Junts ha aprovechado la celebración del Día del Trabajador para reforzar su discurso económico más liberal y cargar contra lo que define como el “afán recaudatorio de los gobiernos socialistas». En un manifiesto difundido este 1 de mayo, la formación liderada por Carles Puigdemont critica tanto al Ejecutivo central como al Govern de Salvador Illa por una presión fiscal que, a su juicio, “ahoga” a trabajadores y empresas.. El partido sostiene que el elevado nivel impositivo reduce la capacidad de ahorro e inversión de los catalanes y recorta el poder adquisitivo de las clases medias y trabajadoras. Según el texto, esta política fiscal, sumada al déficit fiscal que denuncia históricamente el independentismo, acaba “empobreciendo el país”.. Junts también dirige sus críticas al presidente de la Generalitat, al que acusa de aplicar “políticas erróneas” que frenan el dinamismo del mercado laboral. En este sentido, señala que sectores como el educativo, sanitario o primario han tenido que salir a la calle para expresar su malestar. A su juicio, esta situación evidencia un “desgobierno” que está afectando a amplias capas de la sociedad.. Frente a este escenario, la formación plantea un cambio de rumbo económico. Defiende evolucionar hacia un modelo basado en el conocimiento, el valor añadido y el uso intensivo de la tecnología, con empleo estable y salarios más elevados. Pero subraya que este objetivo solo será posible, dicen, si se reduce la presión fiscal y las cargas burocráticas sobre la actividad económica.. En el manifiesto, Junts aprovecha para reclamar más autonomía: “Exigimos que el dinero que se produce en Cataluña se quede aquí”, afirma el texto, que también reclama un salario mínimo adaptado al nivel de vida catalán. Al mismo tiempo, insiste en que solo con la independencia Cataluña podrá “disponer libremente de sus recursos”. El documento mantiene así el vínculo entre la agenda económica y el proyecto soberanista, reivindicando de nuevo el referéndum del 1 de octubre como punto de partida de ese camino político.. Giro a la derecha. Este posicionamiento encaja con el giro que Junts ha ido consolidando en los últimos dos años, especialmente en el ámbito económico. La formación ha intensificado su defensa de bajadas de impuestos, ha criticado abiertamente el intervencionismo en el mercado de la vivienda y ha abogado por una mayor liberalización económica. En el Congreso, además, ha contribuido a frenar diversas iniciativas del Gobierno de Pedro Sánchez de corte más intervencionista.. Ese endurecimiento no se limita a la economía. En cuestiones como la seguridad o la inmigración, Junts también ha adoptado un tono más exigente y restrictivo, marcando distancias con posiciones más progresistas y acercándose a planteamientos más conservadores.
La formación vincula la presión fiscal con la pérdida de poder adquisitivo
Junts ha aprovechado la celebración del Día del Trabajador para reforzar su discurso económico más liberal y cargar contra lo que define como el “afán recaudatorio de los gobiernos socialistas». En un manifiesto difundido este 1 de mayo, la formación liderada por Carles Puigdemont critica tanto al Ejecutivo central como al Govern de Salvador Illa por una presión fiscal que, a su juicio, “ahoga” a trabajadores y empresas.. El partido sostiene que el elevado nivel impositivo reduce la capacidad de ahorro e inversión de los catalanes y recorta el poder adquisitivo de las clases medias y trabajadoras. Según el texto, esta política fiscal, sumada al déficit fiscal que denuncia históricamente el independentismo, acaba “empobreciendo el país”.. Junts también dirige sus críticas al presidente de la Generalitat, al que acusa de aplicar “políticas erróneas” que frenan el dinamismo del mercado laboral. En este sentido, señala que sectores como el educativo, sanitario o primario han tenido que salir a la calle para expresar su malestar. A su juicio, esta situación evidencia un “desgobierno” que está afectando a amplias capas de la sociedad.. Frente a este escenario, la formación plantea un cambio de rumbo económico. Defiende evolucionar hacia un modelo basado en el conocimiento, el valor añadido y el uso intensivo de la tecnología, con empleo estable y salarios más elevados. Pero subraya que este objetivo solo será posible, dicen, si se reduce la presión fiscal y las cargas burocráticas sobre la actividad económica.. En el manifiesto, Junts aprovecha para reclamar más autonomía: “Exigimos que el dinero que se produce en Cataluña se quede aquí”, afirma el texto, que también reclama un salario mínimo adaptado al nivel de vida catalán. Al mismo tiempo, insiste en que solo con la independencia Cataluña podrá “disponer libremente de sus recursos”. El documento mantiene así el vínculo entre la agenda económica y el proyecto soberanista, reivindicando de nuevo el referéndum del 1 de octubre como punto de partida de ese camino político.. Giro a la derecha. Este posicionamiento encaja con el giro que Junts ha ido consolidando en los últimos dos años, especialmente en el ámbito económico. La formación ha intensificado su defensa de bajadas de impuestos, ha criticado abiertamente el intervencionismo en el mercado de la vivienda y ha abogado por una mayor liberalización económica. En el Congreso, además, ha contribuido a frenar diversas iniciativas del Gobierno de Pedro Sánchez de corte más intervencionista.. Ese endurecimiento no se limita a la economía. En cuestiones como la seguridad o la inmigración, Junts también ha adoptado un tono más exigente y restrictivo, marcando distancias con posiciones más progresistas y acercándose a planteamientos más conservadores.
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