiento y BEM como era la de priorizar el bienestar de los vecinos de los inmuebles colindantes.. Para subsanar las deficiencias detectadas, según explicó BEM a través de un comunicado, El Molino deberá someterse a obras —con una duración aún por determinar— que supondrán la paralización temporal de la actividad de la sala. Las reformas serán ejecutadas por el Ayuntamiento de Barcelona en su condición de propietario del local. Desde el inicio, BEM mantiene una comunicación constante y actualizada con los equipos de gestión municipal para dar solución a la situación.. La imposibilidad de desarrollar el proyecto tal como estaba concebido, junto con la necesidad de detener la actividad en un horizonte cercano, ha llevado a BEM a replantear la programación de la sala. La empresa garantiza la continuidad de la actividad hasta el verano de 2026, aunque con una reducción de la oferta musical en favor de propuestas de menor impacto acústico. Este ajuste no implica la desaparición de la programación musical, sino una mayor sensibilidad en los días y horarios de las actuaciones, concentrándolas en fines de semana y finalizando antes de las once de la noche.. El director de El Molino, Víctor Partido, destacó que «nos sentimos extremadamente orgullosos del trabajo realizado hasta ahora. En poco más de doce meses y con cerca de 250 conciertos de altísimo nivel, El Molino se ha consolidado como una referencia internacional en el mundo del jazz y las músicas singulares». Por su parte, Jordi Herreruela, director de BEM, añadió que, «a pesar de la dificultad que implica modificar y posteriormente detener la actividad, creemos firmemente que El Molino merece ofrecer una programación que garantice la máxima calidad del equipamiento. Estamos convencidos de que esta situación no es más que un paso necesario para recuperar el liderazgo y el legado de El Molino como gran icono cultural de Barcelona».. En las próximas fechas se presentará la programación de los próximos meses a través de los canales habituales.
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