Muchas culturas de la antigüedad recogen historias y leyendas sobre seres gigantescos. Aunque suelen pertenecer a la tradición oral, en algunos casos hay constancia escrita de estas historias.. Una de ellas está recogida en el llamado papiro Anastasi I, conservado en el Museo Británico. El papiro contiene un texto satírico utilizado para la formación de escribas durante el Periodo Ramésida (es decir, las dinastías XIX y XX, entre los años 1189 y 1077 antes de Cristo).. El papiro describe encuentros con el pueblo Shosu, cuyos individuos, según el texto, medían «cuatro codos o cinco codos» de alto, es decir, casi dos metros y medio de estatura.. Algunos estudiosos afirman que el texto proporciona una rara corroboración no bíblica de los relatos del Antiguo Testamento sobre gigantes, que aparecen repetidamente más allá de la conocida historia de David y el filisteo Goliat.. Un codo egipcio medía aproximadamente 50 centímetros, lo que significa que los individuos de la etnia Shosu habría superado en altura a la mayoría de las personas de la época.. El papiro tiene la forma de una carta escrita durante una época de guerra, detallando terrenos hostiles y desafíos militares. Los críticos argumentan que el texto es una carta instructiva satírica del escriba Hori a otro escriba, Amenemope, burlándose de su falta de conocimiento de geografía, estrategia militar y logística.. Varios pasajes de la Biblia describen razas o tribus enteras de personas excepcionalmente grandes, algunas de las cuales se decía que eran enemigos de los israelitas. En el Génesis, capítulo 6, la Biblia afirma: «Había gigantes en la tierra en aquellos días; y también después, cuando los hijos de Dios se llegaron a las hijas de los hombres, y ellas les engendraron hijos, estos se convirtieron en hombres poderosos que desde la antigüedad fueron varones de renombre».. La palabra hebrea utilizada en este pasaje, nefilim, se traduce comúnmente como «gigantes» o «caídos». Según la tradición bíblica, los nefilim fueron exterminados en el Diluvio Universal, aunque textos posteriores describen la aparición de sus descendientes en generaciones futuras. Otro relato de este tipo aparece en Números 13:33, que describe a los israelitas encontrando a personas enormes durante su viaje: «Y allí vimos a los gigantes, los hijos de Anac, que son la raza de los gigantes; y éramos a nuestro parecer como langostas, y así les parecíamos a ellos».. Los defensores de la teoría de los gigantes argumentan que el papiro Anastasi I proporciona evidencia fuera de la Biblia de que tales personas pudieron haber existido.
El papiro Anastasi I, conservado en el Museo Británico, contiene un texto satírico utilizado para la formación de escribas durante el Periodo Ramésida.
Muchas culturas de la antigüedad recogen historias y leyendas sobre seres gigantescos. Aunque suelen pertenecer a la tradición oral, en algunos casos hay constancia escrita de estas historias.. Una de ellas está recogida en el llamado papiro Anastasi I, conservado en el Museo Británico. El papiro contiene un texto satírico utilizado para la formación de escribas durante el Periodo Ramésida (es decir, las dinastías XIX y XX, entre los años 1189 y 1077 antes de Cristo).. El papiro describe encuentros con el pueblo Shosu, cuyos individuos, según el texto, medían «cuatro codos o cinco codos» de alto, es decir, casi dos metros y medio de estatura.. Algunos estudiosos afirman que el texto proporciona una rara corroboración no bíblica de los relatos del Antiguo Testamento sobre gigantes, que aparecen repetidamente más allá de la conocida historia de David y el filisteo Goliat.. Un codo egipcio medía aproximadamente 50 centímetros, lo que significa que los individuos de la etnia Shosu habría superado en altura a la mayoría de las personas de la época.. El papiro tiene la forma de una carta escrita durante una época de guerra, detallando terrenos hostiles y desafíos militares. Los críticos argumentan que el texto es una carta instructiva satírica del escriba Hori a otro escriba, Amenemope, burlándose de su falta de conocimiento de geografía, estrategia militar y logística.. Varios pasajes de la Biblia describen razas o tribus enteras de personas excepcionalmente grandes, algunas de las cuales se decía que eran enemigos de los israelitas. En el Génesis, capítulo 6, la Biblia afirma: «Había gigantes en la tierra en aquellos días; y también después, cuando los hijos de Dios se llegaron a las hijas de los hombres, y ellas les engendraron hijos, estos se convirtieron en hombres poderosos que desde la antigüedad fueron varones de renombre».. La palabra hebrea utilizada en este pasaje, nefilim, se traduce comúnmente como «gigantes» o «caídos». Según la tradición bíblica, los nefilim fueron exterminados en el Diluvio Universal, aunque textos posteriores describen la aparición de sus descendientes en generaciones futuras. Otro relato de este tipo aparece en Números 13:33, que describe a los israelitas encontrando a personas enormes durante su viaje: «Y allí vimos a los gigantes, los hijos de Anac, que son la raza de los gigantes; y éramos a nuestro parecer como langostas, y así les parecíamos a ellos».. Los defensores de la teoría de los gigantes argumentan que el papiro Anastasi I proporciona evidencia fuera de la Biblia de que tales personas pudieron haber existido.
